0
Publicado el 30 Noviembre, 2016 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

Fidel, hombre universal

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Nunca hemos sido una isla desconocida y muchos menos inconexa con el mundo, pero si antes de 1959 se nos asociaba con la disipación de un Fin de semana, con antros para el juego y la podredumbre, es solo con el triunfo de la Revolución que la nación cubana alcanza la universalidad, en primer lugar por la recuperación de la dignidad patria que, acompañada con una justeza social inigualable en el continente americano, agrandó la palabra Cuba para empezar a ser pronunciada en superlativo. Y a no dudarlo el mérito es esencialmente de Fidel aun cuando él dijo en más de una ocasión que sin el pueblo nada habría logrado.

Sin embargo, la corriente creativa que ha dado impulso a las ideas del Comandante en Jefe estaría incompleta sin el calor de la solidaridad internacional que durante décadas nos ha vestido, arropado y cobijado de la mezquindades de un orden capitalista y un Imperio yanki decidido a engullirnos.

Ahora que el líder histórico ha apagado el ciclo de su vida física, desde el Norte revuelto y brutal los politólogos y cubanólogos están dictando cátedra sobre el Estado post-revolucionario cubano, queriendo introducir un término que defina lo que ellos consideran el fin del Socialismo cubano, o post-castrismo.

Llegada de la Plaza de la Revolución, como una cubana más entre cientos de miles de compatriotas, donde le rendí tributo a Fidel, esas etiquetas me dan risa, y mucho más después de leer los cientos de mensajes de amor, respeto hacia el gran líder y por derivación a cada cubano y cubana digna, al auténtico pueblo. Esas expresiones amigas son tan intensas que un inevitable nudo atora la garganta, pero la mano se niega a dejar de escribir para transmitir esos mensajes.

Por ejemplo, Katrien Demuynck, belga, amiga de la periodista y escritora cubana Marta Rojas, en su misiva, nos trató de queridos hermanos, diciendo que “sigue siendo doloroso tener que despedirse del Comandante Fidel. Lo único que podemos hacer es ofrecerles nuestro más profundo pésame y sobre todo nuestro compromiso que seguiremos juntos en la lucha por un mundo mejor”. ¡Y ese fue un ideal soñado, y practicado, por Fidel, el de hacerse, hacernos, cada día seres superiores, no para dominar y explotar sino para compartir bienes, riquezas e ideas!.

Desde la hermana Isla puertorriqueña, anclada en contra de su voluntad a Estados Unidos, nos llegan las palabras del luchador independentista, Salvador Tió, luego de escuchar la canción recién estrenada dedicada al Comandante: “Música sentida desde el fondo del espíritu de un pueblo del que es un orgullo sentirme parte. Como si no pudiéramos volar sin contar con esa otra ala de la sentida Patria compartida. Hasta la victoria de la belleza y la verdad. Viva Cuba hermana siempre presente en nuestro ser. Viva Fidel.”

Mientras el boricua Comité de Solidaridad con Cuba, dijo que “Precisamente porque la fraternal y centenaria solidaridad entre Cuba y Puerto Rico ha sido y será siempre un vínculo indisoluble, el CSC se comprometió desde el mismo momento de su creación a dar continuidad a la inmensa obra del Comandante Fidel, inspirada en las palabras y los actos de los héroes y las heroínas de toda América, a fin de ofrecer un destino de dignidad y libertad al pueblo de Cuba y un respaldo decidido e inclaudicable al de Puerto Rico.

La huella de la gloriosa Revolución Cubana impulsada por Fidel se ha hecho sentir en el mundo entero. “Ser internacionalistas es saldar nuestra propia deuda con la humanidad”, señaló en más de una ocasión. En su lucha internacionalista por la paz, la justicia social, la dignidad y el desarrollo, respaldó incondicionalmente a las fuerzas libertadoras de países que abarcan varios continentes. Angola, Guinea, Siria, Tanzania, Vietnam, Etiopía, Namibia, el Líbano, Paquistán, Jamaica, Haití, Perú, Granada, Brasil, Panamá, Nicaragua, Guatemala, Uruguay y Venezuela son sólo algunos de los países que han recibido la ayuda solidaria de Cuba.

