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Publicado el 10 Noviembre, 2017 por DPA en Medio ambiente
 
 

Bichos prefieren habitar con humanos… pero no siempre perjudican

Las preferencias de estos animales que se desplazan por el suelo o las paredes no sólo dependen de la altura: además de priorizar las plantas más cercanas a la superficie terrestre, les gustan los espacios amplios, los suelos alfombrados y la presencia de muchas ventanas
Bichos dentro de la casa. (Foto: El ciudadano)

Bichos dentro de la casa. (Foto: El ciudadano)

San Francisco/Copenhague, 10 nov (dpa) – Los insectos, arañas y otros artrópodos prefieren alojarse en las viviendas situadas en las plantas más bajas, según revela un estudio estadounidense publicado hoy por los ‘Scientific Reports’ de ‘Nature’.

Los investigadores analizaron 50 viviendas de la ciudad de Raleigh, en Carolina del Norte, y vieron que, cuanto más subían de planta, menos ‘inquilinos’ no deseados encontraban, además de en menor variedad.

Con todo, las preferencias de estos animales que se desplazan por el suelo o las paredes no sólo dependen de la altura: además de priorizar las plantas más cercanas a la superficie terrestre, les gustan los espacios amplios, los suelos alfombrados y la presencia de muchas ventanas.

Los insectos llevan conviviendo con los hombres desde que estos existen, afirman los científicos de la Academia Californiana de las Ciencias y el Museo danés de Ciencias Naturales, perteneciente a la Universidad de Copenhague. ‘Una vez entra, tienden a colonizar el espacio y reproducirse’.

Pero además de estos inquilinos fijos, hay otros itinerantes, de modo que forman su propio ecosistema en las viviendas, con sus depredadores y presas.

‘cada vez hay más indicios que vinculan muchas enfermedades modernas con una falta de contacto con la biodiversidad y los microorganismos’.

‘Nos gusta pensar que en nuestros hogares estamos protegidos del mundo exterior, pero mientras transcurre nuestro día pueden darse a nuestro lado auténticos dramas ecológicos’, señala Misha Leong, de la Academia Californiana de las Ciencias. ‘Estamos empezando a entender cómo los hogares que formamos constituyen, a la vez, un complejo hábitat para escarabajos y otro tipo de seres vivos’, añade.

La investigación acaba también con algunos prejuicios: los hogares más desordenados no presentan mayor diversidad de ‘bichos’ que los pulcros, y la presencia de plantas o animales domésticos tampoco ejerce ninguna influencia palpable.

El principal factor a tener en cuenta es el entorno en que se ubica la vivienda: cuantos más insectos haya fuera de casa, más habrá dentro. Pero aunque la idea de compartir casa con estos seres quizá no sea la más apetecible, puede ser beneficiosa para la salud.

Según la investigadora Michelle Trautwein, ‘cada vez hay más indicios que vinculan muchas enfermedades modernas con una falta de contacto con la biodiversidad y los microorganismos’.


DPA

 
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