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Publicado el 25 Abril, 2016 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Brasil: Senado aprueba comisión de impeachment

El jurista español Baltasar Garzón denunció hoy que la solicitud de juicio político contra la presidenta Rousseff, es una maniobra de golpe institucional fraguada por las poderosas corporaciones económicas
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Cualquiera sea el resultado de la votación en la comisión, la decisión final sobre la apertura o no del proceso de destitución corresponderá al pleno del Senado, que después de conocer el informe del relator tendrá 48 horas para someterlo a votación

Cualquiera sea el resultado de la votación en la comisión, la decisión final sobre la apertura o no del proceso de destitución corresponderá al pleno del Senado, que después de conocer el informe del relator tendrá 48 horas para someterlo a votación (Foto: hispantv)

Brasilia, 25 abr.-El plenario del Senado Federal de Brasil homologó hoy la composición de la comisión especial encargada de examinar el pedido de impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff, previamente admitido por la Cámara de Diputados.

En un acto simbólico, los senadores dieron el visto bueno a los nombres de los 21 miembros titulares del comité e igual cantidad de suplentes decididos por los partidos políticos y bloques partidarios representados en esa Casa, en correspondencia con el tamaño de sus bancadas.

De esa forma, el que mayor número de representantes cuenta (cinco) es el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que abandonó la coalición gubernamental a fines de marzo último y cuyo líder, el vicepresidente Michel Temer, fue catalogado por Rousseff de traidor y como uno de los artífices del golpe en curso.

El PMDB tiene asimismo el derecho de escoger el titular de la comisión, lo cual ocurrirá mañana martes cuando se elijan también el vicepresidente y el relator y quede formalmente instalada la misma en una reunión -la primera del colegiado- que fue convocada esta tarde por el senador más viejo, el peemedebista Raimundo Lira.

Una vez instalado, el comité especial contará con 10 días hábiles para que el relator presente su parecer sobre la admisibilidad o no del procedimiento, el cual será debatido y votado en el seno de éste. Para aprobarlo se requerirá solo la mayoría simple.

Cualquiera sea el resultado de la votación en la comisión, la decisión final sobre la apertura o no del proceso de destitución corresponderá al pleno del Senado, que después de conocer el informe del relator tendrá 48 horas para someterlo a votación. Igualmente, su aprobación será por mayoría simple (41 votos de entre 81 integrantes).

En caso que el parecer del relator fuera favorable al impeachment y luego el plenario de los senadores lo rechazara, la denuncia contra la Presidenta sería archivada.

De admitirse el inicio del juicio político, lo cual se estima pudiera quedar definido entre el 10 y el 11 de mayo, la Presidenta será notificada y apartada del cargo por un período máximo de 180 días para que los senadores concluyan el proceso.

Si se llegara a esta instancia, las sesiones serían encabezadas por el Presidente del Supremo Tribunal Federal (STF) y la aprobación de la casación del mandato de la jefa de Estado requeriría el apoyo de dos tercios (54) de los miembros del Senado.

Según el presidente de esa Casa, Renán Calheiros, de aceptarse la denuncia contra la mandataria por presunto delito de responsabilidad, todas las cuestiones y dudas referidas al proceso deberán ser remitidas al titular del STF, Ricardo Lewandowski.

Jurista español Baltasar Garzón denuncia golpe contra presidenta brasileña

(PL)

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Madrid, 25 abr.- El conocido jurista español Baltasar Garzón denunció hoy que la solicitud de juicio político contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, es una maniobra de golpe institucional fraguada por las poderosas corporaciones económicas.

Garzón, quien cobró notoriedad mundial por promover una orden de arresto contra el exdictador chileno Augusto Pinochet, señaló que tanto Rousseff como su predecesor Luiz Inacio Lula da Silva son víctimas de un aquelarre expiatorio por parte de quienes buscan alcanzar el poder a cualquier precio.

En un artículo publicado en el diario El País, el célebre magistrado consideró que el espectáculo ofrecido con el juicio a la mandataria “se asemeja mucho a los ya vividos en otros países como Honduras y Paraguay, en los que, como ahora, el golpe se fraguó institucionalmente”.

Confesó que le duele en las entrañas observar que referentes de la buena política defensora de los derechos de los pueblos y de quienes son los eslabones más débiles de la cadena humana, se vean en el punto de mira de las corporaciones.

Poderes que, insensibles a los sentimientos de los pueblos, a favor de sus aviesos intereses, buscan eliminar todos los obstáculos que entorpecen su posición de privilegio y control económico sobre los ciudadanos, sobre su presente y especialmente para dominar su futuro, subrayó.

El objetivo no es ni siquiera, como dicen, acabar con el proyecto político del Partido de los Trabajadores y sus máximos exponentes, sino someter a la población de forma irreversible a un sistema vicarial controlado por los más poderosos económicamente, indicó.

En esta dinámica perversa, se pretende eliminar política y civilmente a quienes se les oponen y defienden a los más débiles; a aquellos a los que siempre se les privó de la voz y la palabra a la hora de marcar el destino de sí mismos, dijo el abogado español.

La interferencia política constante en el Poder Judicial con el fin de influir en sus actuaciones, debe cesar, reclamó Garzón en su columna, titulada Ética política y Justicia en Brasil.

Advirtió que el pueblo brasileño nunca perdonará este ataque frontal a la democracia y al Estado Democrático de Derecho.

Según su criterio, el proceso contra Rousseff es un ataque manifiesto al sistema democrático, que se constata a través de un juicio político sin consistencia ni base jurídica suficiente.

Una causa que solo busca alcanzar el poder por vías tortuosas, diseñadas por quienes se olvidan del pueblo en beneficio propio o por aquellos que nunca se presentaron a unas elecciones, pero que tratan de sustituir la voluntad del pueblo hipotecando su futuro, enfatizó.

Tanto Lula, a quien conozco y admiro, como la presidenta Rousseff, a quien nunca traté personalmente, representan el mejor proyecto en términos de política social e inclusiva, sentenció el juez.

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