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Publicado el 27 Noviembre, 2016 por Marta Sojo en Mundo
 
 

FIDEL CASTRO: Remembranza

Recorridos de un líder por el “norte revuelto y brutal”.
1959 durante su recorrido por la costa este estadounidense, Fidel visita la Universidad de Princeton, invitado por el historiador Roland el 20 de abril. (cubadebate.cu)

1959, durante su recorrido por la costa este estadounidense, Fidel visita la Universidad de Princeton, invitado por el historiador Roland el 20 de abril. (cubadebate.cu)

Por: MARTA G. SOJO

Sus visitas a Estados Unidos siempre estuvieron marcadas por la pasión avasalladora de admiradores y enemigos.

Acababa de triunfar la guerrilla en la Sierra Maestra y el dictador Fulgencio Batista ponía pie en polvorosa. Los “barbudos” como les llamaban en esa época, comandaban al país, eran los primeros meses del año 1959, y Fidel Castro hizo una gira por la costa este estadounidense invitado por la Sociedad de Editores de periódicos norteamericanos. En esa ocasión visitó la capital del país y otras ciudades. Nutridas muestras de afecto le acogieron.

Por parte de los dirigentes norteamericanos ya había resquemor por el pensamiento político del líder de la Sierra Maestra que clareaba en términos de justicia social y los hacía sentirse inquietos.

El presidente cubano saluda a la multitud al salir del hotel Statler, en Nueva York 1959. (cubadebate.cu)

El presidente cubano saluda a la multitud al salir del hotel Statler, en Nueva York 1959. (cubadebate.cu)

Un año después, en 1960, definitivamente para Estados Unidos, Fidel no era el favorito, ni el hombre en quien pudieran confiar para seguir manteniendo a una Cuba sumisa y dependiente.

Era septiembre del 60 cuando por segunda vez retorna a la Unión, en esa oportunidad para participar en la Asamblea de las Naciones Unidas, (ONU) y la falta de hospitalidad se hizo presente. Una veda sobre sus movimientos quedó decretada y no podía traspasar Manhattan.

Se le negó albergue en hoteles a él y su delegación y casi fue obligado a acampar en el Parque Central. Aunque engorroso, para él no hubiera sido difícil, todavía acostumbrado a la vida de campaña.

Pero siempre manos amigas se extienden. Así le ofrecieron hospedaje al grupo de representantes de Cuba revolucionaria en el hotel Teresa, del barrio negro de Harlem.

1979. Fidel en la Asamblea de la ONU como presidente del Movimiento de Países no Alineados. (cnnespañol)

1979. Fidel en la Asamblea de la ONU como presidente del Movimiento de Países no Alineados. (cnnespañol)

A pesar de los inconvenientes y el ostensible rechazo por parte de los gobernantes del país sede de la ONU, la voz de Fidel se escuchó en la Asamblea del organismo internacional, en un discurso donde expuso el recuento de la Cuba subordinada a Estados Unidos y la presiones a las que comenzaba a ser sometida por esa potencia, por la simple cuestión de los cubanos querer practicar su derecho a la autodeterminación, la soberanía y la independencia. Discurso memorable y extenso, duró alrededor de cinco horas: ante el mundo una nueva Isla se proyectaba con voz propia.

Diecinueve años después, Fidel Castro volvió a pisar tierras norteamericanas. Otra vez la ciudad de Nueva York seria el escenario de su visita, y el podio de las Naciones Unidas el lugar donde su palabra resonara, en calidad de presidente de la más amplia organización del Tercer Mundo, el Movimiento de Países No Alineados. (MNOAL).

1960. Su segunda visita después del triunfo revolucionario.(alamy stock foto)

1960. Su segunda visita después del triunfo revolucionario.(alamy stock foto)

En esa oportunidad, tampoco el país anfitrión cumplió con las normas de conducta adecuadas. La movilidad del Presidente cubano continuó restringida dentro del área de la Gran Manzana.

Aquel discurso, todavía evocado e infinidad de veces nombrado, comenzó en negativo:” No vengo a hablar en nombre de Cuba…no vengo a atacar a Estados Unidos aquí en su casa…”

Pero eso sí, dejó claro los diversos problemas del globo, sin renunciar a identificar las culpabilidades. Se produjeron momentos conmovedores, unánimemente aplaudidos: la causa de Puerto Rico, el triunfo de la lucha antisomocista, la condena de los No Alineados contra el bloqueo a Cuba. Retumbó en al ámbito cuando señaló “Se habla mucho de derechos humanos, hay que hablar también de derechos de la humanidad. Hablo en nombre de los niños sin un pedazo de pan. De la humanidad que sufre de los grandes abismos entre los pies descalzos y los coches lujosos”.

¿Es que hay que ser eternamente pobres?

Por los corredores de la ONU los comentarios generales fueron que este se convirtió en el discurso más importante que se había pronunciado allí.

“Mientras el Tio Sam esté contra ti, sabes que eres un hombre bueno”, le dijo el líder afronorteamericano Malcom X, el 19 de septiembre de 1960, cuando se encontraron en el Hotel Theresa de Harlem, por única e histórica ocasión.

“Mientras el Tio Sam esté contra ti, sabes que eres un hombre bueno”, le dijo el líder afronorteamericano Malcom X, el 19 de septiembre de 1960, cuando se encontraron en el Hotel Theresa de Harlem, por única e histórica ocasión.

Fuera del cónclave hubo unas cuantas anécdotas interesantes y simpáticas. Entresaco algunas del baúl de los tiempos pasados.

El mandatario cubano invitó a una cena a varios empresarios y periodistas norteamericanos, donde participaron entre los más conocidos la presentadora y conductora de informativos de televisión, Barbara Walters; Katherine Graham, presidenta del Washington Post; Roone Arledge, presidente de ABC News, y otras importantes figuras de los medios de prensa.

Aunque la comida no estaba en principio pensada para escudriñar opiniones en efervescencia en aquel entonces, con un dirigente de tal talla y rodeado de periodistas agudos era imposible que no fluyeran las interrogantes sobre diversos temas, hasta tocar algunos de índole familiar. Fidel estuvo magistral en sus respuestas. Dijo millones de verdades muy cordialmente. Entre los comensales uno se refirió a su disgusto por el calificativo de Imperialista adjudicado a Estados Unidos.

Fidel le responde:

Fidel llega a la estación de ferrocarril New Haven, Nueva York, procedente de Washington, en el año 1959. (Granma)

Fidel llega a la estación de ferrocarril New Haven, Nueva York, procedente de Washington, en el año 1959. (Granma)

-Ese es un problema de conceptos. Si son capitalistas ¿por qué se van a poner bravos, porque les diga que son capitalistas? Esos son términos económicos.

-Entonces- parece contentarse el interesado- es una descripción y no un insulto.

Después del regreso del Comandante a La Habana, la prensa norteamericana continuó el despliegue de su figura, las conversaciones y los comentarios sobre su estancia, cual honda huella dejada en todos los que con él tuvieron contacto. Quedó la esperanza por él manifestada de un regreso para el siguiente año. No resultó así, pasaron 16 antes que Fidel Castro volviera a Nueva York.


Marta Sojo

 
Marta Sojo