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Publicado el 30 Octubre, 2019 por Prensa Latina en Medio ambiente
 
 

Cuba: Los flamencos rosados y su refugio

Los flamencos son uno de los atractivos del Refugio de Fauna Tunas de Zaza, área protegida que es una de las opciones del turismo de naturaleza que propone la Empresa Flora y Fauna espirituana
Flamencos rosados en Cuba

(Foto: prensa-latina.cu)

Por Mayra Pardillo Gómez*

Sancti Spíritus, Cuba (Prensa Latina) Los flamencos rosados (Phoenicopterus ruber), entre las especies más bellas y carismáticas de aves acuáticas del orbe, habitan en el Refugio de Fauna Tunas de Zaza, enclavado en el litoral sur de la central provincia de Sancti Spíritus.

Allí vive y crece una de las mayores colonias de flamencos rosados, una de las atracciones que distinguen el lugar, según expertos.

Estas vistosas aves se diferencian de muchas otras por el largo de sus patas y cuello y hasta el momento solo se conocen seis especies, mientras exhiben una coloración de diversas tonalidades del rosa.

Moran en lagos, lagunas y pantanos; es decir, en aquellos sitios donde haya abundante alimentación y agua.

Comen pequeños insectos, crustáceos y algas y llegan a vivir un promedio de 25 a 30 años, aunque en cautiverio algunos han sobrevivido hasta cinco décadas.

Según datos consultados, flamenco proviene de la palabra española flama, que significa fuego, y se refiere al color brillante de las plumas.

Otros textos coinciden en que su nombre representa ‘llama o flama’ y se lo otorgaron los egipcios por su color rojo fuego.

En 2015, medios de comunicación locales se referían a las acciones concretas de conservación de especies, incluida los flamencos, en ese refugio de Flora y Fauna, atendido por la Unidad de Medio Ambiente, perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en Sancti Spíritus.

Con una extensión de algo más de 65 kilómetros cuadrados, esta área abarca el delta fluvial del río Zaza y sus periferias occidental y oriental, en el sur de Sancti Spíritus, y cuenta con lagunas costeras, saladares y manglares.

Uno de los atractivos

Los flamencos son uno de los atractivos del Refugio de Fauna Tunas de Zaza, área protegida que es una de las opciones del turismo de naturaleza que propone la Empresa Flora y Fauna espirituana, al sobresalir por el alto endemismo de especies y subespecies de la fauna.

Aves, incluidos los flamencos, reptiles, peces, insectos y moluscos conviven allí.

La flora del lugar está formada por 127 especies, que de una u otra formas interactúan con la vida de la fauna.

Para corresponder a la política medioambiental del Estado cubano, especialistas, técnicos y trabajadores han promovido acciones en función de incrementar las poblaciones de estas aves.

El refugio fue uno de los sitios visitados en la provincia de Sancti Spíritus, cuya cabecera está a unos 350 kilómetros al este de La Habana, por los participantes en la XII edición del Encuentro Internacional de Turismo de Naturaleza (Turnat 2019), efectuado del 24 al 28 de septiembre del actual año.

Flamencos en las artes

Existen múltiples referencias a ellos en obras literarias, pictóricas, musicales y cinematográficas.

El Premio Nobel de Literatura, Ernest Hemingway, quedó gratamente impresionado por estas carismáticas aves y las describió en su libro Islas en el Golfo, durante su recorrido por los cayos del norte de la central provincia de Ciego de Ávila.

En el cuento Las medias de los flamencos, del escritor uruguayo Horacio Quiroga, perteneciente al libro Cuentos de la selva, el autor fantasea sobre el porqué estas especies tienen las patas coloradas, narra lo ocurrido en un baile de animales y de cómo los flamencos se ponen pieles de víboras para asistir bellos y por eso son atacados.

‘Pero los flamencos no murieron. Corrieron a echarse al agua, sintiendo un grandísimo dolor. Gritaban de dolor, y sus patas, que eran blancas, estaban entonces coloradas por el veneno de las víboras. Pasaron días y días y siempre sentían terrible ardor en las patas, y las tenían siempre de color de sangre, porque estaban envenenadas.

‘Hace de esto muchísimo tiempo. Y ahora todavía están los flamencos casi todo el día con sus patas coloradas metidas en el agua, tratando de calmar el ardor que sienten en ellas’, escribió Quiroga.

Es casi verosímil la reflexión del autor, pues quien haya leído ese cuento jamás podrá sobreponerse a la idea de que los flamencos sienten dolor en sus enrojecidas patas, debido a aquellas coloridas medias de piel de víbora, y por eso se apoyan indistintamente en cada una de ellas dentro del agua buscando amortiguar el sufrimiento.

En tanto, la palabra flamenco, referida al género artístico, se remonta a mediados del siglo XIX y entre las hipótesis se menciona al ave de igual nombre.

En Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll (seudónimo), se emplean flamencos a modo de mazo durante el juego de croquet.

Estas aves también aparecen en los dibujos animados destinados a los más pequeños del hogar y en libros de colorear para los infantes, así como en caricaturas, por lo que se puede decir que es una especie de la fauna bastante conocida e incluso emerge en logos, cuadros, figuras de cerámica o plástico para adornar el hogar y en fondos de pantalla.

Hasta hay un hotel en La Habana, capital cubana, denominado Flamingo.

Según varios mitos, el fénix es un ave imaginada que, tras arder en el fuego, renace de sus propias cenizas. Ha sido comparada con las águilas, aunque otros naturalistas por su esplendor, lo vincularon con los flamencos.

Por si fuera poco su cuerpo es estilizado, al estilo de las bailarinas, y esplendoroso su color, pero nada supera la belleza del majestuoso vuelo de estas aves en contraste con el azul del cielo, y para disfrutar de ese avistamiento muchos visitantes nacionales y foráneos acuden al Refugio de Fauna de Tunas de Zaza.

*Corresponsal de Prensa Latina en Sancti Spíritus.


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