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Publicado el 3 Octubre, 2017 por Prensa Latina en Así va el Mundo
 
 

Canciller cubano calificó de injustificada y de naturaleza política decisión de EEUU (+ video)

Bruno Rodríguez reiteró además que Estados Unidos proporcionó información tardía, fraccionada e insuficiente sobre supuestas afectaciones a la salud de sus diplomáticos aquí, tomadas como pretexto para expulsar a funcionarios cubanos en Washington
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El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, calificó hoy de injustificada y de acto de naturaleza política la decisión del Departamento de Estado norteamericano de expulsar a 15 diplomáticos de la embajada del país caribeño en Washington.

El Ministerio de Relaciones Exteriores protesta enérgicamente y denuncia esta decisión infundada e inaceptable, así como el pretexto utilizado para justificarla al afirmarse que el Gobierno de Cuba no adoptó todas las medidas adecuadas para prevenir los ataques, enfatizó Rodríguez en rueda de prensa en esta capital.

La acción dada a conocer este martes por el gobierno de Estados Unidos está relacionada con los incidentes de salud reportados por miembros del servicio exterior estadounidense en La Habana, cuyas causas todavía se desconocen.

El jefe de la diplomacia cubana también instó a Washington a no continuar politizando el asunto que, a su juicio, podría provocar una escaldad indeseada y hacer retroceder las relaciones, enrarecidas tras los anuncios del presidente Donald Trump quien el 16 de junio enunció un cambio de política hacia Cuba.

El canciller cubano subrayó que hasta el momento, no existen evidencias de causas y origen de las afecciones de salud reportadas por diplomáticos de Estados Unidos y sus familiares.

Afirmó que Cuba cumple con todo rigor y seriedad sus obligaciones emanadas de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, en lo referido a la protección de la integridad de los agentes diplomáticos y los locales de la misión.

En este sentido, enfatizó que el gobierno cubano jamás ha permitido ni permitirá que el territorio cubano sea utilizado para cualquier acción en contra de funcionarios diplomáticos acreditados ni sus familiares, sin excepción.

Asimismo, reiteró la disposición a cooperar para lograr el esclarecimiento de esta situación si bien consideró esencial la colaboración más eficiente de las autoridades de Estados Unidos.

Bruno Rodríguez reiteró además que Estados Unidos proporcionó información tardía, fraccionada e insuficiente sobre supuestas afectaciones a la salud de sus diplomáticos aquí, tomadas como pretexto para expulsar a funcionarios cubanos en Washington.

La sede diplomática norteña solo entregó algunos datos de interés sobre los supuestos incidentes, después de que el 21 de febrero, el presidente Raúl Castro Ruz reiterara personalmente al encargado de Negocios, Jeffrey DeLaurentis, la importancia de compartir más información y cooperar entre las autoridades competentes de ambos países.

Rodríguez Parrilla afirmó que incluso en la reunión que él sostuvo el 26 de septiembre con el secretario de Estado, Rex Tillerson, este no aportó ‘ni un átomo’ de elementos que contribuyeran al esclarecimiento de los hechos para darle continuidad a la pesquisa.

No obstante, los datos suministrados con posterioridad continuaron careciendo de descripciones o detalles que facilitaran la caracterización de los hechos o la identificación de posibles autores, en caso de haberlos, destacó el jefe de la diplomacia de la mayor de las Antillas.

Las autoridades cubanas actuaron con suma seriedad, profesionalismo e inmediatez para aclarar esta situación, desde que la parte norteamericana informara, el 17 de febrero de 2017, la presunta ocurrencia de incidentes contra algunos funcionarios y sus familiares desde noviembre de 2016, que según ellos les causaron daños y otras afectaciones, agregó.

El Canciller dijo que los expertos de la isla iniciaron una investigación exhaustiva y prioritaria por indicación del más alto nivel del Gobierno, y se reforzaron las medidas de protección de los diplomáticos estadounidenses, sus familiares y sus residencias.

Además, se habilitaron nuevos canales de comunicación expedita de la Embajada con el Departamento de Seguridad Diplomática y se creó un comité de expertos para el análisis integral de los hechos, integrado por autoridades policiales, médicos y científicos.

Rodríguez Parrilla recordó que su país ha sido víctima en el pasado de atentados contra miembros de su personal diplomático, ‘asesinados, desaparecidos, secuestrados o agredidos en el ejercicio de sus funciones’.

Agregó que La Habana puede mostrar un historial impecable en el cumplimiento con toda seriedad y rigor sus obligaciones con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, en lo que se refiere a la protección de la integridad del personal de las embajadas acreditadas en el país.

Este martes el Departamento de Estado anunció la expulsión de 15 funcionarios de la sede cubana en Washington, decisión calificada de irresponsable por las autoridades de la isla, después que esa agencia federal informó el 29 de septiembre que retiraba más de la mitad de su personal de la embajada norteamericana en La Habana, debido a alegaciones sobre incidentes de salud que los afectaron.

Durante el encuentro con Tillerson el 26 de septiembre, el canciller cubano lo llamó a no politizar un asunto de esta naturaleza y a que no se tomaran decisiones apresuradas y sin sustento en evidencias y resultados investigativos concluyentes.

 

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Prensa Latina

 
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