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Publicado el 6 Junio, 2017 por Walfrido López Gonzàlez en Mi veterinario
 
 

Comidas, animales y culturas

La cultura de los pueblos abarca un sinfín de factores y entre ellos la cocina tiene gran importancia.

Por el Dr. Walfrido López  González

ACERCA DE LA NOTICA PUBLICADA DE QUE PROHIBEN COMER PERROS Y GATOS EN TAIWAN.

Países donde comen carne de perro, gato y más. (Foto: Diario La Tribuna)

Países donde comen carne de perro, gato y más. (Foto: Diario La Tribuna)

La medida, según lo publicado, incluye severas multas a quienes vendan, adquiera o consuman estas carnes en la Isla, mientras algunos chinos del continente continúan comiéndola e incluso celebran el Festival Anual del Perro con miles de perros asados para ser zampados  por golosos visitantes.

Al decir la verdad… la medida gubernamental tiene pros, tiene en contra. Explico: la cultura de los pueblos abarca un sinfín de factores y entre ellos la cocina tiene gran importancia.

Durante miles de años los pueblos asiáticos se han regido por “todo lo que vuele, corra o nade es comestible”.

Y mis experiencias ante este engorroso asunto es grande ¡Muy grande!

Cuando en 1972 era un bisoño profesor universitario, el Decano, me informa:-Se están perdiendo los perros. Al parecer los vietnamitas se los están comiendo-. Indagué y por respuesta tuve: -Profesor, tenemos 3 perritos para el domingo. Lo invitamos.

En 1977 prestaba servicios internacionalistas en Yemen del Sur y llegan a mi casa tres árabes: papá, mamá y un hijo casi adolescente. Me piden carne de cerdo y extrañado, ordené abrieran una lata. El joven intentó cogerla y vomitó ¡Si, vomitó! Hablaron en árabe con su hijo algo que no entendí y al virarse a mi dijeron ¡Chucram! (gracias) ¿Qué pensarían de quienes lo comemos con tanto placer?

En los noventa, unos vecinos cubanos se jactaban de comer gatos ¡Muchos gatos! Les dije que eso era incorrecto y les importó un bledo. Continuaron en su gatofagia.

A finales de los noventa una asiática, mujer elegante y por añadidura diplomática entra a mi consulta veterinaria en la Clínica Veterinaria de La Habana. Traía de su mano un bello ejemplar Chow-Chow y solicita revise su estado de salud. Tras mi examen medico le explico los requisitos para poder llevarlo a su país, pero me detalló no era necesario: lo comería asado el fin de semana.

Como diría Taladrid: ¡Saque usted sus propias conclusiones ¡Nos vemos!


Walfrido López Gonzàlez