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Publicado el 20 Septiembre, 2016 por Walfrido López Gonzàlez en Mi veterinario
 
 

Bulldog francés: ¡Un perrito ideal!

Un excelente guardián que ladra poco, salvo que se encuentre en apuros de salud, sed, hambre, sienta ruidos extraños o la presencia de un desconocido

perro-bulldog-francesPor WALFRIDO LÓPEZ GONZÁLEZ

Respuesta a RODOLFO DE LA FUENTE, MIRAMAR, LA HABANA:

Me pregunta por el bulldog francés y rápido le contesto: es un perrito dócil, amable y juguetón que unido a su robusto cuerpo y pequeño tamaño le hacen el faldero ideal para vivir en un pequeño espacio.

A esto se agrega su condición de excelente guardián que ladra poco, salvo que se encuentre en apuros de salud, sed, hambre, sienta ruidos extraños o la presencia de un desconocido.

¡Un perrito ideal!

Su origen es el bulldog inglés, un perro moloso, grande y agresivo.

Fue mejorado en los siglos XVIII-XIX hasta lograr pequeños ejemplares toy que pronto atravesaron el canal de La Mancha y fueron abrazados por humildes trabajadores de París en especial carreteros y carniceros que lo cruzaron con perros locales una y otra vez hasta lograr esa criatura cuya visión alegra el alma y la existencia de miles de familias.

Humildad y sapiencia van de manos tomadas, aunque en ocasiones un ejemplar en retrocruza  nos sale un verdadero perro de combate; al fin y al cabo es un moloso de reducido tamaño.

A Cuba llegaron hace apenas 40 años y hoy lo miman y cuidan como solo saben hacerlo seres nobles, digo, los cubanos.

Niños y mayores los adoran y gustan pasar la mano por su cuerpo robusto, fuerte, de ojos grandes, cola pequeña, gruesa al principio y anudada al final; orejas cortas y erguidas (orejas de murciélago), patas cortas, cabeza cuadrada, grande y ancha, aunque proporcionada respecto al tamaño del perro.

Su pelo es corto y liso.

Colores más frecuentes: todo negro, blanco y negro, blanco y atigrado.

Tiene defectos, porque nada es perfecto: poca resistencia física no siendo aconsejable largos paseos, muy propenso a las parasitosis intestinales y a los cinco grandes males caninos de origen viral (moquillo, hepatitis, parvovirus, para influenza y leptospirosis). Su vacunación con la polivalente es casi obligada.

También es fácil presa de la demodicosis del perro, una enfermedad de la piel de difícil tratamiento y dudosa recuperación ocasionada por Demódex cannis, un ácaro que desarrolla galerías debajo de la piel.

Algo terrible ¡Terrible! De hecho, es un verdadero perro de lujo que obliga a visitar al veterinario una y otra vez. Si lo adquiere, ¡cuídelo mucho! ¡Nos vemos!


Walfrido López Gonzàlez