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Publicado el 5 Julio, 2016 por Prensa Latina en Mundo
 
 

¿Reformas constitucionales o refundación de Panamá?

En el abanico de opiniones, igualmente de variados son los objetivos que cada cual busca en la crítica situación de las instituciones básicas del país
(bbc.com)

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Por Osvaldo Rodríguez Martínez

Panamá, 4 jul (PL) La previsible confrontación sobre el futuro de la Constitución panameña tomó fuerza hoy, con las posiciones de refundación del país frente a las reformas anunciadas recientemente por el presidente de la nación Juan Carlos Varela.

El analista político José Isabel Blandón arremetió en un canal local de televisión contra la propuesta presidencial, que consideró “un parche” e hizo un pormenorizado análisis de la situación económica, social y política actual que crea riesgos para el país, y obliga a un consenso nacional para reducir sus efectos.

Hizo énfasis en que si bien el Ejecutivo ve resuelto el tema de los Papeles de Panamá, sus consecuencias aún se enfrentan, como las confrontaciones con Francia, Reino Unido y Colombia, después del aislamiento que provocó el “bombardeo de noticias” negativas sobre la nación.

Otro tanto sucede con lo que calificó de “intervención administrativa del Tesoro de Estados Unidos”, el cual confundió “a propósito” las relaciones familiares de los Waked, libaneses nacionalizados panameños, cuyas empresas fueron sancionadas extraterritorialmente por la Lista Clinton, con graves efectos financieros y de tensión en el sistema bancario local.

Por su parte, José Álvarez, presidente del Colegio Nacional de Abogados, dijo a periodistas que su gremio está preparado para enfrentar a quienes desde el gobierno propongan “parchecitos reformatorios de la Constitución, que de seguro no van a incluir los grandes problemas nacionales, como la Justicia”.

Presentaremos nuestra opción y que el “pueblo decida si quiere parche o un verdadero cambio constitucional”, sentenció.

Sobre la coincidencia de voces divergentes en un cúmulo de temas nacionales explicó a Prensa Latina el profesor Juan Jované, excandidato presidencial independiente: “nosotros hablamos de una Constituyente originaria y eso no tiene que ver con el método de hacerla, sino con el concepto”.

Se trata de “refundar el país” -sentenció-, porque después de la recuperación del Canal vino “toda esta política neoliberal que ha desordenado el país” y tenemos que “encontrar un proyecto nacional que funcione”, que defienda la nación, que proyecte equidad social y respete el medio ambiente.

“Un proceso constituyente es el espacio para que la población panameña pueda discutir qué es lo que quiere con este país en el futuro próximo y eso es lo que debe quedar plasmado en una Constitución”, expuso.

Declinó que pretender equidad social, cuidar el ambiente, atender los problemas de salud y del agua pueda molestar a Estados Unidos, y aplique la cláusula de intervención contenida en los acuerdos canaleros Torrijos-Carter.

Un temor porque estas pretensiones justas generen tales reacciones, sería crear inmovilismo, agregó.

Tomó distancia de lo que otros piden y ejemplificó que la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) quiere solo ajustes a la actual Carta Magna, sin cambiar la naturaleza del Estado.

Al respecto, la Cciap reiteró “su compromiso en promover un escenario de pacífica convivencia y tolerancia, indispensable para renovar la Carta Magna, a través de reformas constitucionales puntuales y congruentes con este tema”.

Incluso, desde su autoexilio, hasta el propio expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014) clama por cambios constitucionales, secundado por sus allegados en el partido Cambio Democrático.

Hace apenas unos días el Partido Revolucionario Democrático recordó a Varela el incumplimiento de su promesa de campaña para efectuar una consulta amplia y sin secretos sobre una reforma a la Constitución, a través de los mecanismos establecidos, los cuales garanticen independencia a los órganos del Estado.

Durante el informe a la nación el pasado viernes, tras dos años de gestión, el Presidente afirmó que como resultados de los diálogos iniciados con los gremios y la clase política del país, se están dando cambios importantes para fortalecer los sistemas de salud, educación y gobiernos locales.

Elevar los acuerdos resultantes de estos diálogos a nivel constitucional es clave para garantizar que los mismos no sólo sean logros de un gobierno sino de todo el país, apuntó.

“Por lo tanto, durante el próximo año trabajaremos una hoja de ruta de forma y de fondo para hacer las reformas necesarias a nuestra Constitución Nacional”, aseveró.

Al decir de sus críticos, este anuncio despertó suspicacias y dudas de cuáles serán los temas y su alcance, incluso Blandón adelantó su criterio de que “no habrá reformas”.

En el abanico de opiniones, igualmente de variados son los objetivos que cada cual busca en la crítica situación de las instituciones básicas del país, por tanto, expresión compartida de muchos panameños es que los resultados serán proporcionales a quiénes sean los protagonistas del debate, o los diputados de la pretendida asamblea originaria.


Prensa Latina

 
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