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Publicado el 27 Enero, 2017 por Arsenio Rodríguez en Mundo
 
 

PUERTO RICO

Fin de una injusticia

Será liberado Oscar López, símbolo de la resistencia y la lucha por la independencia de la Isla caribeña

POR: ARSENIO RODRIGUEZ

Cada año se incrementaba la exigencia de su libertad en los propios Estados Unidos. (Foto Noticias y protagonistas)

Cada año se incrementaba la exigencia de su libertad en los propios Estados Unidos. (Foto Noticias y protagonistas)

Después de tres décadas y media tras los barrotes de cárceles norteamericanas será liberado el 17 de mayo el prisionero 87651-024, Oscar López Rivera, quien guarda prisión en una de las tantas penitenciarias estadounidenses en las que estuvo, Terre Haute, Indiana.

Al conocer el 17 de enero la decisión presidencial de Barack Obama de conmutarle la pena, Oscar López dijo, a través de su abogada, Jan Susler, “que estaba muy agradecido por la solidaridad y el amor que le han brindado durante estos 35 años”. La injusticia de la “justicia” norteamericana se ensañó contra el líder independentista, quien asumió con valor y dignidad el largo encierro de su cuerpo, aunque en su mente fue más libre que nunca.

Su hija Clarisa López Ramos, quien sufrió muy de cerca este largo encierro, al saber la noticia y rodeada de decenas de figuras que la acompañaron en esta lucha, expresó que “comenzaba una nueva etapa” en su vida, e inició sus palabras con el agradecimiento a los pueblos de Puerto Rico, Cuba, Nicaragua, Venezuela y a todos los que lucharon por la causa de Oscar, por todo lo hecho a favor de la libertad de su padre.

Según una información publicada por el diario boricua El Nuevo Día, horas después de anunciarse el indulto, ella declaró emocionada; “sé que pronto mi querido viejo saldrá de prisión y compartiremos vida juntos. Mientras, aquí te espero, con mi música, mi sonrisa, nuestras lecturas y nuestros cafés pendientes. Las pasadas horas han sido las más felices de mi vida. Soy la hija más afortunada del mundo, porque tengo el padre más maravilloso, amoroso, sensible y solidario, el que me enseñó a resistir y luchar”.

Clarisa contó, “como me dijo mi viejo luego de enterarse de la noticia, que este era el mejor regalo de cumpleaños para mi hija. Nuca olvides que eres mi mundo y que Karina (su nieta) es mi mundito”, precisando que fue horas después de conocerse la noticia, cuando su padre la llamó por teléfono. “Me dijo- agregó- que jamás en su vida volvería a vestir de color kaki (como su uniforme de confinado) y que deseaba, “lo antes posible, montar en un avión e ir para Puerto Rico, y una vez en la Isla, besará la tierra” donde nacimos. Su padre vivirá con ella en San Juan, la capital, donde trabajará como dirigente comunitario, revelando que el plan de su progenitor incluye visitar todos los municipios de su país para agradecer a las personas que lucharon por su excarcelación.

Veterano de la guerra de Vietnam, Oscar López regresó a Chicago, donde vivía y se integró a la lucha por los derechos de su pueblo: participó en actos de desobediencia civil y tuvo una activa militancia pacífica. En 1976 se integró a la lucha clandestina a favor de la independencia de su país, como miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). Capturado en 1981 y acusado de “conspiración “ por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) fue condenado a 55 años de prisión y tras un supuesto intento de fuga la sentencia aumento a 70 años de cárcel, 12 de los cuales cumplió en aislamiento total.

Muchas han sido las declaraciones formuladas por personalidades de todo el planeta celebrando la decisión del mandatario norteamericano, tomada a solo horas del fin de su periodo presidencial, porque la liberación de Oscar se había convertido en un objetivo de todo aquel que está contra la injusticia y a favor de la independencia de la Isla caribeña. Una de esas voces, la ex ministra de Gobernación de la nación caribeña, Ingrid Vila Biaggi, dijo “que ese día quedará marcado en la historia de Puerto Rico como recordatorio de que con tesón, unidad y perseverancia es posible alcanzar como país las causas justas”.

El pueblo puertorriqueño se merecía esta alegría y sobre todo la esperanza de una nueva vida, con soberanía e independencia, lucha en la que uno de sus líderes retomará, sin lugar a dudas, una rol protagónico. El año comienza bien para los boricuas, sumidos en una crisis económica que estremece al país, evidenciándose una vez más, que la hermana Isla caribeña ni es “Estado” y mucho menos “Libre Asociado”, sino como hasta ahora,  una colonia del imperio.


Arsenio Rodríguez

 
Arsenio Rodríguez