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Publicado el 23 Mayo, 2018 por Prensa Latina en Medio ambiente
 
 

Colombia

Amenazadas cuatro importantes especies en Colombia

En el Día de la Biodiversidad Mundial de este martes, fue traído a colación en la capital colombiana un informe sobre las Especies Amenazadas o en Riesgo de Extinción, presentado por la WWF, entidad mundial, especializada en el tema
Jaguar de Colombia/ PL

(Foto: prensa-latina.cu)

Bogotá.- Cuatro importantes especies de animales se encuentran amenazadas en Colombia: el oso de anteojos, el jaguar, el delfín de río y la tortuga carey.

En el Día de la Biodiversidad Mundial de este martes, fue traído a colación en la capital colombiana un informe sobre las Especies Amenazadas o en Riesgo de Extinción, presentado por la WWF, entidad mundial con sede en Estados Unidos, especializada en el tema.

Con respecto a Colombia preocupa la situación del oso de anteojos, conocido también como oso andino o sudamericano, del que se estima una población de ocho mil en este país.

 El majestuoso mamífero, que habita a más de tres mil metros sobre el nivel del mar, está en peligro por la expansión agrícola, la fragmentación de su hábitat natural y por su cacería indiscriminada.
Oso de anteojos, Colombia/ PL

(prensa-latina.cu)

Endémico de América del Sur, el oso de anteojos se distingue por presentar manchas blancas o amarillentas en el pecho, el cuello y el rostro, preferentemente en torno a los ojos.

En riesgo asimismo se encuentra el jaguar, considerado el felino más grande del hemisferio y cuya población mundial se ha reducido al 45 por ciento.

En Colombia se le ve en las regiones del Amazonas, la Orinoquía, el Pacífico y el Caribe.

Otra especie amenazada en Colombia es el delfín rosado que junto al delfín gris habita en la Amazonía y en la Orinoquía y que se ha visto perjudicado por la cacería y la extracción ilegal de oro que transforman su hábitat.
Finamente están las tortugas marinas y dentro de ella la carey, sometidas a la sobreexplotación para consumo de su carne y huevos, y el generalizado comercio de mascotas.

Se les utiliza también para la elaboración de productos medicinales, ornamentales y ceremonias folclóricas, todo lo cual incentiva un enorme tráfico ilegal.

En algunos casos, el consumo de tortugas está muy relacionado con creencias sobre supuestos poderes medicinales o afrodisíacos.

La bióloga colombiana Karla Barrientos, especialista en tortugas marinas, advierte en particular sobre el peligro que corre la Carey (Eretmochelys imbricata), cuya piel es utilizada en objetos de artesanía. (PL)


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