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Publicado el 24 Octubre, 2017 por ACN en Medio ambiente
 
 

Loma de Cunagua: un tesoro de la naturaleza

Con 364 metros sobre el nivel del mar, el sitio conocido también como Sierra de Judas de La Cunagua, se inserta en el Gran Humedal del Norte y sirve de refugio para aves silvestres como el tocororo (ave nacional de Cuba), cartacuba, cotorras, cateyes, el zorzal real y los carpinteros verdes y jabao.
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radiohc.cu

Magaly Zamora

La loma de Cunagua, principal elevación de la provincia de Ciego de Ávila, sobresale, más que por su altura, por su biodiversidad y panoramas naturales que resguardan un grupo importante de especies endémicas, vulnerables y amenazadas.

Con 364 metros sobre el nivel del mar, el sitio conocido también como Sierra de Judas de La Cunagua, se inserta en el Gran Humedal del Norte y sirve de refugio para aves silvestres como el tocororo (ave nacional de Cuba), cartacuba, cotorras, cateyes, el zorzal real y los carpinteros verdes y jabao.

Asimismo hay presencia de plumíferos terrestres como el boyero, barbiquejo, guanaro y la paloma perdiz, ave de los campos cubanos que por estar en fase de extinción, está sometida a un programa de preservación.

En la zona también habitan una gran variedad de reptiles, 83 familias de plantas superiores de 265 géneros y más de 300 especies, la mayoría oriundas de la región.

Su forma de cadena ovalada, ocupa un área de 24 kilómetros cuadrados, los que están cubiertos de rocas calizas con manifestaciones cársicas como el diente de perro, microcasimbas, microgrutas, y surcos cársicos, entre otras, que sirven de hábitat a una fauna de alto endemismo.

Categorizada nacionalmente como área natural protegida desde 1985, se define como un laboratorio natural de relevancia donde confluyen unas 900 variedades de árboles como los melíferos, poliníferos, medicinales, maderables, ornamentales y aquellos de uso para la alimentación humana y animal.

Entre las plantas que se cultivan, se citan la caoba, teca, cedro, guayaba, limón y mango, en tanto se aprecia la presencia del manajú (Garcinia Aristata), árbol endémico de Cuba en peligro de extinción.

Actualmente en ese refugio de fauna se desarrollan proyectos de conservación de las reservas naturales y mediante monitoreos se observa la evolución de las especies silvícolas y animales que habitan en el paraje.

Sus bellezas paisajísticas y su rica diversidad florística y faunística atraen cada año a cientos de turistas que llegan al destino Jardines del Rey en la cayería norte de Ciego de Ávila, ubicada a 430 kilómetros al este de La Habana. (ACN)

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