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Publicado el 28 Junio, 2017 por ACN en Medio ambiente
 
 

Jardines del Rey, de vuelta al paraíso

Por MAGALIS ZAMORA MOREJÓN

Fotos: OSVALDO GUTIÉRREZ

Especial de la ACN para BOHEMIA

El empleo de plantas autóctonas en la jardinería cobra auge en los nuevos hoteles.

El empleo de plantas autóctonas en la jardinería cobra auge en los nuevos hoteles.

Los primeros turistas que disfrutaron del entonces naciente destino Jardines del Rey, a principios de la década de los 90 del siglo pasado, llegaron a apreciar la presencia de las estrellas de mar en las finas arenas de sus playas.

Más de 20 años después es casi imposible encontrar un ejemplar de esa especie en la costa y no precisamente por el incremento sostenido del número de visitantes desde entonces, sino a consecuencia, según los expertos, del aumento de la temperatura de las aguas, efecto visible del cambio climático.

Ese no es el único impacto negativo al que se exponen los cayos al norte de Ciego de Ávila. También la elevación del nivel del mar, la pérdida de coloración de los corales y la erosión por causa de los frentes fríos y fenómenos como El Niño, dejan huellas y repercuten en la calidad del producto turístico.

Sin embargo, la preocupación por la preservación de ecosistemas de alta fragilidad como los cayos, no es nueva; por el contrario, puede decirse que surgió aparejada al proyecto de desarrollo turístico de esa zona.

Prever para proteger

La previsión de conservar esos entornos justifica que la primera instalación creada en los islotes, el 28 de noviembre de 1991, fuera el Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros (CIEC), único de su tipo a lo largo de 465 kilómetros entre la península de Hicacos y la bahía de Nuevitas, correspondiente al archipiélago Sabana-Camagüey.

Calificada por el líder de la Revolución, Fidel Castro, como “un centro para investigar de todo”, la institución ha mantenido desde su apertura la misión de hacer investigaciones que recomienden acciones de manejo para preservar y utilizar de manera racional los recursos naturales de las zonas costeras.

El vertimiento de arena devolvió las características naturales a 6.6 kilómetros de playas.

El vertimiento de arena devolvió las características naturales a 6.6 kilómetros de playas.

Entre las labores que acometen sus especialistas están el mantenimiento de las playas en Jardines del Rey, la gestión de los servicios científico-técnicos y ambientales en ecosistemas costeros, estudios para el otorgamiento de licencias y la rehabilitación de Laguna Larga para disminuir el tiempo de retención de agua y mejorar sus condiciones hidrodinámicas.

En colaboración con entidades científicas como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el CIEC se ha insertado también en otros proyectos globales encaminados a la preservación ambiental. Asimismo, el enclave turístico se ha incluido en estudios que permitan corregir políticas de manejo y accionar a tiempo a favor del medio.

Uno de estos fue el proyecto encaminado a conservar la biodiversidad en el archipiélago de Sabana-Camagüey, desarrollado en tres etapas con apoyo financiero y técnico del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), por medio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La primera fase de la indagación comenzó en 1992, dirigida en especial a identificar problemas y oportunidades y completar el conocimiento biogeofísico, económico y social de la región, caracterizada por un importante desarrollo turístico, sin perjudicar el medioambiente.

Como resultado de las averiguaciones, en esa década se reparó el viaducto que enlaza a Cayo Coco con tierra firme y se incrementaron los puentes para mejorar el intercambio de agua, lo cual permitió restaurar las condiciones naturales del ecosistema con niveles adecuados de salinidad.

La segunda etapa del proyecto GEF-PNUD logró la conservación de áreas biológicas prioritarias identificadas y avanzó en la instalación de un enfoque científico para el cuidado del entorno natural.

El último de los plazos determinó cinco vertientes fundamentales de trabajo, referidas a la jardinería y áreas verdes, con la flora autóctona del ecosistema, capacitación en gestión ambiental de trabajadores y el impulso al turismo de naturaleza, de las cuales se han derivado la implementación y ejecución de disímiles tareas.

Cuidar hoy para disfrutar mañana

En opinión de expertos, los cayos al norte de Cuba sobresalen como una de las zonas más importantes del Caribe, por su biodiversidad y singular potencial turístico. Sus ecosistemas incluyen bellas playas, las dunas costeras más altas en todo el Caribe, un sistema de aguas interiores que sirve de hábitat invernal a miles de aves migratorias y una barrera coralina, cuna de incontables especies de peces, quelonios y mamíferos marinos.

Hacia el cuidado de esos valores se dirigen hoy las acciones que se ejecutan para lograr un turismo sostenible, sin daños irreversibles al entorno.

Rafael Pérez Carmenate, delegado del Citma en Ciego de Ávila, asegura que el proyecto Realco tendrá un efecto positivo en la laguna costera La Larga.

