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Publicado el 24 Marzo, 2017 por Arsenio Rodríguez en Mundo
 
 

PERÚ: muerte, destrucción y solidaridad

Activada la ayuda internacional. Cuba brinda socorro

 

Por ARSENIO RODRÍGUEZ

Frente el peligro el pueblo se une. (Foto: AFP)

Frente el peligro el pueblo se une. (Foto: AFP)

Decenas de muertos y miles de damnificados enlutan a Perú, víctima de un desastre natural provocado por las lluvias y sus consecuencias, que afectaron a los más pobres en diferentes partes de esa nación, quienes han recibido la solidaridad expresa de líderes mundiales, entre ellos, del presidente de los consejos de Estado y de Ministros de Cuba, general de ejército Raúl Castro Ruz.

Raúl envió al presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski el siguiente mensaje: “He conocido los daños humanos y materiales ocasionados por las torrenciales lluvias que han azotado al Perú.  Reciba sinceras condolencias, que hago extensivas al pueblo peruano y a los familiares de las víctimas”.

Este suceso actual tiene su antecedente en diciembre de 2016 cuando intensas lluvias se hicieron presentes a lo largo de los Andes y en la costa norte, lo cual ahora se publicita en las redes sociales y toda la prensa, incluso la internacional. El fenómeno provocó que quebradas inactivas durante medio siglo reanudaran sus flujos y avalanchas de lodo denominadas “huaycos”, que al descender por las montañas arrasaron campos de cultivo, criaderos de animales y viviendas, además de bloquear carreteras y derribar puentes. Fueron afectados el servicio de luz y agua a miles de pobladores.

Los datos más recientes al cierre de esta edición, según cifras oficiales del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional, consignaban más de 100 mil damnificados directos, 600 mil personas y 134 mil viviendas afectadas, 78 muertos y 23 desaparecidos aunque estas todavía pueden aumentar.

Las principales ciudades del país, donde mayor concentración humana existe, fueron duramente golpeadas por la fuerza de la naturaleza. Lima, Piura, Trujillo, Chiclayo, en el centro y en el norte, en la costa. Esta misma fuente señala que uno de cada tres peruanos vive en Lima, ciudad con unos 10 millones de habitantes. A mediados de marzo el río Rímac, que atraviesa esa ciudad, y su afluente se desbordaron. Simultáneamente varias tormentas se abatieron sobre las ciudades de la costa norte provocando las terribles imágenes de puentes destruidos, vecindarios completos sumidos en el lodo, familias enteras aisladas por las aguas, en fin, un desastre total.

Ya en febrero se habían declarado cuatro regiones en estado de emergencia. Para colmo, a fines del pasado año el país sufría una prolongada sequía en la parte norte, que incluso impedía iniciar la campaña de arroz, uno de los principales alimentos de los peruanos, situación que además provocó incendios forestales, pero al final con mucho esfuerzo se pudo cosechar; sin embargo, las lluvias arrasaron con todo.

A pesar de la compleja situación, la nación está en pleno movilizada y para hacer frente a este hecho lamentable se han trasladado 20 toneladas de ayuda humanitaria hacia el norte del país, región que presenta mayor afectación. Además se han desplegado cuatro mil efectivos de las Fuerzas Armadas en las 11 regiones declaradas en emergencia así como 35 mil policías. Y Pablo Kuczynski anunció que se entregarían más de cuatro millones de soles (alrededor de mil 355 millones de dólares) a las regiones para la reconstrucción de las zonas afectadas.

Solidaridad en ristre

Cuba y su Embajada en Lima expresaron de inmediato, como décadas atrás, su disposición de socorro “para atender y tramitar de inmediato cualquier solicitud de ayuda”. Igualmente Venezuela, en voz de su canciller Delcy Rodríguez aseguró que, cumpliendo el mandato del presidente Nicolás Maduro y en su condición de titular pro tempore de la Unión de Naciones Sudamericanas, junto con el ALBA, socorrerían a los peruanos.

El presidente de Bolivia Evo Morales expresó asimismo su solidaridad “frente al dolor y la pérdida de vidas humanas”, mientras que el papa Francisco dijo “rezar por las víctimas”. Diariamente la prensa peruana recoge nuevas muestras de apoyo a los damnificados al tiempo que resalta cómo la tragedia ha permitido que los diferentes partidos y organizaciones sociales dejen a un lado sus diferencias, y se unan a favor de los que han perdido a sus seres queridos y sus propiedades.


Arsenio Rodríguez

 
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