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Publicado el 29 Octubre, 2018 por ACN en Medio ambiente
 
 

En espera del frío… lo último que trajo el barco

El comienzo del invierno coincide con el día en que el Sol alcanza una menor altura aparente sobre el horizonte al mediodía, lo que corresponde a la jornada con menos luz del año

Imagen ilustrativa: Juvenal Balán/Granma

Maritza Padilla Valdés

En Cuba no hay invierno, suelen decir muchos en la Isla, pero basta que el Instituto de Meteorología anuncie la llegada del primer frente frío a la región occidental, y aunque se explique que es solo un ligero cambio, no importa, la oportunidad resulta divina para exhibir el último y elegante atuendo adquirido para la estación, aunque su tejido desafíe hasta una nevada.

Una simpática vecina salió anoche de fiesta ataviada con una espectacular prenda a la cual le llaman “sobre todo”, preparada como para viajar al Polo Norte, y a la pregunta de si no sentía calor, respondió estar acostumbrada a soportar la extrema calidez de este clima tropical y resistir un poquito más, dada la prestancia de su vestimenta, bien valía la pena.

Y es que el cubano es así de impaciente, espontáneo y presumido, y sin ánimo de justificar, también por la corta etapa de temperaturas bajas, la ansiedad por transitar del calor al frío provoca esta manera de actuar.

La palabra invierno viene del latín hibernum y de acuerdo con la mitología griega Hades, dios del inframundo, secuestró a Perséfone para convertirla en su esposa, en tanto Zeus ordena devolverla y que se la entregue a Deméter, diosa de la tierra y su madre; pero, Hades engaña a Perséfone y le hace comer la comida de los muertos, ante esto, Zeus exige a Perséfone que pase seis meses con Deméter y seis meses con Hades.

Añade la historia que durante el tiempo en que su hija está con Hades, Deméter se entristece y con ello provoca el otoño y el invierno.

Páginas digitales refieren que esa etapa constituye la estación más corta del año, en la cual masas de aire frío procedentes del Norte suelen alojarse brevemente en la Isla.

Febrero es uno de los meses más fríos y menos húmedos del calendario –de acuerdo con esas fuentes- y la cantidad de frentes fríos que arriban al país es similar a la que registra enero, lo cual incide en el frecuente establecimiento de condiciones invernales, en tanto las lluvias, por lo general, se asocian a los sistemas frontales llegados a la nación.

Es además, uno de los dos meses más fríos del año, y ello tiene que ver con la influencia de las masas de aire originadas en las altas latitudes y suceden a los frentes, en combinación con las características físico-geográficas del territorio.

Según EcuRed, el comienzo del invierno coincide con el día en que el Sol alcanza una menor altura aparente sobre el horizonte al mediodía, lo que corresponde a la jornada con menos luz del año, mientras en esta época llueve mucho, y en los países y ciudades más cercanas a los polos nieva.

Durante una pequeña indagación, 20 habitantes de Pinar del Río, dijeron a la ACN preferir la etapa invernal, en la cual la frescura del tiempo posibilita amanecer con mejor ánimo y disposición para el trabajo o cualquier otra actividad.

Y aunque como afirma el eslogan, Cuba es un eterno verano, los amantes del invierno, no se desanimen, que ya casi comienza noviembre, y en cualquier momento, un frío coladito puede sorprenderlos y entonces sí la vecina tendrá la oportunidad de lucir –en buen cubano y como dicen los pepillos del barrio- lo último que trajo el barco. (ACN)


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