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Publicado el 13 Abril, 2017 por Redacción Digital en Mundo
 
 

Papa Francisco: ‘detener a los señores de la guerra’

El pontífice argentino reconoció que vive esta Semana Santa con particular dolor, sobre todo después de los atentados el Domingo de Ramos en Egipto contra dos iglesias de cristianos coptos, que causaron la muerte de 45 personas
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(Foto: El Porvenir)

Ciudad del Vaticano.- El Francisco volvió este jueves a pedir al mundo que ‘detenga a los señores de la guerra’, los únicos ‘que se benefician con la violencia y la guerra’, advirtió.

En una entrevista concedida al diario italiano La Republica, el pontífice argentino reiteró en plena Semana Santa su llamado a la paz en un mundo marcado por los conflictos y la guerra ‘a pedazos’, como suele llamarla.

‘Creo que hoy el pecado se manifiesta con toda su fuerza de destrucción en las guerras, en las diferentes formas de violencia y maltrato, en el abandono de los más frágiles. Y los que pagan la factura siempre son los últimos, los inermes’, dijo el ,

Francisco reconoció que vive esta Semana Santa con particular dolor, sobre todo después de los atentados el Domingo de Ramos en Egipto contra dos iglesias de cristianos coptos, que causaron la muerte de 45 personas.

‘Siento que debo pedir con más fuerza la paz para este mundo sometido a los traficantes de armas que se benefician con la sangre de hombres y mujeres’, confesó.

Durante la entrevista, el confesó que se interroga continuamente sobre la finalidad de estas guerras y si tanta violencia desencadenada no termina por beneficiar sólo a ‘unos pocos señores de la guerra’, sostiene.

Advirtió que la humanidad asiste a ‘una terrible guerra mundial a pedazos’ e hizo un nuevo llamado por la paz en ‘un mundo sometido a los traficantes de armas’.

‘¿Todo lo que se obtiene con la guerra no desencadena represalias y una espiral de conflictos letales que solo dan beneficios a los pocos señores de la guerra?’, se preguntó y afirmó que se está viviendo ‘una terrible guerra mundial a pedazos’.

Francisco dijo que quienes pagan las consecuencias de la guerra ‘son siempre los últimos y los indefensos’.

‘Lo digo y lo repito de nuevo: la violencia no es la cura para un mundo destrozado’

‘Responder a la violencia con violencia conduce, en la mejor de las hipótesis, a migraciones forzadas y terribles sufrimientos’, recordó el pontífice argentino.

‘Grandes cantidades de recursos se destinan a fines militares y se sustraen de los (fondos) para las exigencias de los jóvenes, de las familias en dificultad, de ancianos y enfermos, para la gran mayoría de los habitantes del mundo’, explicó.

‘El de los últimos’, como lo llama el diario, teme inclusive que tantas guerras terminen por ‘llevar a la muerte, física y espiritual, de muchos, cuando no de todos’, advierte.

El líder católico abordó otros temas en la entrevista. Explicó el motivo por el cual decidió celebrar la misa de este Jueves Santo y el tradicional lavado de los pies en la cárcel de Paliano, ubicada a las afueras de Roma.

Recordó que Jesús dijo, referido al juicio final: ‘estuve preso y vinieron a verme’, un mandamiento que vale para cada uno pero, especialmente, para el obispo que es ‘el padre de todos’.

‘Algunos dicen: ‘Soy culpable’. Yo respondo con la palabra de Jesús: ‘Quien esté libre de culpa, que arroje la primera piedra’. Veámonos dentro y tratemos de ver nuestras culpas. Entonces, el corazón se hará más humano’, estableció.

Sostuvo que los obispos y los curas deben estar siempre al servicio de los demás, y que él cumple estos gestos porque es un deber que le nace del corazón.

Lamentó que exista ‘cierta hipocresía’ que empuja a ver a los presos sólo como personas que se equivocaron, cuyo único destino debe ser la prisión, pero advirtió que todos pueden equivocarse y, de una u otra manera, se han equivocado.

Esa hipocresía, precisó, hace que se crea imposible un cambio de vida, lleva a tener poca confianza en la rehabilitación y en la reinserción en la sociedad, pero eso lleva a olvidar que todos son pecadores y a menudo están presos, sin darse cuenta.

‘Cuando nos quedamos cerrados en nuestros prejuicios, o somos esclavos de los ídolos de un falso bienestar, cuando nos movemos dentro de esquemas ideológicos o absolutizamos leyes de mercado que aplastan a las personas, en realidad solo estamos contra las paredes del individualismo y de la autosuficiencia, sin la verdad que genera la libertad’, estableció.

‘Y señalar con el dedo a alguien que se ha equivocado no se puede convertir en una coartada para ocultar las propias contradicciones’, apuntó.

Si bien el líder de 1.300 millones de católicos en el mundo denuncia a los ‘señores de la guerra’, entendidos éstos como fabricantes y traficantes (de armas), el tema estuvo poco desarrollado en la charla, según comenta AFP.

La guerra es un gran negocio, sobre todo para la industria armamentística, según el Instituto SIPRI de Estocolmo, que publicó un informe hace dos años sobre las ventas de los cien mayores fabricantes de armas del mundo.

Sólo en Estados Unidos tienen sede 38 de los 100 mayores fabricantes de armas. Sus ventas representan más de la mitad del comercio mundial. (Con información de agencias)

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Redacción Digital

 
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