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Publicado el 29 Enero, 2020 por Redacción Digital en Medio ambiente
 
 

Tras 20 años, el anfibio transparente

Casi extinta, la “rana de cristal” reaparece en Bolivia

Las ranas de cristal (Nymphargus bejaranoi) son de tamaño pequeño, los cuerpos miden de 19 a 24 mm y pesan entre 70 y 80 gramos

rana de cristalPor Deivis Rodríguez

Tres ejemplares peculiares de la llamada “rana de cristal”, una especie de Bolivia que se caracteriza por poseer la piel del vientre transparente, fueron encontradas en el centro del país, casi 20 años después de la última observación en su hábitat.

Las ranas de cristal (Nymphargus bejaranoi) son de tamaño pequeño, los cuerpos miden de 19 a 24 mm y pesan entre 70 y 80 gramos. Fue nombrada así por tener la piel del vientre transparente.

El descubrimiento se produjo el 8 de enero de 2020 en el bosque Sehuencas, durante un trabajo de rescate de reptiles y anfibios (herpetofauna), según explicaron Rodrigo Aguayo y Oliver Quinteros, del Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny, y René Carpio, del Centro de Biodiversidad y Genética de la estatal Universidad Mayor de San Simón.

“El redescubrimiento de esta especie (rana de cristal) nos brinda un rayo de esperanza para el futuro de las ranas de cristal, uno de los grupos de anfibios más carismáticos del mundo”, afirmaron los investigadores a la agencia AFP.

Vientre transparente

Señalaron los investigadores que la rana de cristal se caracteriza por poseer la piel del vientre transparente, y en algunos ejemplares es visible el corazón latiendo o su tracto digestivo.

“La parte posterior del vientre es transparente mientras que el pecho (anterior) es blanco. Los huesos y el saco vocal de los machos son de color verde oscuro”, señalaron.

Las tres especies fueron trasladadas al Centro K’ayra del museo Alcide d’Orbigny, un centro de conservación exclusivo para anfibios, único en su tipo en el país.

La especie endémica de Bolivia está distribuida en los departamentos de La Paz (oeste), Cochabamba, Santa Cruz (este) y Chuquisaca (sureste), precisaron los investigadores.

“Es acá donde además de conocer más sobre sus características e historia natural, se pretende lograr su reproducción ‘ex situ’ (fuera de su hábitat natural) y su posterior repoblamiento, como parte de una estrategia de conservación”, dijeron los expertos.


Redacción Digital

 
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