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Publicado el 24 Febrero, 2019 por ACN en Medio ambiente
 
 

Draga de última tecnología para recuperar las playas ya está en Cuba

 

Nueva draga para Cuba/ Foto: eomarit.com.cu

Nueva draga para Cuba/ Foto: eomarit.com.cu

Por Claudia González Corrales

Una draga, equipo que se utiliza para excavar material debajo del nivel agua y luego elevarlo hasta la superficie, llegó a La Habana para contribuir en la recuperación de las playas, actividad central de la Tarea Vida, plan del Estado cubano para el enfrentamiento al cambio climático.

Alberto Martínez Hernández, director general de la Empresa Constructora Obras Marítimas, adscrita al Ministerio de la Construcción, explicó a la prensa que el barco de última tecnología fue realizado por la Royal IHC, compañía holandesa líder en el mundo de la construcción naval, que tuvo un costo de 28 de millones de euros, y que realiza la succión en marcha.

Anunció que inicialmente se realizarán los trámites de los registros, la legalización, y que se espera que dentro de un mes ya esté funcionando el equipo.

De acuerdo con el funcionario, el barco en primer lugar está destinado para la Tarea Vida, en lo relacionado con los vertimientos de arena en todas las playas y costas de Cuba, y que se empezará con las penínsulas y con la cayería norte, aunque no se excluye que también se puedan dragar los puertos.

Comentó que la embarcación se hizo específicamente para la nación caribeña, respetando sus capacidades y necesidades técnicas, como el hecho de que no debe calar nunca más de cinco o seis metros, que el brazo de succión debe alcanzar hasta 30 metros de profundidad (que es a la distancia que, según los estudios, se encuentran los bancos de arena), y una capacidad de carga de tres mil 500 metros cúbicos de materiales.

Juan Carlos Poyeaux, jefe del proyecto Mario Oliva Pérez -nombre del barco-, explicó que la iniciativa se ejecutó en 18 meses, que la inversión se debe recuperar en siete años, y que se planifica que el barco tenga más de 20 años de explotación, trabajando con eficiencia.

El barco está equipado para tener una tripulación de 18 personas, que ejercen funciones desde la oficialidad hasta la marinería, quienes son los encargados de hacer trabajar la embarcación, dijo.

Argumentó que la tecnología con la que Cuba contaba no permitía cubrir las necesidades del país en cuanto a la recuperación de las playas, pero que con la reciente adquisición es posible suplir esas demandas y ahorrar lo que se invertía anualmente en la contratación de compañías extranjeras para que vinieran a hacer ese trabajo en la Mayor de las Antillas.

En ese sentido, mencionó que es una actividad sumamente costosa, pues la nación antillana dedica cada año entre 8 y 14 millones de euros para la recuperación de las playas.

Al referirse a las ventajas del equipo, mencionó que podrá llegar sin complicaciones a la zona donde se pesca la arena , y que se tendrán mayores capacidades de bombeo, de hasta cuatro mil 500 metros de distancia.

Insistió en la importancia de llevar paralelamente la tecnología con la sostenibilidad, y garantizar el suministro de piezas de repuesto y la capacitación del personal.

Con respecto a esto último, se creó un equipo de supervisión, y ahora, con el contrato de construcción naval, hay uno de entrenamiento del personal que va a explotar la draga, aseguró.

Comentó que dentro de las expectativas de trabajo se espera establecer convenios de colaboración con las compañías que se encontraban operando en Cuba para efectuar el dragado, y al respecto ya existen las cartas de intenciones, además de que se evalúan variantes con la Royal IHC.

Añadió que entre lo conversado con la empresa creadora del buque se encuentra la sostenibilidad del barco, es decir, las piezas de repuesto y la disposición de personal técnico.

Marián Rodríguez Suárez, gerente comercial de IHC para Cuba, valoró que ha sido un proceso largo, complicado para ambas partes, pero que ha habido mucho apoyo de los gobiernos involucrados.

No solo somos constructores, sino que damos apoyo durante toda la vida útil de la draga, servicios de apoyo al mantenimiento, suministro de piezas; nosotros no queremos ver la draga parada, y por eso haremos todo lo que podamos, enfatizó.

Afirmó que la compañía espera que la cooperación se siga fortaleciendo, pues ya las bases están creadas, y, de esta forma, es mucho más fácil desarrollar nuevos proyectos.

René Mesa Villafaña, ministro de la Construcción, destacó que la draga lleva por nombre Mario Oliva en homenaje al trabajador fallecido hace unos cinco años que dedicó gran parte de su quehacer al sector de la construcción, donde desempeñó importantes funciones.

Informó además que desde el Ministerio se desarrollan otros proyectos, fundamentalmente en el sector marítimo, a partir de la cartera de oportunidades, y que se cuenta con potencialidades en todas las ramas de las inversiones en la economía.

A la inauguración del barco realizada hoy asistieron además el General de División Ramón Pardo Guerra, jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil; Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, y Eduardo Rodríguez Dávila, ministro del Transporte.


ACN

 
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