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Publicado el 10 Julio, 2020 por AFP en Medio ambiente
 
 

Amazonía brasileña registra récord de deforestación en el primer semestre

El área devastada marca un aumento de 25% respecto a los 2.446 km2 deforestados en el mismo periodo del año pasado. La extracción ilegal de madera, la minería y la ganadería en áreas protegidas son las principales causas de la destrucción
La deforestación arrasa la Amazonía brasileña en julio, y Bolsonaro tacha de falsos los datos del órgano que monitorea la cobertura forestal/ Foto: institutodeestrategia.com

Imagen ilustrativa: institutodeestrategia.com

Sao Paulo,BRA (AFP) – La deforestación de la Amazonía brasileña registró un récord semestral de 3.070 km2 entre enero y junio, según datos oficiales que aumentan la presión sobre el gobierno de Jair Bolsonaro para abandonar sus proyectos de apertura económica de la mayor selva tropical del planeta.

El área devastada marca un aumento de 25% respecto a los 2.446 km2 deforestados en el mismo periodo del año pasado, según el informe hecho con observaciones satelitales del sistema DETER del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe).

En junio, el área deforestada llegó a 1.034,4 km2, frente a 934,81 km2 del mismo mes en 2019, convirtiéndose en el peor junio de la serie histórica que se inició en 2015.

La extracción ilegal de madera, la minería y la ganadería en áreas protegidas son las principales causas de la destrucción, que en 2019 superó por primera vez desde 2008 los 10.000 km2, de acuerdo con otro sistema de observación satelital del Inpe, denominado PRODES, más afinado que el DETER.

El desmate parece proseguir imparable este año, a pesar de la presencia militar incorporada a la vigilancia ambiental y de la presión internacional y empresarial.

La tendencia enciende alarmas debido a que en junio se inicia la temporada seca. En 2019, la deforestación se disparó en julio a 2.255 km2 de territorio amazónico.

La temporada seca es también la de los incendios de las áreas deforestadas, que provocan una doble preocupación, tanto por su impacto ambiental como porque las humaredas suelen provocar un aumento de las enfermedades respiratorias, que este año se darán en plena pandemia de coronavirus.

La Amazonía brasileña representa 60% del total de esa selva compartida por nueve países.

‘El año pasado fue [en deforestación] un período fuera de la curva que no se debería repetir. Pero no sólo se está repitiendo, sino que está empeorando a pesar de tener acción militar en la región’, dijo a la AFP Mariana Napolitano, gerente de s del Fondo Mundial para la Naturaleza-Brasil (WWF-Brasil).

A fines de junio, fondos de inversión de Europa, Asia y Sudamérica que administran colectivamente cerca de 4 billones de dólares en activos pidieron al gobierno de Bolsonaro, en una carta abierta, que detenga proyectos que amenazan con acelerar la destrucción de la mayor selva tropical del planeta.

El vicepresidente, Hamilton Mourao, que encabeza el Consejo Nacional de Amazonía, se reunió virtualmente el jueves con representantes de nueve de esos fondos y este viernes lo hará con empresarios que expresaron igualmente su preocupación por una política que daña la imagen internacional de Brasil.


AFP