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Publicado el 18 Enero, 2016 por Marta Sojo en Mundo
 
 

Pactos sin cuajar

Por MARTA G. SOJO

Indecisión para elegir entre las boletas

Las elecciones españolas dieron un vuelco a lo hasta ahora tradicional, en la disputa entre el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, al entrar en la puja los partidos Podemos, por la izquierda, y Ciudadanos, por la centro-derecha. (Foto: jornada.unam.mx)

En los instantes de escribir estas líneas, en España todavía no se definía la persona que llevaría sobre sus espaldas la dirección del país.

El pasado 20 de diciembre se celebraron las elecciones generales, en las que ningún partido obtuvo los escaños suficientes para formar Gobierno, y hago la salvedad de que no se vota por un candidato a ese cargo, sino que el partido que salga mayoritario, al obtener los curules establecidos en el Parlamento, es lo que define el ascenso a la Moncloa.

En esta ocasión, el Partido Popular (PP), de Mariano Rajoy, no consiguió los escaños requeridos. Le siguieron en cifras el Partido Socialista (PSOE); en tercer lugar, la agrupación Podemos, de centroizquierda, creada en 2014 y vista como la heredera del Movimiento de los Indignados, surgido a raíz de las protestas contra la clase política española, y otro partido también nacido recientemente, Ciudadanos, con proyecciones de cambios pero de ideología centroderechista. Lamentablemente, Izquierda Unida, que es la formación con más tradición de lucha progresista, solo obtuvo dos asientos.

Es cierto que el bipartidismo sufrió un golpe, pero no quedó fuera del juego. Lo que sí se demostró es que existe cansancio de la vieja política, y la esperanza de que algo pudiera remodelarse. Con todo, a Rajoy le pasaron la cuenta por la crisis económica que vive España. Le critican a la agrupación que dirige su nefasta política, que no ha traído estabilidad, sino un modelo de empleo precario, que está sirviendo para consolidar la miseria generalizada y vaciar las arcas del Estado. También aseguran que, aunque el PP dice que pretende el bienestar general, no es cierto que sean dignos de crédito.

El paso siguiente deberán ser los ya tan cacareados pactos y coaliciones entre partidos para lograr el cómputo necesario que les permita integrar Gobierno. Se han hecho tantas ecuaciones, que es mejor esperar a ver realmente cuál es la triunfadora.

Por lo pronto, ya escogieron al líder del Parlamento: el diputado del PSOE Patxi López, algo que requirió igualmente una maraña de acuerdos y unidades para llegar a una decisión final. Con esto ya se da el primer paso que constituirá las nuevas Cortes Generales (Parlamento bicameral) para la XI legislatura, que tendrá como primera misión preparar la sesión de investidura. A partir de ahí, según reportan medios ibéricos, el Rey abrirá una ronda de consultas con los distintos portavoces para poder proponer el candidato a la presidencia del país.

Pero otro tornado invade a España, cuestión que está muy presente en el debate político y que demuestra que Catalunya es un tema sin cerrar; lo peor de todo: sin que se busque en común una solución, como afirman los analistas. Dentro de esta autonomía hubo grandes debates porque no lograban ponerse de acuerdo para elegir el presidente de la Generalitat, pues los partidos vencedores no estaban de acuerdo con que Artur Mas continuara en ese puesto. Pocos días atrás, prácticamente en un acto de extremo, Mas propuso a Carles Puigdemont, para desbloquear el acuerdo entre su independentista coalición, Juntos pel Si, y la anticapitalista Candidatura de Unidad Popular (CUP). Puigdeumont es promotor de la independencia y proclamó que hará lo posible por lograr la secesión catalana.

Por esas cuerdas andan los españoles. Son malos tiempos para la tranquilidad política. Hacer previsiones de futuro siempre es arriesgado, pero con estas condiciones es aún más complicado. Así que no voy a hablar por hablar, pues en Cataluña y en España se han abierto escenarios políticos de una enorme complejidad. No es solamente llegar a pactos para gobernar; es también el fenómeno catalán, ya de por sí difícil. No en balde Mariano Rajoy solicitó a todos los partidos estatales la pronta formación de un ejecutivo nacional sólido y estable capaz de hacer frente al desafío independentista.


Marta Sojo

 
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