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Publicado el 13 Marzo, 2017 por Redacción Digital en Mundo
 
 

Brasil: Temer huye de fantasmas y Dilma acusa

El Gobierno de Michel Temer está dando un 'golpe social y democrático' al desmontar los programas sociales establecidos por las dos administraciones precedentes del Partido de los Trabajadores (PT), afirmó hoy la expresidenta de Brasil Dilma Rousseff

Michel TemerBrasilia, 13 mar. – ¿Fantasmas en el palacio presidencial? El presidente de Brasil, Michel Temer, fue hoy blanco de burlas por una entrevista en la que decía que decidió mudarse de su residencia oficial, el Palacio da Alvorada, debido a la ‘mala energía’ y hasta a los ‘fantasmas’ del lugar.

Temer dejó a comienzos de mes el Palacio, sólo 11 días después de haberse mudado con su esposa Marcela y su hijo Michelzinho, tras varios meses de reformas.

‘La energía no era buena (en Alvorada). Marcela sintió lo mismo. Sólo a Michelzinho, que se pasaba corriendo de un lado a otro, le gustó. Llegamos a pensar: ¿Será que hay fantasmas?’, comentó Temer a la actual edición semanal de revista ‘Veja’, publicada el sábado.

Muchos brasileños empezaron a mofarse después del mandatario en las redes sociales. ‘Los fantasmas de la democracia no te dejarán dormir nunca más’, escribió hoy un usuario en Twitter, en alusión a la controvertida llegada al poder de Temer el año pasado, tras la destitución de la ex presidenta Dilma Rousseff.

‘Si los fantasmas consiguieron hacer correr a Temer, nosotros también’, señaló otro. Rousseff y sus seguidores acusan a Temer de haber apoyado un ‘golpe de Estado’ para hacerse con el poder.

El actual mandatario, de 76 años, ya había sido blanco de la ira de muchos brasileños en las redes sociales la semana pasada debido a unos comentarios en los que elogiaba a la mujer por saber de los ‘precios del supermercado’, con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Temer y su familia volvieron a vivir al Palacio do Jaburu, su antigua residencia como ex vicepresidente, vecina al Palacio da Alvorada.

Éste último había sido reformado por unos 20.000 reales (6.500 dólares), para incluir varios cambios que pidió Marcela Temer, una ex reina de belleza de 33 años.

El Palacio da Alvorada y el Palacio do Jaburu fueron diseñados por el famoso arquitecto Oscar Niemeyer, al igual que la sede oficial de Gobierno en Brasilia, el Palacio de Planalto.

Ginebra, 13 mar.- El Gobierno de Michel Temer está dando un ‘golpe social y democrático’ al desmontar los programas sociales establecidos por las dos administraciones precedentes del Partido de los Trabajadores (PT), afirmó hoy la expresidenta de Brasil Dilma Rousseff.

‘Están desmontando los programas sociales que hicimos nosotros.

Están excluyendo a los pobres del presupuesto’, dijo la exmandataria en un acto en el Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra.

Rousseff se refirió a varias decisiones del ‘Gobierno ilegítimo’ de Temer -que fue su vicepresidente por la formación PMDB y que la substituyó al frente del país tras un proceso parlamentario que acabó destituyéndola- y, entre otras, citó la ley que congela durante veinte años el gasto social.

‘Esta decisión afecta especialmente a los pobres y a los jóvenes, que eran los que más se beneficiaban de estos programas, porque son los que más los necesitan’, afirmó.

‘Es un golpe social y es un golpe democrático’, agregó, al explicar que esta ley hace que los próximos cinco presidentes del país no puedan tomar decisiones soberanas sobre el gasto.

‘Esto, en la práctica, significa que el voto de la gente no vale nada’, arguyó.

Sostuvo que estas decisiones, junto a la modificación de programas como ‘Minha casa, minha vida’ (‘Mi casa, mi vida’); el aumento de la edad de jubilación y del número de años cotizados para poder obtener efectivamente un subsidio de vejez, o los cortes realizados al programa Bolsa Familia demuestran que ‘el golpe no acabó’.

‘El golpe continúa, y no acabó con mi destitución’, subrayó.

‘Algunos dicen que con mi destitución querían acabar con la sangría del proceso Lava Jato (investigación judicial sobre los sobornos a políticos a cambio de contratos con la estatal petrolera Petrobras), pero yo no lo creo’, aseguró.

‘Yo creo que la razón a largo plazo (de mi destitución) es el marco social que creamos, y que demostró que es posible crear empleo, y crecer y crear un mercado de consumo y al mismo tiempo mejorar las condiciones sociales de la mayoría de la población’.

Rousseff enmarcó lo que pasa en un contexto latinoamericano en el que ‘está barriendo una ola conservadora’.

‘En la última década, con gobiernos progresistas en Argentina, Uruguay y otros países de la región la desigualdad cayó, y en cambio con varios cambios de gobierno en la región, se puede ver un marcado deterioro social’.

‘El problema es que con estos gobiernos los logros sociales de los últimos años se pierdan. Y cuando el gobierno no responde a las demandas de los ciudadanos, se convierte en irrelevante’, concluyó.

Por ello pidió el voto para que su predecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, pueda asumir por tercera vez la presidencia del país en 2018 para volver ‘a poner el foco en lo social’.

‘Si Lula es elegido, el golpe no podrá ser anulado, porque ya han hecho cosas que son irreversibles, pero algunas otras podrán ser corregidas y Brasil podrá volver a andar por los raíles’, afirmó. (Con información de dpa y EFE)

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Redacción Digital

 
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