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Publicado el 16 Mayo, 2016 por Xinhua en Mundo
 
 

Brasil: Temer reconoce falta de apoyo popular

En entrevista a televisión Globo y dijo que aunque no cuenta con "inserción popular", la conseguirá cuando su gobierno "produzca un efecto beneficiario para el país"
(telesur)

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RIO DE JANEIRO, 16 may.- El presidente interino de Brasil, Michel Temer, admitió hoy que no tiene apoyo popular tras haber asumido el cargo el pasado 12 de mayo, aunque se atribuyó legitimidad para ocuparlo, después de que el Senado apartó a la presidenta Dilma Rousseff.

El funcionario se mostró esperanzado en entrevista a televisión Globo y dijo que aunque no cuenta con “inserción popular”, la conseguirá cuando su gobierno “produzca un efecto beneficiario para el país”.

Temer expresó que su prioridad ahora será “equilibrar” el gobierno en economía, política y también “éticamente”, para permitir la “pacificación del país”.

“La unificación del país significa la unificación de los partidos políticos, de los empleadores con los trabajadores (…) en fin, un esfuerzo conjunto de la sociedad brasileña para que podamos salir de la crisis en la que nos encontramos”, dijo el presidente interino.

El mandatario interino prometió que mantendrá los programas sociales como Bolsa Familia, pese a la necesidad de recortar gastos para intentar reducir el enorme déficit financiero del gobierno. “Si fuera necesario (hacer cortes), cortaré de otros sectores, pero no cortaré de aquellos más carentes en el país”, aunque avanzó que recortará gastos “donde sea necesario”.

Afirmó además que tendrá tolerancia cero con casos de corrupción en su gabinete: “Si hubiera un equívoco o equívocos administrativos y en particular si hubiera irregularidades administrativas, dimito al ministro”.

Expresó que no pretende interferir en las investigaciones del caso Lava Jato (lavadero) sobre la red de corrupción en la empresa estatal Petróleo Brasileño Sociedad Anónima (Petrobras).

Volvió a negar las denuncias en su contra sobre de haberse beneficiado presuntamente con la red de corrupción en Petrobras y que las “ilaciones” lo dejan “cansado”.

El nuevo gobierno de Temer asumió después de que el Senado votó apartar del cargo a la presidenta Rousseff y abrir un juicio político en su contra, acusada de supuestas irregularidades fiscales en los balances de 2014 y 2015. Rousseff estará apartada del cargo durante 180 días, período en el que el Senado juzgará si la destituye de manera definitiva o absuelve. En el segundo caso asumirá nuevamente el mandato, pero si es condenada, Temer lo completará al vencer el 1 de enero de 2019.


Xinhua

 
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