1
Publicado el 11 Febrero, 2020 por Orlando Romero en Mi veterinario
 
 

Más sobre el pangolín y su relación con el Coronavirus

Las pruebas genéticas apuntan con un alto grado de probabilidad que el pangolín sería el animal intermediario del coronavirus en humanos.

pangolín

Por York Perry

La crisis mundial con el coronavirus ha alcanzado niveles más serios durante los últimos días. Los científicos siguen tratando entender el origen de esta enfermedad y parece que ya dieron con una pieza clave del rompecabezas: el pangolín.

Este animal exótico y en peligro de extinción, también conocido como manis, habría sido la especie intermediaria que fungió como vínculo para el desarrollo del coronavirus en humanos.

Al menos eso es lo que han asegurado un grupo de científicos e investigadores chinos de la Universidad Agrícola del Sur de China (vía Publimetro México), en una reciente conferencia de prensa donde compartieron sus últimos hallazgos.

En donde analizaron más de 1.000 muestras de metagenomas de animales salvajes. Para encontrar que el pangolín sería el huésped intermedio más probable del coronavirus:

The genome sequences of the novel #coronavirus strain separated from pangolins were 99% identical to those from infected people, indicating pangolins may be an intermediate host of the virus, a study has found. pic.twitter.com/YcHqMxc6N4
— China Science (@PDChinaScience) February 7, 2020

Liu Yahong, presidente de la universidad, señala que en sus estudios descubrieron que las secuencias del genoma del virus incubado por el pangolín es idéntica en un 99% al coronavirus que ahora azota a la raza humana.

En razón de ello, concluyen que existe un elevado grado de probabilidad de que este animal silvestre habría sido el puente que dio origen a la epidemia actual.

El pangolín está a punto de dejar de existir en el planeta. Pero es una especie relativamente popular en en China por sus supuestas propiedades curativas en la medicina oriental.

Así que podemos dejar de odiar a los murciélagos y las serpientes. De resultar esta conexión cierta la comunidad científica estaría más cerca de comprender la enfermedad.


Orlando Romero