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Publicado el 13 Enero, 2022 por María Victoria Valdés Rodda en Así va el Mundo
 
 

Dos boyantes futuros: Vietnam y China

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En tiempos de covid-19, más de 66 mil USD han aportado a Cuba los vietnamitas de varias generaciones que han estudiado aquí. (CUBAMINREX)

En tiempos de covid-19, más de 66 mil USD han aportado a Cuba los vietnamitas de varias generaciones que han estudiado aquí. (CUBAMINREX)

Se ha demostrado con la praxis del marxismo que este sistema puede encontrar realización peculiar en cada lugar donde el socialismo sea el propósito de los pueblos. Tenemos dos ejemplos dignos a tener en cuenta, sin que por ello constituyan receta universal.

Se trata de Vietnam y China. Empero, este texto no pretende teorizar, sino ejemplificar cómo ambas naciones asiáticas validaron la doctrina creada por Marx y Engels, y la enriquecieron a partir de dos militantes revolucionarios y revolucionadores: Ho Chi Minh y Mao Tse Tung.

La Tierra de los Anamitas

El 9 de diciembre de 2021 se efectúo una vital conferencia nacional del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam(PCV). En la cita, su secretario general, Nguyen Phu Trong, exhortó a seguir realizando los mayores esfuerzos en la construcción y rectificación de la organización y del sistema político para que sean más limpios y fuertes, liderando el país en la causa del desarrollo nacional.

Según VNA, se instruyó a cada cuadro y militante vietnamita a ser ejemplar, al tiempo que expresaba la convicción de que el país superará todas las dificultades y llevará a cabo con éxito los contenidos del IV Pleno del Comité Central del PCV del XIII mandato, logrando una organización más transparente y sólida, verdaderamente moral y civilizada, digna de ser la vanguardia de la clase trabajadora y de toda la nación. Uno de los enunciados que mayor complacencia han generado en la sociedad es el de seguir trabajando para convertir a la Tierra de los Anamitas, al decir de Martí, en próspera, sostenible y de rápido desarrollo.

Muestras de que marchan por ese camino la vemos en la totalidad de su economía, pero debemos priorizar y esta comentarista se decanta por la esfera de las exportaciones, sobre todo de su producto líder: el arroz. Ni en época de pandemia ha mermado un ápice el incremento de este rubro, que junto con la inversión extranjera asombra al visitante.

Según el banco Standard Chartered, “la facturación de las ventas al exterior de Vietnam verá un crecimiento promedio de más siete por ciento anual en la próxima década y alcanzará 535 mil millones de dólares para 2030”. Sin embargo, lo que lo distingue de otras naciones es su solidaridad: esencia del socialismo

Insertado como todo el mundo en la lucha contra la covid-19 y atravesando dificultades comunes, Vietnam asignó en 2021 más de 253 mil 300 toneladas de arroz, por un valor de 126,35 millones de dólares, para ayudar a las personas todavía vulnerables, y esa será la tendencia de 2022.

Liderado por el PCV, la nación indochina finalizó el año con objetivos económicos importantes, manteniendo la atracción de capital extranjero y cumpliendo metas de desarrollo sostenible en los campos de la energía renovable, la digitalización y la informatización en la economía. Por lo tanto, no fue solo la exportación arrocera; todo un conjunto ha permitido mantener la estabilidad. Tanto avanzan que será la decimonovena economía del planeta hacia 2035, según auguró el Centro de Investigaciones Económicas y Empresariales del Reino Unido (CEBR). Tal como reza el informe anual de la institución, el Producto Interno Bruto (PIB) de Vietnam crecerá un promedio del siete por ciento entre 2021 y 2025.

La China actual

China, segunda economía del mundo (XINHUA)

China, segunda economía del mundo (XINHUA)

Ya no existe persona en el mundo que dude del carácter de puntera de la República Popular China (RPCH). Ni tan siquiera los imperialismos dominantes pueden evitar reconocerlo. Por eso son miles las acciones para desestabilizar a la nación que en un golpe de timón acabó, en 2021, con la pobreza extrema y se sitúa a la cabeza del balance geoestratégico internacional.

Si bien han existido retrocesos sociales y políticos a lo largo de su historia moderna, el retrato de Mao sigue presidiendo la Plaza de Tiananmen. Sus mejores enseñanzas se siguen estudiando. Pero en un ejercicio de dialéctica marxista se han incorporado nuevos métodos de análisis sociales, políticos y económicos, a tenor de cambios otrora impensables.

Como debo jerarquizar, tal cual hice con la parte dedicada a Vietnam, esta comentarista va a centrarse en un solo aspecto de la vasta China: sus Zonas Económicas Especiales (ZEE). A principios de diciembre de 2021, el mandatario chino, Xi Jinping, congratuló a la nación por el 40º aniversario de su establecimiento en Xiamen en la provincia de Fujian, en el este del país. Las ZEE fueron concebidas en la década de 1970 y puestas en marcha junto con el proceso de modernización durante los años 80, cuando el primer ministro Zhou Enlai y el presidente Deng Xiaoping llevaron a cabo una política de modernización. Esta decisión fue vital en el marco de la apertura económica para atraer inversión extranjera directa (ied) con el objetivo de promover la exportación de manufacturas y para contrarrestar, según expertos, la vulnerabilidad de esa economía ante choques externos.

Asimismo, el Partido Comunista utilizó la ZEE para ensayar sus políticas de reforma económica. Otros aspectos cruciales atañen más directamente al pueblo en un lugar y momento concreto, como han sido las oportunidades de empleo, la transferencia de habilidades de gestión y administración, o un mayor uso eficiente de los recursos naturales. El cambio ha sido drástico para bien de la milenaria nación.

Cerremos este texto con algunos datos significativos: tanto en uno como en otro de los mencionados Estados lo importante es el ser humano; en este sentido, en las últimas décadas China ha logrado un crecimiento económico fenomenal. Y no lo dice la que escribe –declarada marxista-, sino el mismísimo Fondo Monetario Internacional (FMI): desde la política de puertas abiertas y las reformas, el PIB de este país asiático ha crecido a una tasa promedio anual de más del nueve por ciento con una cuota global de aumento de cerca del dos por ciento en 1980 a 17 por ciento en 2018.

Amistad siempre en construcción

El presidente chino, Xi Jinping, ha manifestado en más de una ocasión que las relaciones entre China y Vietnam se encuentran en un nuevo punto de partida histórico. Reportes de Xinhua indican que en la última carta del mandatario chino a Nguyen Phu Trong aseguró “estar listo para unir fuerzas con Vietnam a fin de fortalecer la comunicación estratégica, incrementar la confianza política mutua y mantener el papel de guía política de los liderazgos de los dos partidos (comunistas)”. Van por más. Es socialismo siempre avanzando.

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María Victoria Valdés Rodda

 
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