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Publicado el 17 Mayo, 2017 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

PUERTO RICO-CUBA

En resistencia y lucha

Oscar López Rivera, ya libre, le envió un saludo al pueblo cubano e informó que vendrá a Cuba en noviembre de este año. El ICAP le rindió homenaje en La Habana

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Fotos: YASSER LLERENA

Fernando se emocionó mucho, y se sintió feliz, al oír la voz de su amigo Oscar. Del otro lado del teléfono, nos dijo el héroe cubano, ocurrió lo mismo.

Fernando se emocionó mucho, y se sintió feliz, al oír la voz de su amigo Oscar. Del otro lado del teléfono, nos dijo el héroe cubano, ocurrió lo mismo.

“Hermano acá hay una multitud de 200 personas que te aclamamos con afecto… Oyes esos aplausos, son por tu libertad y voluntad de resistencia”, le comunicó Fernando González Llort, Héroe de la República de Cuba, a Oscar López Rivera, uno de sus compañeros de cárcel en su época de prisionero en los Estados Unidos.

El auditorio estaba expectante: Oscar iba a hablar para Cuba. A las 10. 30 en punto de la mañana, Fernando se comunicó, a través de su teléfono celular, con Clarisa, la hija del luchador puertorriqueño. Y al principió la tecnología jugó una mala pasada pues apenas si se escuchaba, pero la perseverancia de la amistad se impuso. Entre bromas y palabras de afecto, el ahora Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, ICAP le dio la bienvenida a Oscar.

No fue posible escuchar el timbre de su voz, pero por las reacciones de Fernando, cuyo rostro “hablaba” elocuentemente, lo imaginamos emocionado y feliz de saberse acompañado, una vez más, por el pueblo cubano, el que tantas veces defendió, defiende y seguirá defendiendo, el derecho de Puerto Rico a su independencia y autodeterminación.

Al terminar el breve pero muy cálido acto, Fernando tuvo palabras exclusivas para BOHEMIA. Al preguntársele que sintió al hablar con un viejo amigo, dijo: “Una felicidad inmensa. Este es un momento histórico que demuestra que uno puede resistir y vencer, que la libertad es una conquista”. Pedimos además que evocara algún recuerdo especial de Oscar. “En los cuatro años felices que compartimos en prisión, si es que se puede decir algo semejante, Oscar me enseñó mucho a como desenvolverme en situaciones difíciles. Él ya era un prisionero experimentado, con muchos años dentro, sin embargo, contaba con el respeto del resto de la comunidad carcelaria, y hasta de los guardias de la prisión. Recuerdo a Oscar vital, convencido del triunfo y eso fue lo que nos infundió. En noviembre vendrá a La Habana y será todo un regalo abrazar de nuevo a un gran hermano”, enfatizó.

El ICAP, realizó una hermosa ceremonia por la libertad plena de Oscar. Estuvieron presentes, Silvia Matute, funcionaria del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Edwin González Vázquez, delegado de la Misión de Puerto Rico en Cuba, y Fernando González Llort, Héroe de la República de Cuba y Presidente del ICAP.

El ICAP, realizó una hermosa ceremonia por la libertad plena de Oscar. Estuvieron presentes, Silvia Matute, funcionaria del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Edwin González Vázquez, delegado de la Misión de Puerto Rico en Cuba, y Fernando González Llort, Héroe de la República de Cuba y Presidente del ICAP.

Entre los presentes se encontraba Edwin González Vázquez, delegado de la Misión de Puerto Rico en Cuba. Sumamente contento señaló que a “Oscar no pudieron doblegarlo, después de 36 años preso, sigue comprometido con la lucha nacional, ya no solo con la meta de la soberanía, sino que lo hará por todas las reivindicaciones económicas y sociales. La situación que se ha encontrado Oscar en nuestra Patria es de crisis total, pero ya hemos sabido que ha manifestado que se sumará al pueblo boricua.

Y ahí tenemos a los estudiantes universitarios entre los primeros en el frente de lucha en contra de la privatización, pues quieren hacer de la Universidad un centro elitista para alejarla de la gente sencilla. Por eso se decidió en Puerto Rico que el acto central de recibimiento de Oscar sea en el poblado cercano a la Universidad de Río Piedra”, informó Edwin.

“Y Oscar está entero; no es un viejecito acabado, un abuelito. Se trata de un luchador constante. Tiene también el propósito de utilizar la Fundación que lleva su nombre para los fines de la independencia de Puerto Rico”, afirmó al concluir su intervención

En momentos en que se dio la noticia de que Osar vendría próximamente a Cuba para agradecer personalmente toda la solidaridad de la Revolución cubana, el auditorio en pleno, se puso de pie y comenzó a vitorear: ¡Oscar, Oscar! De momento hará una gira por los Estados Unidos; con estancia de algunos días en las ciudades de Nueva York, y Chicago, en este último sitio, Oscar vivió varios años.

El auditorio, de pie, aclamó al luchador independentista puertorriqueño, por un largo rato.

El auditorio, de pie, aclamó al luchador independentista puertorriqueño, por un largo rato.

En la actividad estuvieron asimismo presente Silvia Matute, funcionaria del Comité Central del Partido Comunista de Cuba que atiende a Puerto Rico, amigos latinoamericanos y caribeños, trabajadores del ICAP, y representantes de otras instituciones cubanas. Por la parte cultural, intervino el trovador Reinier Valdés, quien ha acompañado al Instituto de Amistad con los Pueblos, en la campaña de años por la libertad de Oscar.

BOHEMIA, previo a esta hermosa iniciativa del ICAP, contactó en San Juan, Puerto Rico, a través de las redes sociales, Facebook más específicamente, con María de Lourdes Santiago, vicepresidenta del Partido Independentista y ex candidata a la Gobernación.

“La excarcelación de Oscar representa un triunfo enorme de la nacionalidad puertorriqueña. Que el reclamo por su liberación se extendiera a todo el país–incluyendo a instituciones políticas que en su momento fueron colaboradores del gobierno estadounidense en su faena de persecución al independentismo- es un testimonio de lo que puede alcanzar la persistencia de una exigencia justa y de cómo en los momentos trascendentales se impone, por encima del cautiverio sicológico del colonialismo, la noción de nuestra identidad de pueblo. Justo es, en este momento de celebración en nuestra Patria, reconocer la valiosísima solidaridad del pueblo cubano y de otros pueblos latinoamericanos, con la causa por la excarcelación de Oscar; nuestro eterno agradecimiento por todo su esfuerzo. Hoy, alcanzada la libertad de Oscar, nos queda seguir luchando por la libertad de Puerto Rico”.

 

BREVE SEMBLANZA

En 1981 el independentista puertorriqueño fue detenido por la Oficina Federal de Investigación (FBI). Muchos en el mundo le llaman el “Mandela latinoamericano”, y fue hasta el año pasado, el preso político más antiguo del mundo.

(PL)

Oscar López Rivera nació en 1943 en Puerto Rico. Fue veterano en la Guerra de Vietnam defendiendo la bandera de Estados Unidos, donde fue condecorado por su valor en combate. Tras su retorno a Chicago, lugar de residencia de su familia, se integró a la lucha y defensa de los derechos de los puertorriqueños. Fue un organizador comunal destacado y como parte de sus intentos para mejorar las condiciones de vida de su comunidad participó en actos de desobediencia civil y de militancia pacífica.

En 1976 se integra a la lucha clandestina en favor de la independencia de Puerto Rico como miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).

Una vez capturado en 1981 reclamó para sí la condición de “prisionero de guerra”, amparado en el Protocolo I de la Convención de Ginebra de 1949, que reconoce tal condición en caso de personas detenidas en conflictos y luchas contra la ocupación colonial.

No obstante, como era de esperar de parte del Imperio yanqui, su demanda fue ignorada, condenándosele a 55 años de prisión federal. Luego de fabricarle en prisión un caso de intento de fuga, la pena impuesta se convirtió en una sentencia de 70 años, 12 de los cuales los pasó en aislamiento total.

Pero nada ni nadie logró derrotarlo, y ahora libre ha dicho que volverá a la carga con mayores bríos a favor de la causa independista de su Patria puertorriqueña.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda