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Publicado el 12 Julio, 2016 por AFP en Mundo
 
 

Lula: Derrotar el impeachment de Rousseff es posible

lula-da-silvaBRASILIA,  12 Jul 2016 (AFP) – El expresidente de Brasil Luiz Inacio  Lula da Silva considera que es posible salvar a la presidenta Dilma Rousseff  porque su destino depende del voto de “apenas seis senadores”.

Rousseff fue suspendida provisoriamente de sus funciones el 12 de mayo,  después que el Congreso votó a favor de iniciarle un juicio político por manejo  irregular de las cuentas públicas en 2014 y 2015.

Lula, fundador del Partido de los Trabajadores y presidente de Brasil de  2003 a 2010, se dice optimista en cuanto al desenlace de un proceso al que la  propia Rousseff considera un “golpe” en su contra, liderado por el actual  presidente interino y antes vicepresidente Michel Temer.

“Hoy (…) para derrotar el impeachment es más fácil que antes. Porque  antes la Cámara [de Diputados] estaba prácticamente controlada, después ocurrió  la admisibilidad [del proceso de impeachment en el Senado] y ahora Dilma está  dependiendo de seis votos”, dijo Lula este martes en una entrevista con la  Radio Jornal del estado de Pernambuco (noreste).

Para apartarla del cargo definitivamente son necesarios los votos de 54 de  los 81 senadores en una sesión final programada para celebrarse entre el 25 y  el 27 de agosto, poco después del fin de los Juegos Olímpicos que se celebran  en Rio de Janeiro del 5 al 21 de ese mes.

Si bien una mayoría de senadores votó a favor de abrir el proceso contra  Rousseff, sus partidarios confían en que pueden revertir el resultado en la  votación de la sentencia final.

“Son seis senadores apenas que pueden cambiar el destino del país,  devolviéndole a Dilma el mandato popular que el pueblo le dio”, añadió Lula en  la entrevista.

Rousseff, una economista y exguerrillera de 68 años, llegó al poder en 2011  apadrinada por Lula, que la precedió con dos mandatos sucesivos en los que sacó  a decenas de millones de brasileños de la pobreza.

Pese a que fue reelecta en 2014, la popularidad de Rousseff y su base de  apoyo político se desmoronaron desde el comienzo de su segundo mandato, de la  mano de una profunda recesión económica y escandalosas revelaciones de una  trama de sobornos en la estatal Petrobras que golpeó de lleno a la élite  empresarial y política.

Su vice y exaliado Michel Temer -señalado como uno de los arquitectos del  impeachment- la sustituyó de forma interina. Si Rousseff es destituida, Temer  gobernará hasta el 31 de diciembre de 2018, año en que los brasileños  elegirán  un nuevo mandatario en las urnas.

Lula no descartó este martes postularse a presidente: “Para que yo no sea  candidato en 2018, a Brasil tiene que irle bien”, afirmó.

Porque “si a Brasil le va bien, ¿para qué precisaría ser presidente  nuevamente?”, reparó. “Quiero volver a mi vida tranquila, con mi mujer, ítengo  70 años!”, dijo el exmandatario izquierdista.


AFP