“El CSC, la Brigada Juan Rius Rivera y todas las naciones que luchan por la justicia agradecen a nuestro Comandante Inmortal su gesta solidaria para con todos los pueblos que, al igual que Cuba, luchan por hacer realidad el sueño bolivariano de una América unida e invencible. Comandante, compañero, camarada Fidel, ¡gracias por su heroísmo, por su tesón y, sobre todo, por su admirable ejemplo de valor y sacrificio! Tenga por seguro que desde el luminoso espacio donde su presencia ahora habita, verá, más temprano que tarde, a su patria libre del criminal bloqueo imperialista y a los pueblos de América unidos y de pie, siguiendo su ejemplo y convirtiendo cada acto libertador y de justicia social en un homenaje a su vida y a su lucha. Tranquilo, Comandante: la historia lo absolvió y asegurará la victoria final”.

Memoria histórica

Ya desde joven fue muy inquieto en cuanto a la revolución se refiere. Y no estoy pensando en la cubana. Fidel, siendo estudiante universitario se encontraba en Bogotá, Colombia, el 9 de abril de 1948, día en que asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán, y participó en la conocida revuelta popular del Bogotazo. Una vez al frente de la Cuba solidaria, tuvo muy buenos amigos colombianos, en particular el Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez. Fidel escribió un libro sobre la temática de la Guerra en esa nación sudamericana, el cual tituló “La paz en Colombia”, donde vertió sus ideas sobre la necesidad de dar fin a ese conflicto, y como pocos dialécticos admitió que en ese país ya el método de lucha no debería ser el de las armas, sino en el ejercicio de la democracia. Entonces en ese pueblo también hay muchos “hijos” de Fidel. Gustavo Rojas, del Movimiento Colombiano de Solidaridad con Cuba, es uno de ellos.

En su carta luctuosa se lee: “Fidel en realidad no ha muerto ni morirá. Fidel Castro vivirá siempre en todas las causas justas de la humanidad. Fidel estará siempre presente en todos los procesos de liberación y en la esperanza del ser humano por alcanzar un nivel superior en la libertad, la fraternidad, la igualdad y la paz. Fidel Castro vivirá para siempre en el corazón del heroico pueblo hermano de Cuba como ese formidable padre, amigo, hermano, quien dedicó su vida a hacer realidad, como lo logró en Cuba; lo mostró en América Latina y en el planeta… el principio de que un mundo mejor es posible”.

Esta idea es recurrente. Porque si en noviembre de 1917, el cielo era tomado por asalto en Rusia, y el Socialismo fue firme obra humana en la Tierra, el 1º de enero de 1959, Fidel demostró que era posible dignificar la vida tan solo a noventa millas de Estados Unidos. Esa convicción es también realzada por la Asociación Paraguayo Cubana de Cultura José Martí: “La Revolución Cubana comandada por Fidel, inspirado en José Martí, ha sido ejemplo de lucha y de conquistas. Desde el 1 de enero de 1959 los pueblos del mundo han tenido la seguridad de que era posible la independencia real y, pese al bloqueo impuesto por el imperio que oprime al mundo, el pueblo cubano ha obtenido los mayores índices de logros en varios de los desafíos impuestos por los organismos internacionales. Por la lucha victoriosa del pueblo de Cuba, por su ejemplo para el mundo entero:
Gracias querido Comandante Fidel Castro!”.

En tanto, el Consejo Mundial de la Paz, consideró que “es difícil encontrar las palabras adecuadas para describir la vida y el carácter de un líder, quien dedicó su vida a las ideas revolucionarias, para la aplicación de los más nobles ideales de la humanidad en la construcción del socialismo en la isla de Cuba. Fidel, como todas las personas lo llamaban, se desempeñó como líder de la guerrilla, como defensor de la soberanía de Cuba como el alma de la dignidad del pueblo cubano. Él defendía como líder de la Revolución Cubana y como auténtico internacionalista se convirtió en la fuente de inspiración para decenas de naciones y cientos de millones de personas en el mundo. Fidel fue galardonado con docenas de medallas entre ellos por el Consejo Mundial de la Paz por su valiosa contribución a la causa de la paz y la lucha anti-Imperialista. Fidel fue respetado por sus amigos y adversarios como líder de los principios y determinación. Fidel era un símbolo para los pobres y los oprimidos en América Latina, en África, en Asia, en el Oriente Medio y en Europa. Las masas de personas en todo el mundo se identifican a través de él con la Revolución Cubana. Fidel nunca será olvidado, su ejemplo será seguido por las generaciones venideras en Cuba y el Mundo”.

