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Publicado el 27 Diciembre, 2020 por ACN en Medio ambiente
 
 

Cerrar un año y abrir otro con la fragancia de la más aristócrata de las flores

Florecida de agosto a diciembre, la Encyclia phoenicea, endémica de Cuba, es de las más abundantes en la nación y está considerada como una de las dos especies que dieron lugar a la Encyclia xcamagueyensis, el primer híbrido de orquídea reportado en la Isla
Despedir el año acompañados del aroma de las orquídeas.

Foto: tr.pinterest.com

Por MARITZA PADILLA VALDÉS

El 2020, un año que ha traído muerte y luto al mundo a causa de la irrupción del SARS-COV-2, responsable de la enfermedad COVID-19,  ya casi llega a su fin y cuando solo restan horas para que culmine, aún la humanidad no ha podido contener la transmisión del mal, aunque la producción acelerada de vacunas en diferentes países, cuatro de ellas cubanas, cifran las esperanzas para  el nuevo calendario.

Gracias al apoyo del gobierno cubano, unido a la entrega de quienes integran el Sistema  de Salud en la Isla y a la incansable labor de los científicos, Cuba atendiendo al número de casos, ocupa el lugar 21 en las Américas y el 122 en el mundo, según el parte  correspondiente al 25 de diciembre.

Y la mayor de las Antillas mantiene una letalidad inferior en 0,89 con respecto al mundo y 1,14 con respecto a la región de las Américas.

Animados por esos resultados y la certeza de que en Cuba nadie queda desamparado, con el optimismo que caracteriza a los nacidos en este archipiélago, el pueblo, con la alegría de siempre, se dispone a celebrar en familia el advenimiento del aniversario 62 del triunfo de la Revolución, de manera más reservada, íntima y cautelosa, cumpliendo siempre los protocolos sanitarios de cara a evitar contagios.

Pero eso sí, sin olvidar sus tradiciones, cada detalle, sobre todo, el acostumbrado regalo de fin de año, que teniendo en cuenta  que para gustos se hicieron colores… bien pudiera ser recomendable la orquídea,  especie reconocida por la  aristócrata de  las flores.

Qué mejor que despedir “el año viejo”, acompañados además de las cenas y el consabido brindis, por la fragancia de chocolate o vainilla, emanada de la conocida popularmente como Orquídea de chocolate, Orquídea de hombre, Orquídea vainilla y Flor de San Pedro.

Florecida de agosto a diciembre, la Encyclia phoenicea, endémica de Cuba,  es de las más abundantes en la nación y está considerada como una de las dos especies que dieron lugar a la Encyclia xcamagueyensis, el primer híbrido de orquídea reportado en la Isla.

Cuando la planta es adulta, en horas tempranas de la mañana, las flores despiden una fuerte fragancia que se puede percibir hasta 5 metros de distancia, cuyo fin es atraer a las abejas, las cuales se encargan de la polinización, según la enciclopedia EcuRed.

Las orquídeas, pertenecientes a la familia Orchidaceae, tienen más de 20 mil especies silvestres y miles de híbridos creados por el hombre, en tanto la chocolate resulta muy común en todas las provincias, prefiriendo los bosques secos, donde suelen compartir hábitats con otras especies afines,  y generalmente crece sobre árboles o arbustos, pero en ocasiones se le puede encontrar sobre rocas.

La característica más distintiva de esta familia está en su floración, pues las flores pueden poseer  innumerables formas, distintos tamaños y una amplia variedad de colores.

Sin dudas, una buena opción para embellecer y dar fragancia a un día especial. Puede encontrarla  en floristerías, o en el patio  de algún floricultor, o de sorpresa, a la vuelta de una esquina con la ayuda del pregón, para proporcionar refinamiento y una cuota extra de alegría a su fin de año. (ACN).


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