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Publicado el 24 Septiembre, 2018 por Walfrido López Gonzàlez en Mi veterinario
 
 

Bulldog francés

Bulldog francesRespuesta al DOCTOR ALEXIS DÍAZ, EL COTORRO, LA HABANA:

Cierto, el bulldog francés es un perro muy tranquilo y cariñoso, de mucho apego a la familia y unas relaciones excelentes con los niños. Visto de conjunto es un perro fuerte, proporcionado y musculoso. Por su carácter, tamaño y poco peso (entre 8 y 14 kilogramos) es un faldero de compañía excepcional que se adapta perfectamente a pequeños apartamentos. Pese a estas cualidades, su población apenas ha crecido desde su llegada a La Habana hace más de tres décadas a diferencia del rotteweiler, husky siberiano y el golden retriever, que ya se ven por doquier.

Descendiente de las razas molosas de tipo mastín, sus orígenes se hallan en Inglaterra con el bulldog inglés, su pariente más cercano, pero su biotipo actual se logró en Francia luego de muchas cruzas para lograr ejemplares cada vez más pequeños. Allí fue un perro del pueblo, donde sus criadores de los barrios populares de París a finales del siglo XIX cruzaron una y otra vez para conseguir una raza ágil y atlética, que fuera buena en los combates de perros, pero sus protectores fueron los carniceros y cocheros de la Ciudad Luz.

Pasados los años, pasó a formar parte de la alta sociedad y el mundo artístico, continuando esta senda de alta estima hasta nuestros días, ya con precios astronómicos. Su cuerpo es breve, de cabeza fuerte, ancha y cuadrada, labios gruesos cerrados y orejas erectas (de murciélago). La cola congénita es corta, gruesa en su base y anudada al final. Posee un hermoso pelo corto, apretado, brillante y suave, de color leonado o atigrado (abigarrado).

En fin, una cara simpática que ostenta un conjunto de atributos que le dan ese toque de distinción tan peculiar.

Sus puntos débiles: frecuentes trastornos respiratorios, hay que ejercitarlo 50 minutos diarios, pero sin correr. Suele presentar criptorquidia, dentadura defectuosa, prognatismo superior y braquignatismo inferior, falta de tres o más incisivos, labio leporino, ausencia de cola (perro anuro). Es propenso a infecciones de la piel por demódex y sarna. También es susceptible a lombrices intestinales, gastroenteritis viral y el moquillo viral canino.

Para criarlo con algún grado de seguridad, hay que vacunarlo contra las más terribles enfermedades virales. Si el bulldog francés hablara, bien podría decir: ¡Soy feo como una jicotea, pero todos me admiran y quieren llevarme a casa! ¡Nos vemos!

WALFRIDO LÓPEZ GONZÁLEZ

Ver también: Bulldog francés: ¡Un perrito ideal!

 


Walfrido López Gonzàlez