¿El perro cumple 25 años?
(Foto: es.123rf.com)
Por WALFRIDO LÓPEZ GONZÁLEZ
JAQUELINE DE ALBARRÁN, PLAZA, LA HABANA: Su perrita casi pequinesa ha cumplido 25 años para orgullo y alegría de su familia… y de su veterinario.
El hecho va más allá de una curiosidad: es una noticia que recorrerá el mundo porque alcanzar esa edad en clima como el de Cuba solo es posible con buena alimentación, cuidados en el hogar, atención veterinaria adecuada y lo que es más importante: cariño y amor por ese pedazo de vida que nos ladra, juega con nosotros y hasta protesta cuando enfrenta una dificultad a la que no puede dar solución.
Cierto que sus padecimientos seniles como cataratas, problemas de audición y marcha lenta, en ocasiones tambaleante, pueden resultar poco agradables al ojo ajeno; sin embargo, para su familia y su veterinario es un éxito sobre las expectativas de longevidad. Adentrémonos en el tema.
La esperanza media de vida de un perro es de 10-13 años, cifras superada con frecuencia en nuestro país. Esto depende de muchos factores: la raza, si es atlético o gordo o flaco como flecos de papel.
Los grandes viven entre 10-14 años (gran danés, san bernardo, bulldog ingles) menos que los pequeños porque suelen ser criados en el patio, el traspatio o la azotea, mientras los pequeños alcanzan 12-16 (poodle, chihuahua, bulldog francés) porque permanecen dentro del hogar sin sufrir los efectos agresivos del vivir a la intemperie.
Tampoco la alimentación es la misma porque satisfacer la saciedad estomacal de un perrote con una ración única nunca será lo mismo que la de un perrito que come dos o más veces al día.
Y si profundizamos en el tema el cariño es por igual para el grandote que para el pequeñín, pero no podrá ser mostrado entre un perro que se nos enreda entre los pies día y noche, mientras el otro solo nos pasa la lengua cuando nos acercamos para llenar la escudilla de alimentos y aprovechamos para acariciar su cabeza.
Y abundo en el tema: los perros mestizos son más longevos que las razas puras porque la mezcolanza de razas evita la consanguinidad que por mucho queramos evitar en las puras sangres se manifiesta en ciertas enfermedades genéticas cuando se cruzan los cromosomas indeseables que de una forma u otra están presentes.
El ejemplo más común es la displacía de la cadera tan común entre los perros pastor alemán o el prognatismo de los dálmatas. En fin, tal como decía mi maestro Céspedes Díaz ante los reclamos de un propietario: la mejor medicina para un perro es el cariño y el amor… Y eso no lo podemos dar aquí. ¡Nos vemos!








Soy un consciente amante de la naturaleza, lucho por ella porque es parte de la nuestra propia, es un ecosistema donde se encuentra el hombre. Pero en particular amo a los perros y me agradó mucho el tema. Hay que brindar atención, cariño y afecto a este animalito que tanta alegría nos aporta. Su inteligencia y fidelidad son inauditas, impresionantes. Los datos que se expresan en el trabajo bastante interesantes. cuidaré de mi perrita para que dure el máximo. Abrazos. Vivan los canes.
Ojalá y este artículo sirva para crear conciencia en las personas que no se ocupan de sus animales y así los maltratan. Gracias.
En mi casa, los perros siempre han formado parte de la familia. Todos los que he tenido han sido recogido de la calle. En la actualidad tengo uno que ya ha cumplido 20 años y no ha perdido ni un solo diente, solamente está presentando incontinencia urinaria y le cuesta trabajo subir las escaleras hasta el 4to. piso, pero ve y escucha bien. Pero para lograr esto, siempre lo hemos cuidado, atendido y alimentado muy bien.
asi mismo cuando se le brinda amor a las mascotas crecen mas saludablesen mi caso tenemos una perra dalmata que es la alegria de nosotros y la cuidamos y la amamos como parte de nuestra familia
tengo un pekines y digo que es mi nieto….sin comentarios