0
Publicado el 11 Febrero, 2017 por Arsenio Rodríguez en Medio ambiente
 
 

CHILE

Desastre ecológico

Seiscientas mil hectáreas afectadas, más de mil 500 viviendas destruidas y casi ocho mil damnificados por el mayor incendio forestal en la nación sudamericana, confirma el embajador chileno Ricardo Herrera Saldías 

 

El Embajador chileno brindó amplia información acerca de los daños ocasionados por los siniestros. (Foto Yasell Yerena)

El Embajador chileno brindó amplia información acerca de los daños ocasionados por los siniestros. (Foto Yasell Yerena)

Por ARSENIO RODRÍGUEZ

Las últimas estadísticas confirman que los incendios forestales iniciados en enero del presente año y que aún se mantenían en el momento de realizar esta entrevista, están situados en el cuarto lugar por su dimensión en los últimos 15 años. Los siniestros que fueron provocados presuntamente por negligencia y descuidos humanos, que se agravaron por las más altas temperaturas de la historia, una baja humedad y fuertes vientos, fueron definidos como “un verdadero desastre ecológico”, señaló a BOHEMIA el embajador de esa nación sudamericana en Cuba, Ricardo Herrera Saldías.

“Es una situación de desastre que abarcó a más de seis provincias, desde la zona del centro hacia el sur y de una longitud de más de mil kilómetros. En zonas montañosas, rurales, de difícil acceso. Unos 150 incendios que se declararon simultáneamente, el 15 de enero y siguen hasta la fecha unos 40-50, aunque el resto está controlado. La catástrofe está controlada. Hubo un despliegue de más de 20 mil personas que trabajaron en sofocar estos incendios, militares, bomberos, carabineros, brigadistas chilenos y funcionarios públicos”, señala.

-¿También hay participación foránea?

-Más de 500 brigadistas procedentes de 13 países, de Argentina, Panamá, Perú, Portugal, Colombia, Venezuela, Francia, Brasil, España, México y Rusia. Ha sido tal la dimensión de este desastre que se tuvo que realizar un despliegue de los más grandes que se hayan hecho en relación con la cooperación nacional. Estamos hablando de mil 200 vehículos terrestres, 250 máquinas pesadas, 4 meganaves (1 Supertanker, 1 Ilyushin, 2 Hércules), 5 helicópteros de última generación con capacidad de descarga, además de otras 37 aeronaves que han operado regularmente en el país (27 helicópteros y 10 aviones) y realizado corta fuegos en 366 kilómetros en las regiones afectadas, así como donaciones internacionales.

“Somos un país que en esta época estival tenemos incendios forestales y una buena política de manejo de ellos, pero se dieron tres condiciones que creo fueron detonantes como alta temperatura que nunca se había producido en esta época, una sequedad absoluta y vientos muy fuertes. Esa combinación llevó a que se produjera una buena cantidad de focos, localizados en un radio de amplitud muy grande. La prioridad del Gobierno ha sido controlar lo antes posible los incendios que existen todavía, lo cual no significa que no pueda haber otros. Lamentablemente tenemos 11 fallecidos. La principal prioridad es la vida humana. Este desastre se estima que es uno de los mayores a escala mundial”.

-¿Y en cuanto al daño económico?

-Se calcula de dos maneras, para los efectos, digamos de las empresas vinculadas con la producción de madera. Chile es exportador de madera y celulosa. Ellos calculan sus pérdidas. Para el Estado estarían en 333 millones de dólares. Ese sería el costo en cuanto a los gastos de reconstrucción y en apagar los incendios, despliegue de brigadas, maquinarias. Para el sector maderero se calculan 350 millones de dólares. También hay afectaciones de otro tipo, como las viñas, porque son zonas agrícolas.

incendios-chile“Existe una inversión permanente en todo lo que se refiere a catástrofes. Normalmente estos fenómenos son evaluados por el daño estructural que se produce, el porcentaje de vidas es lo primero. En eso ustedes tienen una gran experiencia, nosotros estamos tratando el modelo, justamente ahora y estamos mirando el sistema de emergencia que tiene Cuba, es cierto que está enfocado hacia lo que tiene que ver con huracanes, etc., pero también tiene que ver con la organización de la sociedad para poder combatir este tipo de catástrofe. Ahí hay un daño, un daño concreto en esa estructura, y hacia las personas. Hay un costo que a veces no se mira; el de la reconstrucción de lo destruido.

“En este caso, como es ecológico en el ámbito forestal, ello requiere de una inversión a mediano y largo plazo, yo me imagino que estamos hablando de años de recuperación de ese patrimonio perdido. Con un terremoto se cae un edificio o un puente o una carretera y el costo es reconstruirlo. Aquí hay años concentrados en todas las plantaciones de viñas, de árboles frutales, de bosques, particularmente los bosques nativos. Y años costará recuperar esa pérdida”.

-¿Es muy grande el perjuicio forestal?

-Chile se ha convertido en un gran exportador de madera y celulosa y eso se ha hecho con la introducción de variedades no originales, que tienen un rápido crecimiento y por tanto generan una combustión más rápida. También hemos trabajado durante mucho tiempo la plantación de viñedos en lugares especiales. Creo que estamos saliendo de la etapa del control y esto ha sido una emergencia nacional, yo diría internacional, que ha necesitado de recursos importantes, de medios y colaboración pero el efecto, en materia ecológica, está recién por hacerse un balance y se hará cuando terminen los fuegos que aún están sin extinguir, aunque controlados.

-¿Cómo valora la ayuda internacional?

-Ha sido muy importante la reacción de la comunidad mundial y la solidaridad que han tenido muchos países. La participación de brigadistas de más de una decena de naciones, la aportación de equipos y aviones especiales, en dinero. Creo que ha sido muy impactante y eso hay que agradecerlo a nombre del Gobierno de nuestro país, primero por la preocupación, pero también la solidaridad y la cooperación brindada para combatir este desastre.

-¿Estos siniestros ocurren casi siempre en esta parte del país?

-Estas son zonas de mayor frecuencia, aunque en realidad nosotros tenemos una geografía que del centro hacia el sur es donde se genera la mayor cantidad de incendios forestales, por ser la de mayor concentración, la de mayor vegetación, porque del centro al norte son zonas más desérticas, pero hemos tenido unos años de siniestros enormes; aluviones, terremotos, incendios. Es un país que ve afectada su propia naturaleza. Creemos que efectivamente, al contrario de otras personas, existe un cambio climático y que está afectando el clima del mundo. Nosotros lo estamos viendo y también en la Antártida, donde se están derritiendo hielos eternos, pero además somos testigos de un aumento de las temperaturas, que son inusuales. Es verdad que en el verano, en la zona central llegábamos a los 30 grados. Siempre ha sido un clima seco más bien. Pero los 40 grados y con una falta de humedad enorme y con vientos desconocidos… Entonces, hay un cambio en el clima.


Arsenio Rodríguez

 
Arsenio Rodríguez