Rafael Pérez Carmenate, delegado del Citma en Ciego de Ávila, asegura que el proyecto Realco tendrá un efecto positivo en la laguna costera La Larga.

Rafael Pérez Carmenate, delegado del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en Ciego de Ávila, asegura que el proceso inversionista en marcha en Jardines el Rey, encaminado a completar las 22 000 habitaciones en 2030, se lleva a cabo de manera ordenada y con el asesoramiento adecuado a las empresas ejecutoras. Los proyectos para la edificación de instalaciones tienen en cuenta la distancia de la línea de costa, la altura constructiva y de los viales, previendo la elevación del nivel del mar, precisa.

Asimismo se incorporan tecnologías amigables con el medioambiente como el empleo de pilotes que se hincan a las rocas y sirven de soporte a las construcciones, lo que evita el uso de retroexcavadoras y minimiza el impacto al entorno, a la vez que acorta los plazos de ejecución.

La actitud responsable de diseñadores y directivos de inmuebles turísticos se ha conjugado para ofrecer productos exclusivos de naturaleza que hoy son reconocidos a nivel internacional.

Entre estos sobresale el hotel Meliá Cayo Coco, primero del destino turístico, cuyo proyecto recibió la asistencia técnica del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), lo cual propició la conservación de 45 por ciento de la vegetación autóctona del área y el cumplimiento de la legislación vigente para la protección de las dunas en las zonas costeras.

Con varios reconocimientos ambientales a escala territorial y nacional, la instalación apuesta por la mejora continua de su desempeño, en armonía con un sistema de monitoreo del entorno acorde con la gestión que realiza.

El enfoque ambiental dentro del funcionamiento del centro, y principalmente en el desempeño del colectivo de trabajo, ha permitido contribuir notablemente a la prevención, solución y disminución de problemas.

Sus resultados relevantes a favor del medio y del manejo de los recursos naturales, considerados desde el inicio del proceso constructivo del hotel, y corregidos durante todos los años de operación, lo convierten en referencia del desarrollo sostenible dentro del Ministerio de Turismo de Cuba.

Pero este no es el único caso en el destino avileño. En consonancia con una cultura de protección del entorno, los nuevos hospedajes que se edifican en la cayería llevan el sello de la Empresa de Diseño e Ingeniería (Dimarq), de Ciego de Ávila, que sobresale por su responsabilidad con el cuidado de la naturaleza en sus proyectos arquitectónicos, ingenieros, tecnológicos y de consultoría.

Galardonada con el Premio Nacional de Medio Ambiente en la categoría de entidad de producción y de servicios, en 2017 Dimarq incrementa su inserción en el proceso inversionista de la provincia, con diseños más racionales que optimicen los plazos, costos y calidad, con una alta eficiencia, eficacia y sostenibilidad en materia de protección del entorno.

Entre las líneas desarrolladas están la preservación de la flora autóctona de los lugares donde se ejecutan sus proyectos, el cumplimiento de requerimientos sanitarios y el uso racional del agua y la energía.

Acciones para recuperar

A pesar de esas medidas previsoras, las costas de los cayos no escapan al impacto negativo del cambio climático, por lo que se hace necesaria la aplicación de acciones no solo preventivas, sino de recuperación.

Una de estas es la rehabilitación de playas con el vertimiento de arena en Las Coloradas y Flamenco, en Cayo Coco; así como El Paso, en Cayo Guillermo, para lo cual se emplearon más de 830 000 metros cúbicos de arena en 6.6 kilómetros de costa durante 2016.

Dirigido por la Sociedad Mercantil Inversiones Gamma S.A, como parte de la Estrategia Nacional de Recuperación de Playas, concertada entre el Mintur y el Citma a instancias del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, el programa logra mitigar los efectos de la erosión producida por el cambio climático y la actividad constructiva, así como aumentar el tiempo de vida útil de las instalaciones hoteleras.

Con la recuperación de las áreas de baño aumentan los espacios para la exposición al sol y para los juegos de participación, principales atractivos del destino turístico al que acuden cada año más de 400 000 vacacionistas, pero, además, mejora el ecosistema, de por sí muy sensible a las variaciones de la naturaleza y a la actividad del ser humano.

El empleo de pasarelas es una de las acciones encaminadas a la protección de los balnearios.

El empleo de pasarelas es una de las acciones encaminadas a la protección de los balnearios.

El proyecto de beneficio de playas, con un monto total de 14 millones de pesos, seguirá en 2017, con su extensión a otras áreas de costa de la cayería en correspondencia con el incremento de los sitios de desarrollo programado para Jardines del Rey.

A esto se añade la construcción de pasarelas de madera de acceso a las playas para proteger las dunas y la colocación de sombrillas, soleadores y cestos para los vertimientos, así como de señalizaciones de corte medioambiental.

