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Publicado el 21 Abril, 2016 por Prensa Latina en Mundo
 
 

La dictadura de Pinochet, la muerte de Pablo Neruda y aquel cinturón negro…

Cuando se hizo la ceremonia para el traslado de los restos mortales del Premio Nobel de Literatura del Cementerio General a su casa de Isla Negra, apareció en el ataúd un cinturón de color negro, que hoy aparece como evidencia de que fue asesinado
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El 23 de septiembre de 1973, 12 días después del golpe, falleció el Premio Nobel de Literatura. (Foto: contac.photoshelter.com).

Un cinturón negro encontrado en el féretro de Pablo Neruda aparece hoy como prueba emblemática, para reforzar la hipótesis de que el Premio Nobel de Literatura fue asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet.

En una entrevista exclusiva con Prensa Latina, la abogada Elisabeth Flores mencionó el detalle anecdótico que constituyó uno de los pasajes más significativos relatados por Rodolfo Reyes Muñoz, sobrino de Neruda.

También abogado de profesión, Reyes comentó que cuando se hizo la ceremonia para el traslado de los restos mortales del Cementerio General a su casa de Isla Negra, en noviembre de 1992, apareció en el ataúd un cinturón de color negro.

“Lo había sacado el panteonero, a quien le pregunté de qué se trataba. Al advertir el hecho, como único miembro de la familia presente, le ordené al panteonero que el cinturón fuera acomodado en la nueva caja mortuoria”, anotó.

El doctor Reyes Muñoz señaló a Prensa Latina que el cinturón quedó junto a los restos de Neruda, en su ataúd nuevo y fue enterrado en Isla Negra.

Recientemente, al ser exhumado para esta investigación, por interés del sobrino de Neruda, se solicitó indagar en torno al cinturón, con la esperanza de que los resultados podrían ser de gran relevancia.

“Comprobamos que el ancho del cinto tenía 119 centímetros y esa medida corresponde a un hombre grande, grueso. Mi tío no estaba caquéxico canceroso ni mucho menos delgado, como se afirmó en su certificado de defunción”, remarcó Reyes Muñoz.

“La presencia de estafilococo dorado en sus restos mortales, las contradicciones en el certificado de defunción y otros indicios, refuerzan el criterio de que la muerte de mi tío fue ocasionada por terceros”, afirmó.

El próximo lunes 25 de abril, el autor de Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada será objeto de un nuevo tributo póstumo en la sede del ex Congreso de Chile en esta capital. Un día más tarde, sus restos volverán a Isla Negra.

“Esperamos llevar de vuelta sus vestigios a su casa de Isla Negra, donde nosotros sus sobrinos pasábamos temporadas y nos permitió por primera vez en la vida ver el mar”, apuntó en torno a la residencia museo en la provincia de San Antonio.

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