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Publicado el 15 Enero, 2016 por Marta Sojo en Mundo
 
 

Cuba-EE.UU.: Subsisten piedras en el camino

Aunque Obama reiteró su llamamiento a eliminar el bloqueo ahí está la barrera del año electoral, y el costo beneficio de tal decisión

Por MARTA G. SOJO

Un recorrido por el Mariel, para visualizar los avances en la zona especial, devino información útil para el gobernador de Virginia

Un recorrido por el Mariel, para visualizar los avances en la zona especial, devino información útil para el gobernador de Virginia. (cubadebate.cu)

Precisamente al momento de redactar estas líneas el presidente Barack Obama insistía en pedir que se levantara el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba desde hace más de cinco décadas, en el último discurso de su mandato sobre el estado de la Unión, en el capitolio federal, con la presencia de los miembros de las dos cámaras.

Reiteraba el mandatario estadounidense que cincuenta años de aislamiento de Cuba no habían servido para promover “la democracia, lo que nos frenó en Latinoamérica. Por eso recuperamos las relaciones diplomáticas, abrimos las puertas a viajes y comercio, y nos posicionamos con el fin de mejorar las vidas del pueblo cubano. ¿Quieren consolidar nuestro liderazgo y credibilidad en este hemisferio? Reconozcan que la Guerra Fría ha terminado. Levanten el embargo (blo-queo)”.

Sin embargo, no parece que sea el momento para que el legislativo decida eliminar la maraña de leyes que lo reglamentan. La única posibilidad a la vista es que el mandatario haga uso de sus facultades ejecutivas. Pero ahí está la barrera del año electoral –serán en noviembre–, y el costo beneficio de tal decisión.

Josefina Vidal, jefa de la Dirección General de Estados Unidos del MINREX, respondiendo a preguntas en una entrevista reciente publicada en Cubadebate, considera que “los pasos que Obama ha dado desde el 17 de diciembre del 2014 apenas han tenido costo político para él. El Presidente tiene espacio para maniobrar y le conviene dar otros pasos, porque el alcance de las medidas tomadas hasta ahora es limitado. Son positivas, pero se quedan muy por debajo. Ni siquiera han resuelto obstáculos que allanarían la implementación de las que están en vigor”.

Si bien el bloqueo contra Cuba sigue en pie, continúan llegando a La Habana líderes políticos y empresarios estadounidenses para ver las posibilidades de negocios. Así tenemos que el gobernador de Virginia, Terence R. McAuliffe, miembro del Partido Demócrata, abrió la primera visita del año 2016, siendo el cuarto político estadual norteamericano en viajar a la Isla.

El visitante sostuvo conversaciones con Rodrigo Malmierca, titular cubano del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), y con Ricardo Cabrisas, vicepresidente del Consejo de Ministros. Participó en la apertura de un foro bilateral de negocios, y también estuvo presente en la firma de un acuerdo marco para promover la cooperación académica entre La Universidad de La Habana y la Virginia Commonwealth University. Otra de las citas ineludibles que realizara fue a la Zona de Desarrollo Mariel, donde se firmó un memorando de entendimiento entre la Administración Portuaria Nacional de Cuba y su homóloga de Virginia.

En todas sus presentaciones públicas, McAuliffe, quien durante mucho tiempo ha declarado su oposición al bloqueo que tilda de política tonta, reiteró que el cerco impide normalizar las relaciones, y también que, logren o no negocios con Cuba, seguirá apoyando su levantamiento.

Pero aún quedan piedras en el camino, que llevan tiempo solventarlas, en particular cuando se aproximan las elecciones generales en Estados Unidos. Cualquier movimiento que se quiera hacer pasa por el tamiz de la conveniencia electoral. Al respecto, Josefina Vidal, quien ha encabezado las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos, manifestó en la entrevista del sitio web cubano: “Sigo trabajando con una alta dosis de impulso y de optimismo, pero comienza a incidir sobre mí cierta cuota de realismo porque viene un proceso electoral en Estados Unidos; no sabemos qué va a pasar”.
Así las cosas en este principio de 2016.


Marta Sojo

 
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