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Publicado el 2 Julio, 2016 por Marta Sojo en Mundo
 
 

REINO UNIDO: Terremotos políticos

La separación de la Unión Europea es un golpe potente que hace peligrar el proyecto del bloque

 

El proceso de salida no es automático, requiere diversos pasos (.Caricatura ANTOMS)

El proceso de salida no es automático, requiere diversos pasos (.Caricatura ANTOMS)

Por Marta Sojo

La tierra se mueve en diversos continentes con mayor o menor intensidad, causándonos desazón e inestabilidad. Y esta es la Madre Naturaleza demostrando sus inconformidades, con quienes comparten su hábitat, y le han hecho más daño que beneficio. Pero, ¿qué decir de los terremotos políticos que se suceden con igual intensidad, y provocan las mismas incertidumbres?

Europa es uno de los ejemplos más concretos y actual que vemos. Por un lado, tenemos el plebiscito celebrado en el Reino Unido que favoreció su divorcio de la Unión Europea y todos los etcéteras que le cuelgan. El Brexit, como le bautizaron los propios súbditos de la Reina Isabel, y viene a ser la unión de dos palabras inglesas british y exit, (salida) provocó euforias controvertidas.

Los euroescépticos baten palmas porque les da un pie a otras naciones que quieran seguir igual destino. También a los independentistas escoceses y a los nacionalistas norirlandeses les dio un nuevo aire para impulsar sus proyectos políticos. En especial en el Ulster pues la economía norirlandesa está muy vinculada a la UE de la cual recibe notables beneficios.

Como siempre sucede, hay grupos que estuvieron en contra del divorcio, los más jóvenes según se comenta, pero los mayores prefirieron irse, el 52 por ciento, unos 17 millones de personas. Como se aprecia la sociedad británica está dividida.

La opinión de los 27 países restantes que conforman la UE es de incomodidad y ya hubo una reunión donde declararon que deseaban que cuanto antes Londres saliera definitivamente de la Unión.

Ulrike Guerot, una politóloga considera que “la UE no tiene que reinventarse, es Europa la que tiene que reordenarse. La pregunta es si realmente la UE podría reinventarse a partir de sí misma. Si lo hubiese podido hacer, tendría que haberlo hecho en los años pasados. La pregunta no sería si la UE puede hacer algo, sino si estaríamos dispuestos a pensar en una nueva reorganización política y democrática fundamental para este continente. Esa sería la tarea más inmediata y el Brexit nos ha dado la señal o el disparo de advertencia”.

Otras ópticas como la dada por el periodista español Patricio Montesinos, consideró que la UE nació con sus primeros 15 miembros con la esperanza de que podría erigirse en un bloque destinado a frenar, o al menos servir de balanza, al dominio unipolar de Estados Unidos, luego del derrumbe de la URSS y la desaparición de los países socialistas de Europa del Este, sin embargo ello nunca se consumó. Por el contrario, creció su sometimiento a las administraciones norteamericanas, quienes utilizaron diversos recursos con  el propósito de restarle poder económico internacional y fomentar las divisiones internas entre sus miembros, en beneficio de su predominio imperial.

Otro gran desenlace de esta votación fue la renuncia de David Cameron, premier de la nación, quien estaba en desacuerdo con separarse, pero brindó la posibilidad de llevarlo a sufragio, tal vez pensando que no prosperaría. Una estrategia desafortunada que lo llevó a salir de la mansión de Downing Street antes de octubre, según anunció, y declaró bastante atónito que no quiere ser el gestor de esa etapa.

Aunque el plebiscito no es de forzosa consumación, no tomarlo en cuenta es improbable. El futuro se avecina nebuloso. Como aprecian los economistas, se trata de la segunda economía europea y del primer país en salir de la asociación. Ya las noticias anunciaban turbulencias en los mercados, algo que desde antes habían pronosticado. Problemas de devaluaciones con la libra esterlina y el euro, desplome de la bolsa de valores, temores en las potencias mundiales ante lo que pueda suceder, incluso en las islas caribeñas que pertenecen a la Commonwealth.

Así que a esperar mientras los sismos políticos y económicos se atenúen.

 


Marta Sojo

 
Marta Sojo