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Publicado el 16 Junio, 2017 por Raúl Menchaca en Mundo
 
 

Enturbian las aguas del Estrecho de la Florida

Si hoy, como ha trascendido, la administración da un giro de timón, empujado por Rubio y comparsa, no habrá ganadores y se volverán a agitar las aguas que separan a Cuba de Estados Unidos

Por RAÚL MENCHACA

Díaz Balart, Curbelo, Rosletinin, otros legisladores de la mafi cubana miamense que abogan contra Cuba.

Díaz Balart, Curbelo, Rosletinin, otros legisladores de la mafia cubana miamense que junto a Marco Rubio abogan contra Cuba.

La administración Trump anunciará a la una de la tarde de este viernes algunas medidas que van a agitar las aguas del Estrecho de La Florida.

Empujado por malos asesores y envenenado por políticos anticubanos, el presidente norteamericano parece disponerse a trabar las ruedas del proceso de acercamiento entre Cuba y Estados Unidos.

Habrá que ver cuál es el alcance de esas medidas, que difícilmente podrán echar atrás el camino adelantado, pero que sin dudas pondrán piedras en una vía que es de doble dirección.

Esas eventuales medidas están motivadas por cuestiones de política interna y en especial por el soplo venenoso de Marco Rubio, quien, no se olviden, es miembro del Comité de Inteligencia del Senado que investiga los posibles lazos de la campaña electoral de Trump con Rusia. Mario Díaz Balart también sopla, pero desde la Cámara de Representantes.

Perder, perder

Aunque aún se desconocen oficialmente las dimensiones y el impacto de las eventuales medidas contra Cuba de la administración Trump, lo único seguro es que todos serán perdedores.

Marco Rubio y comparsa conspirando contra Cuba.

Marco Rubio y comparsa conspirando contra Cuba.

Las empresas estadounidenses, en especial las vinculadas al sector turístico y al agropecuario, tienen un evidente interés en el mercado cubano y limitarlas nuevamente sería un golpe a la economía norteamericana.

Claro que para Cuba también sería una pérdida sensible, pues en lo que va de año, hasta mayo último, han llegado aquí más de un cuarto de millón de estadounidenses, cifra casi similar a la de todo el 2016 y que significa una importante carga económica.

Si hoy, como ha trascendido, la administración da un giro de timón, empujado por Rubio y comparsa, no habrá ganadores y se volverán a agitar las aguas que separan a Cuba de Estados Unidos.


Raúl Menchaca

 
Raúl Menchaca