Un comunista

Si hubo estremecimientos cuando murió Lenin, en la Ex Unión Soviética, o en México y La Habana, cuando mataron a Julio Antonio Mella, ahora todo el universo comunista renueva juramentos de unidad, y perseverancia, sin mirar obstáculos. Ese es el reto para el Partido Comunista de Turquía, que envió su misiva al ICAP con las siguientes palabras: “Hemos perdido uno de los héroes más grandes que crio el siglo veinte y regaló a la humanidad. La Revolución Cubana de 1959 fue el anillo más auténtico de la era de las revoluciones socialistas que abrió con la Revolución Rusa de 1917. La Revolución que triunfó bajo el liderazgo de la mente estratégica extraordinaria de Fidel fue coronada con un proceso de construcción socialista. Cada momento de esa construcción llevó la huella de la comprensión profunda, la previsión aguda y el talento inmenso de liderazgo del Comandante en Jefe. Era posible ver su toque en cada detalle. Aunque era un héroe que ya había pasado a la historia mucho antes de su fallecimiento y que iba a ser recordado por siglos, era solo ‘Fidel’ en los ojos del pueblo cubano. Una modestia cuyo motivo fundamental era compromiso ha sido un característico común de todos los líderes revolucionarios comenzando por Fidel. Este característico los ha convertido a una pieza inseparable del pueblo cubano y jugó un papel grandioso en el enraizamiento de la Revolución en Cuba.

“El papel de Fidel era único también en la universalización de los mensajes de la Revolución Cubana que alcanzaron más allá de las fronteras de esa pequeña isla caribeña. Era la persona que hizo un esfuerzo más energético para convertir las palabras de José Martí, ‘patria es humanidad’, a una realidad fundamental del socialismo cubano. Bajo su liderazgo, el socialismo cubano no solo inspiró a los pueblos que lucharon contra la pobreza, la explotación y la agresión imperialista, sino se universalizó extendiendo la mano a todos los rincones del mundo sin esperar nada a cambio. Ahora, en su ausencia, el pueblo cubano que nunca ha ligado su destino a la presencia física de un líder sino a la protección de los logros de la lucha vitalicia de eso líder va a seguir en su camino hacia el socialismo.
Y nosotros, los miembros del movimiento internacional comunista en Turquía, vamos a asumir lo que nos toca en la región en la que estamos para hacer la realidad las palabras que dijo el Che en su despedida a Fidel: Querido Comandante en Jefe, Hasta la Victoria, Siempre!”

Una cadena humana de muchos eslabones

La Revolución cubana, Fidel y sus poetas, dieron al mundo proletario, la posibilidad de “encadenarse” con humanidades variopintas; manos blancas, negras, rojas y amarillas. En nuestra inmensidad de mundo revolucionario cada persona de buena voluntad cabe; y eso lo saben los amigos. De la Asociación Sueco-cubana, a pesar de radicar en un país de supuesto bienestar, se agradecen sus palabras:” Todos los pobres del Tercer Mundo que han recibido atención médica por primera vez gracias a la solidaridad de Cuba le lloran. Todos los que han aprendido a leer gracias a la solidaridad de Cuba, le lloran. Todas las personas en pueblos afectados por terremotos en países lejanos que han recibido ayuda y atención médica de los médicos cubanos, le lloran. El pueblo cubano que por más de 50 años se han defendido contra las  hostilidades de EE.UU, le llora profundamente. Todos debemos morir, incluso  los que amamos más, pero Fidel vivirá en nuestra lucha por un mundo más justo.

Su muerte nos desafía a luchar contra la guerra y la industria de armas, contra la destrucción del medio ambiente, contra la avaricia y por un mundo mejor y más humano para todos”.

Mientras que la Asociación de Amistad Chipre-Cuba, considera que “Fidel fallece absuelto por la historia. Las predicciones de los enemigos de la Revolución Cubana han fracasado. A pesar de todos los planes, pronósticos y constantes planes del poderoso enemigo –que ha cambiado sus tácticas pero no sus propósitos– la Revolución permanece en pie con el pueblo cubano listo para defenderla. Cuba, dirigida por Fidel, desarrolló excelentes relaciones de Amistad y de solidaridad con Chipre. Con la victoria de la Revolución Cubana en 1959 y la Independencia de Chipre en 1960, nuestros dos pueblos establecieron relaciones diplomáticas. De conjunto iniciaron un trabajo en el Mov. De Países No Alineados, del cual ambos países son fundadores, dirigido por el Arzobispo Makarios y Fidel.  Chipre fue el primer país que rompiendo el bloqueo naval impuesto por los EE.UU. envió un barco a Cuba. En la arena diplomática, Cuba fue y sigue siendo hasta nuestros días un motor importante en el apoyo a la lucha del pueblo chipriota.

Fidel Castro es reconocido como un símbolo internacional en la lucha antiimperialista, la solidaridad internacional, la dignidad patriótica y un convicción invariable en el futuro socialista de la humanidad”.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda