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Publicado el 2 Julio, 2020 por Irene Izquierdo en Medio ambiente
 
 

Como si la tarde fuera una noche atravesada por rayos de luz

Gradualmente, y a la par del incremento de las descargas eléctricas, la tarde se tornó tormenta sin contención. De momento, no hubo un gran reflejo en las redes, porque el fenómeno era intenso. Al rato, también aparecía la otra tormenta: todos querían que se supiera con cuánto ímpetu se mostraba la inestabilidad estival

Como si la tarde fuera una noche atravesada por rayos de luz.Por IRENE IZQUIERDO

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Poco a poco un color gris denso, plomizo, se adueñó del cielo. La tarde infundía pesadez, letargo, pero los relámpagos y los truenos, aun sin comenzar a llover, provocaban cierto sobresalto. Más tarde, sin siquiera asomarse a la ventana, solo por el petricor que llegaba con la misma intensidad errática del humo de algún fumador, se supo que había comenzado a manar el agua.

Gradualmente, y a la par del incremento de las descargas eléctricas, la tarde se tornó tormenta sin contención. En un inicio, no hubo un gran reflejo en las redes, porque el fenómeno era intenso. Al rato, también apareció la otra tormenta: todos querían que se supiera con cuánto ímpetu se mostraba la inestabilidad estival.

Y como solo los meteorólogos son capaces de ofrecer un veredicto certero acerca de algún fenómeno de estas características, el Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología ofreció una esclarecedora información a las nueve de la noche:

“La presencia de una baja superior en las proximidades del occidente cubano, así como condiciones propias del verano, incentivaron la inestabilidad y dio lugar a que en las últimas doce horas ocurrieran algunos chubascos, lluvias y tormentas eléctricas de forma dispersa por todo el país, principalmente en las provincias de Pinar del Río, La Habana, Villa Clara, Santiago de Cuba y Guantánamo…”

Como si la tarde fuera una noche atravesada por rayos de luz

Entonces, entró en los detalles acerca del fenómeno que todos apreciamos a partir de que la tarde se comportó como la noche atravesada por rayos de luz. Las precipitaciones, fuertes  en diversas localidades, estuvieron acompañadas de los truenos y relámpagos de marras.

En La Habana, al retornar la calma, quedaron imágenes como testimonios de la agitada tarde de jueves.


Irene Izquierdo

 
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