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Publicado el 10 Marzo, 2017 por Arsenio Rodríguez en Mundo
 
 

TRATA HUMANA

La impunidad de un crimen

Miles de personas, especialmente jóvenes, son convertidos en esclavos en pleno siglo XXI

Por ARSENIO RODRIGUEZ

Una vez que las niñas o adolescentes caen en manos de los grupos criminales se convierten en mercancías. (Foto mdx México)

Una vez que las niñas o adolescentes caen en manos de los grupos criminales se convierten en mercancías. (Foto mdx México)

Una vivencia de la cual nunca escribí fue ver a niñas ejerciendo la prostitución, en un barrio en el centro de Río de Janeiro. Sencillamente, no pude. Sucedió hace unas décadas. Buscaba en esos días temas para redactar y había pedido a un amigo brasileño que me enseñara la parte fea de una ciudad que, a solo unas cuadras, resplandecía ante la mirada de turistas de todo el planeta que visitaban la urbe por estar muy cercanos sus famosos carnavales.

Ya había conocido, por dentro, las favelas y una escuela de samba, en las que pude apreciar la miseria y la explotación en que vivían millones de brasileños. Me entristecía ver lo que muchas veces las telenovelas nos presentan como postales turísticas y en las que los hambrientos y analfabetos sonríen a la vida en espera de un golpe de suerte para alcanzar a aquellos que disfrutan de una vida plena de riquezas.

El gráfico, aunque sin actualizar, muestra las terribles cifras del "negocio". (foto pp digital)

El gráfico, aunque sin actualizar, muestra las terribles cifras del “negocio”. (foto pp digital)

Si escribo sobre las niñas prostitutas ahora, es porque nuevamente me vinieron a la mente aquellas pequeñas disfrazadas de mujeres, con sus rostros infantiles pintados y vendiendo sus cuerpecitos al mejor postor. En esos momentos mis dos hijas tenían 12 y 5 años y sabía que no podría soportarlo. Ahora, años después, desfilan ante mi vista fotografías de otras niñas, no solo en Brasil, sino prácticamente en la mayoría de los países de la región, quienes terminan en la calle ejerciendo la prostitución, casi siempre bajo la “protección” de quienes las explotan.

La prensa de la región denuncia cada cierto tiempo la esclavitud de niñas y niños como empleados domésticos u otro tipo de labor. (Foto Lim Ilm News)

La prensa de la región denuncia cada cierto tiempo la esclavitud de niñas y niños como empleados domésticos u otro tipo de labor. (Foto Lim Ilm News)

Al iniciarse 2017 leo que en reciente encuentro en Europa el tema volvió a tomar fuerza, dado que es universal, y se dieron a conocer algunas cifras que comparto con nuestros lectores, advirtiéndoles que estas y las fotos son solo una pequeñísima muestra de la tragedia de niñas, e incluso niños, que serán para toda su vida seres traumatizados. No se trata únicamente del abuso y/o explotación sexual, sino del trabajo esclavo y más terrible aún, del asesinato de pequeños para extraerles órganos vitales que son muy bien vendidos en el mercado negro.

Una actividad muy lucrativa

Después de entrar es muy difícil salir de la red en que fueron atrapadas. (Foto Perú21)

Después de entrar es muy difícil salir de la red en que fueron atrapadas. (Foto Perú21)

Las Naciones Unidas reconocen como la tercera actividad ilegal más lucrativa del mundo el comercio de personas, o trata, después del tráfico de armas y el de drogas. Según estimados, que de seguro están por debajo de las cifras reales, este “negocio” genera unos 32 mil millones de dólares por año. Por otra parte, se calcula que alrededor de cuatro millones de personas son retenidas anualmente con fines de explotación, ya sea sexual o de trabajo esclavo, y son las más afectadas las mujeres y las niñas, que representan el 75 por ciento del total anunciado; es decir, unos tres millones.

No es suficiente que de vez en vez se realicen operativos para intentar desmantelar a los delincuentes, los cuales viven de esta nueva forma de esclavitud. Por ejemplo, a mediados de 2016 y gracias a una amplia operación internacional fueron liberadas unas tres mil víctimas del tráfico de personas en América Latina, mediante la Operación Intercops-Spartas III, organizada por la Interpol. Estas acciones fueron llevadas a cabo en los principales aeropuertos de Buenos Aires, Sao Paulo y Bogotá.

