La cuarta no fue la vencida en República Dominicana
Datos oficiales confirmaron que Danilo Medina encabezaba los resultados con un 62 por ciento de los votos, diez puntos por encima de lo necesario para vencer en la primera vuelta
Danilo Medina no solo será por cuarta vez Presidente, sino el primero que lo logra con más del 60 por ciento de los votos. ( cubadebate.cu)
Por ARSENIO RODRIGUEZ
El presidente de República Dominicana, Danilo Medina esperaba por los resultados oficiales de las elecciones efectuadas el 15 de mayo, aunque ya era obvio su continuidad por otros cuatro años de gobierno, según las primeras encuestas. Datos oficiales confirmaron que Medina encabezaba los resultados con un 62 por ciento de los votos, diez puntos por encima de lo necesario para vencer en la primera vuelta. El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) lleva doce años en el poder en la vecina Isla. En el último boletín de la Junta Central Electoral se reafirmaba como ganador en el Congreso Nacional (bicameral),
La mayoría de las agencias internacionales de prensa coincidían en que, salvo situaciones excepcionales, Medina era el ganador, porque todas las informaciones le daban una cantidad de votos, por encima del 50 por ciento necesario para triunfar. La Junta Central Electoral señalaba que con el 55,5 por ciento de los votos contabilizados de las 16, 000 mesas electorales, Medina se adjudicaba el 61,99 por ciento de los sufragios, seguido por su principal contendiente, Luis Abinader, con el 35,18 por ciento de los votos. Más de seis millones 700 mil dominicanos acudieron a las urnas para elegir presidente, vicepresidente, 262 congresistas y 3 mil 842 autoridades municipales. Durante los comicios se reportaron dificultades técnicas al inicio, aunque sin mayores incidentes, según las autoridades encargadas.
En el año 2000 Medina fue elegido por las bases de su Partido como candidato a la Presidencia pero perdió frente a Hipólito Mejía. Después de ganar las primarias del 26 de junio del 2011 se presentó como candidato del PLD en las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2012 y triunfó con 51.24 por ciento de los votos frente a 46.93 por ciento de Hipólito Mejía, su opositor más importante. Durante su mandato Medina ha gozado de un elevado nivel de aprobación, alcanzando el 91,3 por ciento en septiembre de 2014 de acuerdo con Gallup. Ese elemento fue manejado por sus partidarios para que intentara un nuevo mandato que diera continuidad a su obra de gobierno y llevó a su partido a reformar la constitución para que se le permitiera la reelección por una sola ocasión
El pasado 30 de abril Medina mostró su programa de gobierno para el cuatrienio 2016-2020 y entre sus principales metas está “sacar a otros 830 mil dominicanos de la pobreza y crear otros 400 mil empleos en los próximos cuatro años”. Para lograrlo contempla ampliar el crédito al campo y buscar la instalación de 200 nuevas empresas en las zonas francas.
Abinadar, del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y segundo en cantidad de votos obtenidos en los comicios, tuvo como lema principal de su campaña la lucha en contra de la delincuencia y prometió llevar la seguridad a las calles, así como el aumento del salario mínimo de los trabajadores y también a los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional. El resto de los candidatos, en total ocho, se presentaban como los representantes de un cambio en la sociedad. Ellos son, Guillermo Moreno, de Alianza País; Hatuey De Camps, del Partido Revolucionario Social Demócrata; Elías Wessin Chávez, del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano; Pelegrín Castillo, de la Fuerza Nacional Progresista; Soraya Aquino, del Partido de la Unidad Nacional; y Minou Tavárez Mirabal, de la Alianza por la Democracia.
Una vez que se confirmen finalmente los resultados finales del escrutinio, Medina pasará a ser el primer presidente del país que gana unas elecciones con más del 60 por ciento de los votos. Pero más importante resulta que en la vecina Isla comienza ahora una nueva etapa donde los reclamos de la población, aunque fueron utilizados por todos los candidatos como promesas electorales, se mantienen como asignaturas pendientes para el nuevo gobierno y donde el desempleo, el alto costo de la vista, el reclamo de mejores salarios, una mayor atención a la salud y a la educación, se mantendrán como exigencia popular, por lo que el Gobierno deberá dar una respuesta a buena parte del electorado que hizo posible la victoria.


