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Publicado el 20 Abril, 2016 por Redacción Digital en Mundo
 
 

Correa: la tragedia más grande en los últimos 70 años (+ video)

Las cifras definitivas de los estragos demorarán unas seis semanas, pero el gobierno anunciará en unas horas medidas especiales para afrontar la crisis

correa-sismoQuito, 20 abr.- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró hoy que existen centros de acopio en todas las zonas de desastre para distribuir víveres entre los damnificados del devastador terremoto de 7,8 grados de magnitud.

El mandatario insistió en que la prioridad ahora mismo es salvar vidas, lo cual implica labores de rescate entre los escombros pero también brindar atención de salud a los sobrevivientes y proveer de víveres esenciales a los damnificados.

De acuerdo con el jefe de Estado, el país tiene capacidad para producir y entregar 12 mil raciones de víveres diarios, los kits alimenticios y de agua para los próximos 15 días están garantizados, pero será necesaria la ayuda internacional a futuro pues la situación generada durará meses y tal vez años.

Correa advirtió que la reconstrucción de zonas afectadas podría tomar varios años y costar miles de millones de dólares, pues poblados como Pedernales quedó destruido en un 70 por ciento, Jama en un 80 por ciento y Canoa en un 85.

Luego de la etapa inicial de rescate de sobrevivientes y recuperación de los cuerpos, el presidente contó que se pasará a una segunda de organización de los damnificados en albergues y campamentos de refugiados.

Este no es un problema de meses, es un problema de años. Habrá gente que tenga que pasar varios meses en los campos para damnificados, subrayó.

Según estimó Correa, unas 20 mil personas requerirán albergue, equivalente a de cuatro mil a cinco mil familias.

Hasta el momento, el número de víctimas mortales a consecuencia del terremoto del pasado 16 de abril es 525, pero el presidente aseguró que la cifra crecerá en próximas horas pues las labores de recuperación de cuerpos continúan a lo largo de la devastada costa noroccidental ecuatoriana.

El estadista elogió el trabajo de los rescatistas, entre los cuales mil 73 son extranjeros, de ellos destacó 177 enviados por Colombia, 162 por España, 116 por Cuba, y el mismo número por México.

Las 54 personas rescatadas con vida hasta ahora representan el 10 por ciento de las víctimas y hacen que todo esfuerzo haya valido la pena, aseveró.

Al mismo tiempo, solicitó a la comunidad internacional ayuda porque hay escasez de baterías sanitarias y de carpas para refugiados con las condiciones adecuadas para soportar meses en pie.

Según Correa, la mejor solidaridad que le puede dar el mundo a Ecuador es visitar al país, porque ahora más que nunca serán necesarios los ingresos del turismo.

Crear “una secretaría de riesgos  sudamericana”

El mandatario propone a los países vecinos la creación de “una secretaría de riesgos  sudamericana” para atender de manera coordinada tragedias como la que vive  Ecuador por el potente sismo que devastó la costa.

“Necesitamos apoyo. Ningún país de la región, tal vez el más grande Brasil,  puede tener por sí solo (todo lo necesario). Por eso una de nuestras  iniciativas a nivel de la Unasur es tener una secretaría de riesgos  sudamericana”, explicó Correa en una rueda de prensa.

“Porque es ineficiente y frecuentemente imposible que cada país tenga su  avión cisterna, su barco cisterna, su experto en campamentos de damnificados,  en cuantificación de desastres. Hay un desastre y vamos a apoyar ese país  coordinamente”, agregó.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tenía previsto celebrar una  cumbre el sábado en su sede en las afueras de Quito, en la que Uruguay le  pasará la presidencia pro tempore a Venezuela, pero debido a la emergencia por  el terremoto no ha sido confirmada.

“Los colegas presidentes de la región saben que el país está en emergencia  (…) Si deciden la reunión yo estaré ahí, si no la deciden pues se la hará en  el futuro”, señaló Correa.

El mandatario habló a la prensa tras recorrer las zonas afectadas por el  potente terremoto de 7,8 grados en la costa Pacífico de sur a norte, que por  ahora ha dejado 525 muertos -11 de ellos extranjeros- más de 5.000 heridos y  163 desaparecidos.

Correa tiene previsto recorrer el jueves otras zonas afectadas en la  provincia de Esmeraldas, vecina de Manabí donde tuvo su epicentro el terremoto  que en un minuto devastó zonas turísticas de la costa.

“Por supuesto que vamos a llorar por nuestras víctimas, hemos visto y  vivido verdaderos dramas, pero también con esas lágrimas vamos a sembrar  futuro, no nos vamos a dar por vencidos”, expresó el gobernante.

Correa agradeció además “la impresionante” ayuda que ha salido desde otras  ciudades de Ecuador y del exterior -agua, alimentos, rescatistas, carpas,  material sanitario- de países como Colombia, Cuba, Venezuela, España, Estados  Unidos, Perú, México o Bolivia.

A cuatro días del terremoto – considerado por el presidente como “la  emergencia más grande” desde 1949 cuando un sismo destrozó a la andina ciudad  de Ambato (centro)- los rescatistas continúan la búsqueda de cuerpos entre los  escombros.

Las autoridades se ocupan también de atender a los albergados, que según el  mandatario son más de 20.000 personas.

Las cifras definitivas de los estragos del terremoto demorarán unas seis semanas en estar, pero el gobierno anunciará en unas horas un grupo de medidas especiales para afrontar la crisis producida por la tragedia, que según el dignatario es la más grande sufrida por el país en los últimos 70 años. (Con información de PL y AFP)

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Redacción Digital

 
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