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Publicado el 10 Agosto, 2016 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Rusia repara en viejos aliados

La minicumbre en Bakú de los líderes de la troika del Caspio, el ruso Vladimir Putin, el azerí Iljam Alíev y el iraní Hasán Rouhaní, corrobora el interés en colocar las relaciones de cooperación en un nivel de asociación estratégica
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Por Odalys Buscarón Ochoa*

Moscú (PL) La reciente reunión tripartita, sin precedentes en ese formato, entre Azerbaiyán, Irán y Rusia, constató una incesante búsqueda de viejos aliados regionales, unidos en retos y problemas comunes.

Por primera vez en la historia reciente de esos países coincidieron en una minicumbre en Bakú los líderes de la denominada troika del Caspio, el ruso Vladimir Putin, el azerí Iljam Alíev y el iraní Hasán Rouhaní.

En la declaración conjunta suscrita los presidentes refrendaron la intención de ampliar la cooperación en disímiles esferas, desde la economía hasta los vínculos humanitarios.

Sin embargo, el entorno regional inseguro e inestable por los focos de conflictos y la expansión geográfica de la amenaza terrorista impusieron un punto adicional en la interacción tripartita.

En opinión de analistas, el amplio espectro de temas y problemas analizados corrobora el interés de Bakú, Moscú y Teherán en colocar las relaciones de cooperación en un nivel de asociación verdaderamente estratégica.

Uno de los temas puesto sobre la mesa fue la construcción de la gran ruta ferroviaria, acuática y automovilística trasnacional Norte-Sur, con una extensión de siete mil 200 kilómetros.

Según explicó Putin en entrevista a la agencia de información oficial de Azerbaiyán Azer TAdzh, el proyecto está enfilado a la creación de condiciones óptimas para la transportación de cargas por carretera, provenientes de India, Irán y los países del golfo Pérsico, con previsible reducción del tiempo y los costos.

Los destinos finales serían Azerbaiyán, Rusia, el norte y occidente de Europa, expuso el mandatario ruso.

Para el politólogo Serguei Markov, el citado corredor debe insuflar un serio impulso al desarrollo económico de las tres naciones, unido al reto de la diversificación de las economías dependientes del sector de hidrocarburos.

Vaticinó Markov que el proyecto no solo redundará en beneficios económicos como ruta comercial alternativa para el mundo árabe, y los estados del golfo Pérsico y de Europa, inclusive, sino que debe mejorar el entorno político y la cooperación regional.

EN UN FRENTE CONTRA EL TERRORISMO

En paralelo a los intereses de cooperación económica y comercial, los líderes refrendaron en la Declaración de Bakú un firme compromiso con la lucha contra el terrorismo y las manifestaciones de extremismo.

Putin propuso a ese respecto dinamizar los intercambios de información entre los organismos correspondientes de Azerbaiyán, Irán y Rusia acerca de las actividades de organizaciones terroristas.

Solo del espacio postsoviético se enrolaron en las filas del terrorista Estado Islámico y el Frente Al-nusra entre cinco mil y siete mil irregulares que combaten al ejército gubernamental de Siria.

Creemos oportuna y necesaria esa coordinación para neutralizar con mayor efectividad el trasiego de terroristas, de armamentos y narcóticos por nuestros territorios, evaluó Putin con sus pares azerí e iraní.

Reforzó el mandatario su tesis al relacionar el impacto de una agudización de la crisis económica global y las crecientes tensiones en la arena internacional, de lo cual no quedan excluidas nuestras fronteras, advirtió.

El deseo de hallar juntos las vías de solución y de abordar los problemas impone la necesidad de construir una colaboración más estrecha, sostuvo el jefe del Kremlin.

SECTOR ENERGÉTICO, PIBOTE DE COOPERACION ESTRATÉGICA

Dentro del formato del Foro del Caspio -que integran los tres países con Kazajstán y Turkmenistán- descuellan los proyectos en el sector energético y la explotación conjunta de los yacimientos en la zona de soberanía compartida.

Refirió Putin la disposición de Bakú, Moscú y Teherán a evaluar esquemas mutuamente ventajosos para el uso del sistema de ductos en la transportación de hidrocarburos.

En la plataforma del Caspio, perteneciente a Azerbaiyán, tienen presencia hace dos décadas compañías rusas y persas con grandes contribuciones inversionistas.

Anfitrión y artífice de la cita, Iljam Alíev propuso, a su vez, el establecimiento con el concurso de los tres países de un corredor energético para el suministro de electricidad.

Se refirió a una bolsa y a la salida a nuevos mercados, a partir de la exitosa experiencia de cooperación con Irán y Rusia, respectivamente.

Dijo Alíev que el sistema energético nacional funcionaba de forma sincronizada con el Sistema Unido de Rusia, conforme al convenio bilateral.

Los dos sistemas unen las líneas de distribución eléctrica Jachmaz-Derbent y Yalama, subrayó el estadista azerí.

Con respecto a Irán indicó Alíev que en breve entrarán en explotación otras dos líneas entre las ciudades de Imishli (Azerbaiyán) y Parsabad (Irán); y de Masalli a Astara.

Para el gobernante, el formato trilateral abre innumerables oportunidades al comercio, a la estructura empresarial, las inversiones y las posibilidades mutuas de exportaciones.

Hasán Rouhaní, a su turno, realzó el ritmo ascendente de las relaciones iraní-rusas en el contexto de la cooperación en Siria, como botón de muestra.

Los vínculos con Rusia por decisión y voluntad de nuestros dos líderes cobraron en los últimos dos años un ritmo óptimo, subrayó al mencionar la estrecha interacción de Moscú y Teherán en la solución del contencioso en torno al programa nuclear de la nación persa.

Enfatizó Rouhaní en los éxitos de la cooperación en la cuestión nuclear y en procura de una solución al conflicto sirio.

Convidó a ampliar los lazos tripartitos a partir de tales experiencias en el apoyo a inversiones, la colaboración aduanera, creación de un corredor verde; y en ciencia y tecnologías.

Insistió Rouhaní en que la integración entre Azerbaiyán, Irán Y Rusia creará condiciones para enfrentar juntos desafíos y peligros en la región.

Para el politólogo ruso Vladimir Lepejin, el encuentro tripartito en Bakú significa la apertura de una nueva página en la geopolítica contemporánea.

Advirtió que ese acercamiento maduró hace tiempo pero era frenado por “conocidas fuerzas” que aspiran a controlar el Oriente Medio y a países por separado, sostuvo sin más precisiones.

Es harto conocido, planteó el analista, quien durante años presionó con sanciones económicas a Irán e intenta a toda costa poner de rodillas a Rusia.

Consideró Lepejin que se trata de las mismas fuerzas que estuvieron detrás de los intentos de golpe de Estado en Turquía, primero, y luego en Armenia, en alusión a la semana de protestas opositoras y choques con la policía en ese país de Trascaucasia.

Adjudicó el experto a esos factores externos allende el océano los obstáculos al acercamiento de los actores intrarregionales y al diálogo trasregional.

En una valoración del encuentro en Bakú, el presidente ruso afirmó estar convencido en que la cooperación entre los tres vecinos adoptará un nivel superior con carácter pragmático, de mutuo beneficio y en interés de los pueblos de esos países.

*Corresponsal Jefa de Prensa Latina en Rusia.


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