Como resultado se arrestó a 134 personas y se desarmaron siete redes creadas por el crimen organizado. En el informe oficial, entre otras situaciones, se precisa que 18 personas fueron arrestadas por formar parte de una red de tráfico de migrantes. Pero por necesaria y exitosa que haya sido la operación, solo constituye la punta del iceberg de un mal que afecta a miles de personas.

Nuevas formas de esclavitud

Esclava sexual.

(Foto: laboratorio latinoamericano)

Estudios realizados por instituciones y organismos de las Naciones Unidas sobre el tráfico de seres humanos, señalan que por su dimensión y proporciones internacionales solo puede compararse con la esclavitud a la que se vieron sometidas millones de personas hace siglos. El fenómeno golpea en la actualidad, fundamentalmente, a grupos humanos en condiciones de extrema pobreza, a los que se les suman los hambrientos, las víctimas del desempleo, la incultura y las migraciones, así como los obligados a desplazarse por conflictos políticos y armados.

En este escandaloso tráfico de personas, sobresale el mercado de la explotación sexual, tanto de la prostitución como la pornografía y otras formas de esclavitud, como trabajos forzados o el reclutamiento a grupos armados, formas todas que atropellan a las víctimas, violando sus más elementales derechos humanos, mediante malos tratos, crueldad extrema y otras vejaciones.

En reciente informe elaborado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) se advierte que aunque el fin principal del tráfico de mujeres es la explotación sexual, también existen la laboral, mendicidad y extracción de órganos, así como el manejo degradante de los hijos de las víctimas. Las principales corrientes de este negocio ilegal fluyen desde los países en vías de desarrollo hacia los más prósperos, se destaca en uno de los informes de Naciones Unidas.

“La insaciable demanda de mujeres y niñas en establecimientos de masajes, espectáculos de striptease, servicios de acompañamiento, burdeles, pornografía y prostitución callejera es lo que determina que el comercio sexual sea tan lucrativo”, se precisa en uno de esos documentos. Los traficantes, además de explotar las necesidades económicas, sacan provecho de la vulnerabilidad de las mujeres y niñas que han huido de su hogar debido a la violencia doméstica, también las que han sido desplazadas por conflictos armados o desastres naturales.

Una macabra organización

(Foto: Peru21)

Esta ilegal actividad, muy bien documentada por algunas organizaciones internacionales, capta a las víctimas en su país de origen, quienes son transferidas por regiones de tránsito y explotadas en el país de destino. Y precisan: “Existen dos modelos de redes. Por una parte, los grupos con estructura jerárquica y fuerte disciplina interna que suelen compatibilizar esa actividad con otras como el tráfico de drogas, armas o inmigrantes y los secuestros. El segundo tipo lo forma un núcleo pequeño de jefes con otros grupos ‘asociados’, quienes se dedican en exclusiva al tráfico de seres humanos y son extremadamente violentos”.

Los países de destino principalmente son los Estados Unidos y los europeos, aunque también algunos latinoamericanos se encuentran entre estos. La ONU advierte que las redes de tráfico, dedicadas a la prostitución o la esclavitud laboral, se extienden por todo el planeta. Según el informe Tráfico de Personas de 2015, la Oficina sobre Droga y Delito de la ONU identifica 127 países de origen, 98 de tránsito y 137 de destino. Entre estos últimos distingue a 10 con una incidencia muy alta como los Estados Unidos, Alemania, Japón y Holanda, entre otros.

Hace 18 años se celebró la Conferencia Mundial de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres, en Dhaka, Bangladesh y cuyo objetivo era crear conciencia entre los gobiernos y la sociedad civil sobre las causas y consecuencias de este crimen endémico que afecta a todas las regiones del mundo y llevar a cabo acciones que permitieran frenarlo. Los especialistas reconocen que nos encontramos ante un problema de carácter global que atenta gravemente contra los derechos humanos y cuya base es la persistente desigualdad entre los sexos y la condición de subordinación de la mujer a escala mundial.

La trata tiene una escasa persecución y la solución para combatirla vendría dada por una serie de medidas, como acabar con el mercado que da beneficios a los delincuentes y actuar contra los intermediarios que han levantado una industria criminal a base de negociar con mujeres y niñas, así como contra los beneficios económicos que genera.

En el año 17 del siglo XXI una nueva forma de esclavitud afecta a miles de personas, que sufren todo tipo de vejaciones y la violación de sus derechos, y enriquece a criminales organizados que hasta el momento gozan de total impunidad.

 


Arsenio Rodríguez

 
Arsenio Rodríguez