2
Publicado el 7 Julio, 2020 por Prensa Latina en Medio ambiente
 
 

Un proyecto sin precedentes, con éxito

Cuba siembra corales y crecen colonias en zonas dañadas

Compartir
Cuba siembra corales

Foto: Prensa Latina

La siembra de corales en Cuba dejó de ser un sueño y hoy es realidad, tal logro permitió cubrir una gran extensión de zonas dañadas en la península de Guanahacabibes.

Doctora Dorka Cobián

Foto del perfil en researchgate.net

La doctora en s Dorka Cobián comentó que se trata de un proyecto sin precedentes en los fondos marinos de la mayor de las Antillas.

Todo empezó a mediados de 2015, y luego de dos años de monitoreo, la especialista recuerda que ante el crecimiento exitoso de las colonias, se decidió conformar un vivero de 24 estructuras de PVC, con más de mil fragmentos de Acroporacervicornis, recordó la científica caribeña.

Cobián -citada por el diario Granma- explicó que el Acroporacervicornis es un elemento fundamental en la formación de los arrecifes coralinos, que brinda refugio a disímiles especies marinas, tanto de peces como de invertebrados.

Conocida comúnmente como cuerno de ciervo, por su forma ramificada, la especie de coral estuvo ampliamente distribuida en la región del Caribe; pero a partir de la década de los 80 del pasado siglo, comenzó a presentar serias afectaciones, asociadas a enfermedades y a otros factores como el aumento de las temperaturas, la contaminación, la sobrepesca, el buceo y la proliferación de especies invasoras.

Ubicadas a una profundidad de entre seis y 10z metros, en la zona de buceo conocida como María la Gorda, las 24 guarderías de corales están hechas de tubos de pvc, como los que se emplean en la plomería, y tienen forma de árboles muy ramificados.

De cada una cuelgan alrededor de 60 fragmentos de Acroporacervicornis, capaces de crecer más de diez centímetros (cm) al año, señaló Cobián.

La metodología es sencilla, dice la experta, quien argumentó que cuando los fragmentos alcanzan un tamaño adecuado (entre 20 y 40 cm), se cortan en forma de colonias y se llevan hasta el arrecife natural, donde se fijan con cemento al sustrato rocoso, puntualizó la experta.

Agregó la especialista que también podrían sembrarse directamente fragmentos pequeños.

En las estructuras artificiales se dejan segmentos de cinco centímetros, para que sigan creciendo y se mantenga el vivero, dijo la doctora cubana. (PL)

Compartir

Prensa Latina

 
Prensa Latina