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Publicado el 16 Junio, 2021 por Pastor Batista en Medio ambiente
 
 

¡Qué jardines los de la Reina!

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Jardines de la Reina

Fantástica realidad en los Jardines. Foto: Pinterest

Por PASTOR BATISTA VALDÉS

Aun cuando no constituye noticia, por haber ocupado ya espacio en varios medios y sitios digitales, el hecho sigue acaparando la atención de quienes aman la naturaleza, preservan al medio ambiente y se apoyan en la ciencia para tan noble propósito.

Me refiero a la inclusión del Parque Nacional Jardines de la Reina entre los candidatos al  Premio Blue Park 2021, de acuerdo con nominación hecha por el Marine Conservation Institute.

Con unas 72,5 millas náuticas, el mencionado Parque se concentra al sur de las provincias de Camagüey y Ciego de Ávila, dentro del Archipiélago que con igual nombre abarca desde el Golfo de Guacanayabo hasta la bahía de Casilda, integrado por 661 cayos.

Aunque animados por el reconocimiento que significa optar por el alto premio, a especialistas, estudiosos del tema, directivos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en Camagüey  y de la Empresa de Flora y Fauna allí, no les sorprende el hecho.

Sin fin ni afán de premios, el Parque Jardines de la Reina ha sido siempre centro de muy cuidadosa atención por parte del Estado revolucionario cubano, interesado en proteger y preservar cada día en mejores condiciones ecosistemas como los que distinguen a ese grupo insular: el más conservado entre los que rodean a la Mayor Isla de las Antillas, según opinan expertos.

fondo marino

Belleza de los fondos marinos en el Parque. Foto: ACN

En tal sentido, la MSc Nereida Junco Garzón, directora del Centro de Investigaciones del Medio Ambiente de Camagüey (CIMAC), subraya la permanente realización de estudios y de proyectos en áreas como las que cubre el llamado Laberinto de las 12 leguas, con una riqueza verdaderamente envidiable en términos de fauna, flora (más de 900 especies de peces y plantas), así como playas de aguas cálidas y transparentes sobre franjas de arena muy fina.

Nereida y Dafnet Sánchez de Céspedes, directora de conservación en la Empresa de Flora y Fauna, coinciden en que, sobre la base del permanente control, monitoreo, vigilancia  y compatibilización, actividades que pueden ser agresivas, como la pesca y el turismo, no han traído aparejados perjuicios para la vida natural en el Parque.

El funcionamiento de una estación biológica en Cayo Caguama, ha posibilitado “tocar con el ojo y con la mano de la ciencia” la situación concreta de la tortuga marina, el cocodrilo, peces de distintas variedades, erizos, microalgas, manglares, arrecifes coralinos y otros genuinos exponentes de los reinos animal y vegetal, en estrecha coordinación con el Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros (CIEC) asentado en la colindante provincia de Ciego de Ávila.

En términos de conservación, para analistas de ambos territorios es una fortaleza algo que recientemente destacó María del Carmen Olivera Isern, subdelegada de Medio Ambiente en la Delegación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en territorio avileño: la particularidad de ser áreas aisladas, no marcadas por desarrollo poblacional alguno, donde se facilita la protección, a las que solo se accede por vía marítima, además de ser visitadas por un turismo muy limitado y, a la vez, especializado.

Todo ello reduce riesgos para ejemplares como el llamado perrito de costa, la bayoya, jutía conga, jubo de sabana, carpintero verde, mayito, zorzal real, flamenco, gavilán de monte, halcón de palomas, zunzún, iguana, cocodrilo americano, cobo, langosta común, caguama, carey (muy proclives estos últimos a la pesca indiscriminada)… e incluso para el mangle (rojo y prieto), la yana, yuraguano de costa, cuaba, icaco, sin excluir variedades introducidas en algunas áreas por el hombre, como la casuarina, el cocotero y el almendro de la India.

La nominación, en definitiva, está en pie. No es el sureño parque cubano, bañado por las aguas del mar Caribe, el único aspirante al Premio Blue Park 2021. Informaciones de prensa dan cuenta, además, de las áreas marinas protegidas de Watamu y Kisite Mpunguti, en Kenya, así como de los Parques Nacionales Revillagigedo, de México y Brijuni, de Croacia.

fondo marino

El buceo puede reservar sorpresas así. Foto: Cubatrisub.com

Nuestros Jardines de la Reina  –nombre con que el almirante Cristóbal Colón decidió honrar de modo especial a la monarca de España- no necesitan una malla o anzuelo mágicos para extraer laureles ni tesoros de sus apacibles aguas; tampoco requieren un informe ribeteado por adjetivos o recursos idiomáticos. Sus encantos naturales, los mismos que han atraído al Marine Conservation Institute, están ahí, de superficie a fondo marino, a ras de fina arena en playa o tierra adentro, en el latido de aves, peces, moluscos, reptiles, curstáceos, mamíferos, otros animales y plantas que continúan ajenos por completo al dióxido de carbono, al humo contaminante de las industrias, a residuales químicos, al perdigón inclemente, al arpón mortal y a otros artefactos esgrimidos, muchas veces, en muchas partes, por muchas manos … con mucho daño.

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Pastor Batista

 
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