Las medidas incluyen la prohibición del acceso de vehículos hacia la costa y la reforestación, para minimizar el impacto de la basura y del material orgánico y evitar el traslado de la arena hacia otras áreas.

Iyolexis Correa, delegada del Ministerio de Turismo en Ciego de Ávila, reconoce que estas acciones resaltan las propiedades naturales del enclave y elevan su valor como destino de sol y playa, por lo que tienen una repercusión no solo desde el punto de vista ambiental, sino también económico.

Para Jean Christophe Martínez, director general del hotel Pullman Cayo Coco, el vertimiento de arena en varios puntos de Jardines del Rey ha beneficiado directamente al establecimiento que dirige, pues se tiene un producto con valores agregados y unos 600 metros de playa para disfrute de los bañistas con hermosas vistas.

Inaugurado en diciembre de 2015 por la cadena francesa Accor, el Pullman se mantiene en la preferencia de los clientes, según evidencian los altos índices de retorno de turistas y el alto nivel ocupacional, 90 por ciento como promedio.

Otros hoteles también reciben directamente los beneficios de los programas de rehabilitación en marcha en los islotes, como es el caso del proyecto para mejorar el flujo de agua en la laguna costera conocida como Laguna Larga.

La inversión, a un costo de 900 000 pesos, se lleva a cabo mediante un convenio de colaboración de ese centro de estudios con la UNAM y el Instituto de Ciencias del Mar, en tanto es ejecutada por la Empresa Constructora de Obras para el Turismo de Cayo Coco.

El plan de acción en el sitio abarca la colocación de una estructura sobre la cual choca el agua de mar y produce la amplificación del oleaje, el que a su vez ocasiona una inyección al embalse. Esto coadyuva a disminuir el tiempo de retención del líquido y mejora los indicadores ambientales del sitio.

La obra, relativamente pequeña pero con una alta complejidad tecnológica por estar situada en una zona costera, posibilitará evaluar sus resultados para aplicarlos en la solución de problemas similares en otras lagunas de la cayería y en otros polos turísticos en desarrollo en el país.

Ernesto Rodríguez Triana, director general de la Unidad Constructora, explica que el Sistema Renovador del Agua de Lagunas Costeras (Realco) incorpora un canal para llevar el flujo de agua por gravedad hasta la laguna y compuertas para controlar el movimiento del líquido en caso de eventos extremos o labores de mantenimiento.

Contará, además, con un puente vehicular para la entrada del servicio al hotel Colonial Cayo Coco, un paso peatonal, luminarias y vegetación autóctona, así como pancartas con información sobre las características de la laguna, por lo que servirá también de educación ambiental y atractivo para los turistas.

El programa integral para el auge y la preservación de los valores naturales de la cayería lleva implícito, además, la construcción de una infraestructura de plantas para el tratamiento de residuales, generación eléctrica, gestión de desechos, estudios para el aprovechamiento de todos los subproductos posibles y la protección de los atributos circundantes que contribuyen a valorizar el enclave.

Otra de las acciones está dirigida a la conservación de la flora y el empleo de las plantas autóctonas en la ornamentación de espacios públicos y en la jardinería de los hoteles.

Los flamencos, representativos del destino Jardines del Rey, cuentan con un plan de manejo.

Los flamencos, representativos del destino Jardines del Rey, cuentan con un plan de manejo.

Hoy avanza la formación de un vivero para la reproducción adecuada de ejemplares que permitan el uso de plantas nativas sin afectar el bosque natural, pues hay especies, como la palma Santa Lucía y la cocotina, en peligro de extinción.

El trabajo sostenido para la preservación del patrimonio natural se extiende a la Reserva Ecológica Centro y Oeste de Cayo Coco, de primordial importancia, pues forma parte de un corredor de aves migratorias.

La zona alberga relevantes valores de la biodiversidad que le dan significación nacional al lugar, con especies de plumíferos de gran belleza y alto valor contemplativo, que la hacen punto de referencia para el turismo de naturaleza.

Destaca en ese hábitat la alta población –estimada en unos 5 000 ejemplares– de flamencos rosados, ave insignia del destino turístico Jardines del Rey, que utiliza el área para su alimentación y descanso, por lo que es motivo de un programa de manejo sostenible.

Con la premisa de que es mejor prever que reparar lo mal hecho, la delegación del Citma en el territorio avileño se erige como organismo de consulta y responde a las solicitudes de los estudios de impacto de los procesos inversionistas. La integración consciente de todas las partes que intervienen en el manejo de los cayos preserva sus atributos naturales y hace posible que miles de vacacionistas de diversas partes del mundo disfruten cada año de un paraíso, que busca una convivencia armónica entre naturaleza y desarrollo.


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