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Publicado el 4 Diciembre, 2017 por ACN en Medio ambiente
 
 

En Carahatas se cuida el Ave Fénix

Los egipcios consideraban a estas aves como especie fabulosa ante el bello espectáculo que ofrecen sus bandadas cuando levantan el vuelo al alba o el ocaso y muestran el color escarlata vivo de sus alas

Colonia de flamencos. Foto: periódico Escambray

Luz María Martínez Zelada

Carahatas, Villa Clara, 3 dic (ACN) La leyenda del Ave Fénix, que moría y renacía de sus cenizas, tuvo su origen en el bello flamenco rosado, cuyo nombre científico Phoenicopterus ruber quiere decir pájaro de fuego, animal de gran belleza que habita en mares al norte de Villa Clara.

Los egipcios consideraban a estas aves como especie fabulosa ante el bello espectáculo que ofrecen sus bandadas cuando levantan el vuelo al alba o el ocaso y muestran el color escarlata vivo de sus alas, lo que debió inspirar al nacimiento del conocido mito.

En el área protegida Refugio de Fauna Las Picuas-Cayo Cristo, de la central provincia, existen condiciones para la reproducción, alimentación, refugio y descanso de numerosas especies de alados acuáticos, entre las que figuran los flamencos.

Pájaros de un color rosado intenso, deben su tonalidad a la alimentación sobre la base de pequeños moluscos, otros mariscos y plantas acuáticas que procuran en el fondo de las aguas bajas.

Los flamencos son aves de pico curvo, cuello alargado y alas grandes, ponen un solo huevo al año pero logran una alta supervivencia si se encuentran en áreas protegidas.

En el año 1991 se inició un proyecto educativo que incluyó a los pobladores de Carahatas, lugar donde está ubicado el sitio de procreación, para evitar la caza furtiva y la comercialización de los pichones, lo que permite en la actualidad una alta sobrevivencia.

Los inspiradores de la leyenda del Ave Fénix habitan tanto en zonas frías como calientes siempre que haya buena alimentación y agua, alcanzan una velocidad de 35 millas por hora, viven de 20 a 30 años en régimen libre, mientras en cautiverio pueden llegar al medio siglo.

Ejemplares que abundan en el Caribe y sobresale su presencia en la península mexicana de Yucatán y en los cayos de la Florida, en tanto en la Isla se localizan en diferentes puntos de la cayería.

El nombre flamenco proviene de la palabra flama del idioma español que significa fuego, en alusión al color de su plumaje.(ACN)


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