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Publicado el 18 Julio, 2016 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Evo lamenta bloqueo al canciller en el puerto chileno de Arica

abi.bo

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La Paz, 18 jul (PL) El presidente de Bolivia, Evo Morales, lamentó hoy el bloqueo por parte de algunas autoridades chilenas al canciller David Choquehuanca para entrar en el puerto de Arica, donde iba a inspeccionar las denuncias de abusos contra transportistas bolivianos.

Quiero decir a las autoridades chilenas, no hay que tenerle miedo a la verdad, afirmó Evo en conferencia de prensa desde el departamento de Pando.

El mandatario recordó que Chile y Bolivia son dos países vecinos y, si hay problemas, hay que trabajar de manera conjunta para superarlos.

¿Por qué no bloquean a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos? ¿Cómo puede haber ejercicios combinados de paz con Estados Unidos cuando son expertos en invadir, dominar y saquear los recursos humanos en todo el mundo?, se preguntó Evo.

El domingo último el ministro boliviano de Relaciones Exteriores llegó a Chile, junto a una comitiva de 60 personas, para verificar las denuncias de atropellos y discriminación contra transportistas de este país dedicados al comercio internacional.

De acuerdo con el mandatario, la visita ya dio los primeros resultados, entre ellos el mal estado de los caminos, lo cual implica recorrer en ocho horas distancias que apenas llevarían dos.

No hacer mantenimiento a las carreteras es una agresión económica de Chile a Bolivia, dijo Evo.

La delegación también pudo constatar cómo el vecino país desvió de manera unilateral e ilegal el río Lauca, dijo.

Los dos países mantienen un antiguo diferendo desde que en 1879, una invasión chilena le arrebató a Bolivia 400 kilómetros de litoral y 120 mil kilómetros cuadrados de territorios ricos en minerales.

En 1904 ambas naciones firmaron un Tratado de Paz y Amistad según el cual Santiago se comprometió a conceder a este país el libre derecho de tránsito comercial por su territorio hacia los puertos del Pacífico.

Sin embargo, en los últimos días transportistas denunciaron el encarecimiento de las tasas portuarias en Arica y Antofagasta y los maltratos que reciben en territorio chileno, lo que afectó el traslado de la carga a ultramar.

A ello se sumó el cierre arbitrario en Arica de garajes donde guardaban sus vehículos, lo cual los obligó a permanecer estacionados en las calles, sin servicios sanitarios, ni condiciones de seguridad.


Prensa Latina

 
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