0
Publicado el 22 Junio, 2016 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Discapacitadas, pero no invisibles

Discapacitados trabajando.

Urge derrotar la discriminación, el desempleo y el escaso reconocimiento a las personas con alguna limitación. (Foto: agu.cdmx.gob.mx).

Por WALDO MENDILUZA *

Golpeadas de manera particular por la pobreza, el desempleo y la exclusión social, política y económica, millones de personas discapacitadas exigen el fin de la invisibilidad de su situación, un reclamo que encuentra espacios en Naciones Unidas.

Según datos de la ONU, mil 100 millones de seres humanos, alrededor del 15 por ciento de la población mundial, viven con alguna limitación física, psíquica, sensorial o mental, un escenario a tener muy en cuenta si la humanidad aspira a cumplir el principio de no dejar a nadie atrás, eje central de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, aprobada en septiembre de 2015.

La propia organización advierte además que ocho de cada 10 de esas personas sufren el impacto de la pobreza, un escenario especialmente presente en los países en desarrollo, y dentro de estos, en las mujeres y los adolescentes.

Naciones Unidas acogió del 14 al 16 de junio la novena sesión de los Estados Partes en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), foro al que acudieron más de mil delegados de los cinco contenientes.

Ministros, funcionarios, diplomáticos, activistas y defensores de los derechos humanos discutieron los progresos y desafíos en la implementación del instrumento adoptado en 2006, el cual reafirma que los discapacitados deben disfrutar de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.

La Convención abierta a la firma en 2007 precisa esferas en las que es necesario introducir adaptaciones, para que las personas con limitaciones puedan ejercer de forma efectiva sus derechos.

De acuerdo con el presidente de la novena sesión de los Estados Partes de la CDPD, el embajador sudcoreano Oh Joon, la reunión de tres días permitió revisar los logros y el amplio trabajo por delante, en un contexto marcado por el décimo aniversario de adoptada la Convención y el primer año de implementación de la Agenda 2030.

Esa Agenda defiende el principio de no dejar a nadie atrás, muy oportuno en el caso de los discapacitados, un sector de la población mundial particularmente vulnerable, explicó a Prensa Latina en un encuentro con periodistas.

Oh señaló la importancia de la ratificación universal de la CDPD, a la que pertenecen 165 Estados, e instó a hacerlo a los casi 30 que restan por incorporarse.

Reclamos de inclusión

La presidenta del Comité de Naciones Unidas de los Derechos de las Personas con Discapacidad, María Soledad Cisternas, opinó que lo primero que debe pasar es la ratificación universal de la CDPD.

“Los desafíos son muchos, pero ese sería un buen comienzo”, precisó la abogada chilena en declaraciones a Prensa Latina.

Cisternas abogó además por el respeto a los derechos humanos de los individuos con alguna limitación física, psíquica, sensorial o mental.

Es muy importante impulsar el reconocimiento legal a los discapacitados y a su derecho a decidir sobre su condición económica y su cuerpo, subrayó.

Según la también activista, urge superar problemas como la esterilización sin consenso, la falta de consultas de cara a cirugías o tratamientos, y la violencia y los abusos que sufren.

No menos preocupante es el reto de lograr el acceso a una educación de calidad e inclusiva, dijo la jurista, quien insistió en los obstáculos que sobre todo enfrentan las mujeres y las niñas en este sector.

Por su parte, Paul Deany, funcionario del Fondo para los Derechos de los Discapacitados de Asia y el Pacífico, comentó la urgencia de derrotar la discriminación, el desempleo y el escaso reconocimiento a las personas con alguna limitación, fenómenos muy presentes en el planeta.

“El principal reto ahora mismo es que sean tratados como iguales en la sociedad, con el mismo reconocimiento ante las leyes y los mismos derechos que el resto de los seres humanos”, afirmó.

Voluntad política

Los llamados al compromiso y la voluntad política de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil con el empoderamiento de los discapacitados dominaron el encuentro de tres días.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el presidente de la Asamblea General, Mogens Lykketoft, y otros líderes insistieron en la necesidad de implementar la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, como una vía para empoderar a los seres humanos con limitaciones.

Durante el evento, Cuba calificó de un imperativo moral la protección y la atención de las necesidades específicas de las personas discapacitadas, sobre todo por el devastador impacto de la pobreza y la exclusión en el segmento poblacional.

La embajadora alterna cubana ante Naciones Unidas, Ana Silvia Rodríguez, recordó que la pobreza azota al 80 por ciento de los seres humanos con limitaciones físicas, psíquicas, sensoriales o mentales, un escenario que demanda voluntad política.

En ese sentido, demandó la materialización de cambios estructurales en el injusto orden internacional vigente y de políticas de redistribución equitativa de las riquezas.

La mayoría de los países en desarrollo no cuentan con los recursos económicos requeridos para atender a los discapacitados, por lo que independientemente de la voluntad estatal, se profundiza la vulnerabilidad de estas personas en términos de exclusión social, pobreza y discriminación, expuso.

Para la representante de Cuba, deberían destinarse al desarrollo recursos como los dedicados a fines militares, además de potenciarse la cooperación y la transferencia de tecnologías y conocimientos a las naciones del Sur, en aras de que estas puedan implementar programas y políticas públicas para mejorar las condiciones de vida de los discapacitados.

*Corresponsal de Prensa Latina en Naciones Unidas.


ONU

Prensa Latina

 
Prensa Latina