0
Publicado el 21 Septiembre, 2016 por Marta Sojo en Mundo
 
 

EEUU: Patriotas en venta

La irreverencia ante los símbolos patrios, una constante de esa sociedad.

 

dollar-washington-irreverenciaPor: MARTA G. SOJO

Como militar y político norteamericano, como uno de los fundadores de la Nación norteña y como su primer presidente cruzó George Washington el camino de la Historia.

Aquellas hazañas militares, apoyado por Lafayette y Rochambeaus, donde Washington derrotó a los ingleses en Treton y Yorktown en 1781, se conservan como ejemplos de su genio descollante. Después de conquistar la Independencia de Estados Unidos organizó el país; hizo votar la Constitución federal que aún está vigente;  gobernó la Unión durante dos períodos desde 1789 a 1797; y después se retiró a su casa de Mount Vernon, en el estado de Virginia, donde falleció en 1799.

Dice los que cuentan la trayectoria de esa nación, que este hombre “por su rectitud y la elevación de su espíritu fue una de las figuras más admiradas de los Estados Unidos”.

El tiempo ha pasado, pero siempre en febrero, se conmemoró en Estados Unidos, el natalicio de Washington. Como eran las celebraciones en otros tiempos no tengo constancia. Pero evidentemente las épocas han cambiado o quizás siempre fueron así.

La propaganda, la venta y el consumo rigen a esa sociedad, llevándolos a ver todo desde este punto de vista y transformando a esos hombres y mujeres que edificaron un país, y según ellos mismos fueron admirados por las generaciones posteriores, en un simple instrumento de la publicidad.

El día que George Washington nació, se ha convertido por obra y gracia de la empresa privada en un día feriado para ir de compras, aprovechando aparentes rebajas en los precios de diversos artículos con lo cual se establece una competencia propagandística sin límites. Y el prócer relegado a aparecer como elemento de la propaganda comercial.

Así de esta manera logran que las empresas hagan buenos negocios a costa de cualquier cosa. Como alguien dijo una vez, “sólo cuando el lucro es el único fin, la destrucción de una sociedad ha comenzado”

Casi escandalizados están los norteamericanos-con razón probablemente- por la utilización de comerciales eróticos preadolescentes que invaden la televisión estadounidense, con el fin de apresurar en el niño y el adolescente la necesidad de transformarse en consumidor de productos, tales como cosméticos y ropa que los hagan atractivos. Sin embargo, sobre la utilización de patriotas ridiculizados -con el mismo fin de vender- no se habla, pero ello también es criticable. ¿Qué se puede esperar de estos jóvenes como ciudadanos, si ni siquiera les enseñan a respetar a sus propios símbolos patrios?

Hay una frase de Thomas Jefferson, tercer presidente norteamericano (1801-1809) que encaja perfectamente en el tema: “El espíritu egoísta del comercio no reconoce patria ni siente ninguna pasión o principio salva el del lucro”

Por lo menos Jefferson tuvo suerte y no lo recuerdan con tanto entusiasmo el día de su nacimiento.

 


Marta Sojo

 
Marta Sojo