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Publicado el 4 Febrero, 2016 por AFP en Mundo
 
 

Ilegal la detención de Assange, considera Panel de la ONU

Julian Assange

Julian Assange (Foto: es.euronews.com)

LONDRES, 4 Feb 2016 (AFP) – El grupo de trabajo de la ONU sobre la  detención arbitraria considera ilegal el confinamiento del fundador de  WikiLeaks Julian Assange, que vive recluido en la embajada ecuatoriana en  Londres desde 2012 para eludir una orden de captura.

“El grupo de trabajo llegó a otra conclusión que las autoridades judiciales  suecas”, declaró a la AFP un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores  de Suecia, país que busca interrogar al australiano por un caso de presunta  violación.

Sin embargo, esta decisión no tiene impacto en la investigación en curso en  Suecia, señaló la fiscalía sueca en un comunicado.

Tras conocerse la decisión del panel de la ONU, el abogado de Assange,  Christophe Marchand, dijo que Londres, “si respeta sus compromisos  internacionales con la ONU”, debe “liberar” a su cliente.

El australiano de 44 años volvió al centro de la actualidad el jueves al  anunciar que estaba dispuesto a salir de la embajada del país sudamericano si  el panel de la ONU dictaminaba que su detención es legal.

“Sin embargo, si gano, y se concluye que los Estados parte actuaron  ilegalmente, espero que me devuelvan mi pasaporte y acaben las tentativas de  detenerme”, afirmó.

Por su parte, el gobierno británico dijo que detendrá y extraditará a  Assange si sale, y negó que esté detenido ilegalmente.

“La acusación de violación sigue en pie y la orden de arresto europea sigue  vigente, así que el Reino Unido tiene la obligación legal de extraditar a  Assange a Suecia”, dijo el ministerio de Relaciones Exteriores británico.

“Hemos sido consistentemente claros en que Assange nunca fue  arbitrariamente detenido por el Reino Unido, sino que, de hecho, está evitando  voluntariamente una detención legal al elegir quedarse en la embajada  ecuatoriana”, añadió el Foreign Office.

Assange presentó en 2014 una demanda contra Suecia y el Reino Unido ante el  Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU. En ella denuncia que  su confinamiento en la embajada ecuatoriana (de la que no sale porque el Reino  Unido le niega un salvoconducto a Ecuador, que le concedió asilo) constituía  una detención ilegal.

El fallo del panel no es jurídicamente vinculante, pero en general los  Estados los aceptan.

Vaughan Smith, un amigo de Assange, dijo a la AFP que “sería increíblemente  arrogante por parte del Reino Unido ignorar un dictamen cuando es en su contra”.

Assange, agregó, “tiene una existencia miserable, así que le gustaría  salir”, pero no está claro que lo haga si Londres insiste en detenerlo.

El australiano, de 44 años, se refugió en la embajada ecuatoriana en  Londres el 19 de junio de 2012 después de agotar todos los recursos en contra  de su extradición de Gran Bretaña a Suecia, donde ha sido acusado de violación,  pese a que lo niega.

Assange teme que Suecia lo entregue a Estados Unidos, donde podría ser  procesado por haber revelado documentos diplomáticos estadounidenses en la  página web WikiLeaks.

El australiano creó WikiLeaks en 2006, y desde entonces la organización ha  filtrado 500.000 documentos militares confidenciales sobre las guerras en  Afganistán e Irak y 250.000 cables diplomáticos, en los que abundaban  comentarios insultantes a dirigentes locales, que han irritado a Estados Unidos.

La principal fuente de estos documentos, el soldado estadounidense Chelsea  Manning, fue condenado a 35 años de cárcel por violar la ley de espionaje.

Un encierro muy caro para Londres 

WikiLeaks afirma que la manera en que Suecia ha manejado el caso es una  “mancha negra” en el historial de derechos humanos de este país.

Tras pasar años reclamando que Assange fuera a Suecia a declarar, la  fiscalía sueca llegó en 2016 a un acuerdo con Ecuador para ir a interrogarlo a  la embajada.

Antes, en agosto de 2015, Suecia anunció que dos de los delitos de los que  era sospechoso -acoso sexual y coacciones- habían prescrito, aunque sigue en  pie el más grave, el de violación. En este caso, la prescripción se produciría  en 2020.

Hace más de tres años y medio, y después de una serie de apelaciones para  no ser extraditado a Suecia, entró en la embajada y, durante gran parte de ese  tiempo, la policía británica instaló un fuerte dispositivo de seguridad para  detenerlo si salía.

El ministerio de Relaciones de Exteriores británico convocó al embajador  ecuatoriano en octubre para expresarle su “profunda frustración” por el  encierro de Assange.

La habitación en la que vive Assange está dividida en una oficina y una  sala de estar. Tiene una cinta para hacer ejercicio, una ducha, un microondas y  una lámpara de rayos de luz solar artificial.


AFP