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Publicado el 1 Septiembre, 2016 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Las ‘indisciplinas’ de los aliados de EEUU

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(PL)

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Por Roberto Garcia Hernandez

La anunciada reunión entre el presidente estadounidense, Barack Obama; y su homólogo turco, Recep Tayiip Erdogan, el 4 de septiembre en China, anticipa una confrontación debido a sus contradicciones en el plano táctico-operativo sobre la guerra contra Siria.

Según una nota oficial de la Casa Blanca, ambos mandatarios hablarán sobre las consecuencias del intento de golpe de Estado en Turquía del 15 de julio pasado, la campaña contra el Estado Islámico (EI), así como ‘los esfuerzos por promover la estabilidad en Siria’.

En ese sentido, en las últimas semanas salieron a la luz estas diferencias que, de acuerdo con expertos, afectaron el papel de liderazgo de Estados Unidos en las operaciones para derrotar al EI en Siria e Iraq, así como el objetivo estratégico de derrocar al Gobierno del presidente sirio, Bashar Al Assad.

La operación Escudo del Éufrates, lanzada el 24 de agosto por las fuerzas armadas turcas en suelo sirio -una violación flagrante a la soberanía de ese país, según el Gobierno de Damasco- fue uno de los factores que contribuyeron a estas interferencia al papel rector de la Casa Blanca.

En la incursión participan unidades de operaciones especiales, la aviación, una veintena de tanques y varios centenares de miembros de bandas armadas que combaten al Ejército sirio, con el pretexto de liberar a la ciudad de Yarabulus de las fuerzas fundamentalistas.

Las acciones comenzaron pocas horas antes del arribo del vicepresidente estadounidense, Joseph Biden, a suelo turco, quien discutió con las autoridades locales acerca de las tensiones creadas entre los dos países después del fallido golpe de Estado, en el que murieron 265 personas.

Esta ofensiva marcó una peligrosa escalada en el conflicto en Siria y es una muestra de las rivalidades que se manifiestan en la contienda, señala un comentario reciente de la agencia Associated Press (AP).

Incluso el vocero del Pentágono, Peter Cook, pidió al Gobierno turco que se concentre en la misión principal de la coalición, que según él es el combate a los fundamentalistas, al llamar la atención a Ankara por su acto de ‘indisciplina’, cuando atacó a grupos aliados de Washington en el área.

Este es un campo de batalla atestado de combatientes, por lo que llamamos a tomar de forma inmediata las medidas necesarias para que cesen las hostilidades de las unidades turcas con facciones kurdas en la zona, señaló Cook.

Ante estas dinámicas, algunos especialistas se preguntan si realmente las autoridades turcas pueden considerarse o no verdaderos aliados de Estados Unidos.

Así lo expresó en un artículo publicado en el diario The New York Times el 26 de agosto pasado Gonul Tol, director del Centro de Estudios Turcos en el Instituto del Medio Oriente, con sede en Washington, D.C.

Las informaciones que habitualmente publica el sitio del Departamento de Defensa y otros medios se quedaron cortas en cuanto a la descripción de lo que sucedía en el terreno, y hasta qué punto llegó el apoyo del Pentágono.

De todas formas, quienes dirigen la ofensiva contra el EI en Siria e Iraq desde los puestos de mando del Comando Central vieron en sus mapas un nivel de confusión difícil de entender.

En pocos kilómetros cuadrados actuaban las unidades del Ejército turco, los ‘asesores’ estadounidenses, los grupos kurdos de diversas tendencias, algunos de ellos manipulados por Turquía, y otros que son pagados por Ankara y Washington como peones en la guerra contra el pueblo sirio.

Estaría por ver hasta qué punto este operativo afectó el resto de las acciones punitivas contra las unidades del Gobierno de Damasco que defienden la integridad del país en la zona norte de esa nación.

Algunos estudiosos que se quejan de las actividades inconsultas del gobierno de Erdogan, aseguran que estos combates distrajeron en parte la atención del mando militar turco de su misión estratégica de apoyo a los grupos terroristas antisirios, en particular los radicados en la ciudad de Alepo que está aún en sus manos.

Alepo es, según dijo a Prensa Latina el presidente Bashar Al Assad el 20 de julio pasado, la última carta del mandatario turco y sus aliados sauditas, quienes se esforzaron al máximo para enviar allí el mayor número posible de terroristas, pero fracasaron en el intento de ocupar esa urbe.

En definitiva, estos y otros temas discordantes serán abordados en la reunión de Obama y Erdogan el 4 de septiembre próximo en China.

Es muy probable que en el encuentro, el gobernante turco reciba una fuerte reprimenda del jefe de la Casa Blanca porque puso en peligro la operación estratégica en la que el derrocamiento del Gobierno sirio es una prioridad, incluso por encima del objetivo de desgastar y finalmente destruir al EI.

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