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Publicado el 24 Julio, 2018 por Prensa Latina en Medio ambiente
 
 

Cuba entre los países más afectados por las descargas eléctricas

Las descargas eléctricas o fulguraciones están asociadas a las tormentas locales severas, cuando de manera combinada ocurren intensas lluvias, caída de granizos, tornados, trombas marinas y ráfagas de viento destructivas, aunque ocasionalmente se pueden producir de manera aislada en días claros, conocidas como centellas

(radiorebelde.cu)

Cuba califica como uno de los territorios más afectados por rayos en todo el mundo, dada la gran actividad eléctrica que caracteriza las tormentas en el país, aseguró hoy Manuel Iturralde, presidente de la Sociedad Cubana de Geología.

Las descargas eléctricas o fulguraciones están asociadas a las tormentas locales severas, cuando de manera combinada ocurren intensas lluvias, caída de granizos, tornados, trombas marinas y ráfagas de viento destructivas, aunque ocasionalmente se pueden producir de manera aislada en días claros, conocidas como centellas.

Iturralde explicó que los meses más propensos para la ocurrencia de estos fenómenos son los de verano, asociados a procesos convectivos que se producen por el gran calentamiento del aire, en contacto con la superficie terrestre.

Las tormentas eléctricas más frecuentes duran de una a una hora y media, entre las 14:00 y 19:00 hora local, aunque pueden suceder también en otros horarios, como consecuencia del avance de ondas tropicales, vaguadas y frentes fríos, aclaró el científico cubano.

Recordó también que entre 1987 y 2011 fueron reportadas mil 522 víctimas por fulguraciones en Cuba, con mayor frecuencia en los meses de julio a septiembre.

En ese sentido enfatizó en que el peligro de las descargas eléctricas está latente todo el año y a todas las horas; solo basta combinar las condiciones atmosféricas adecuadas con una actitud negligente.

Es esta la mayor causa de muerte por fenómenos meteorológicos en Cuba, aseveró el ingeniero geólogo.

No todas las personas mueren al ser alcanzadas por descargas eléctricas, pero el hecho de haber sido sometido a una corriente de muchos amperes y miles de grados de temperatura es suficiente para provocar serias consecuencias en la salud humana.

Es preciso entonces actuar de manera responsable, pues se enfrenta a un enemigo mortal, advirtió Iturralde. (PL)


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