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Publicado el 13 Julio, 2017 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

SIRIA

Aparentes esperanzas

Conversaciones en Ginebra intentarán acercar posiciones con vistas a una futura paz
Una vez alcanzada la paz en Siria, esta nación deberá concentrarse en la reconstrucción de su infraestructura civil. (IDEASOCIALISTAS.CL)

Una vez alcanzada la paz en Siria, esta nación deberá concentrarse en la reconstrucción de su infraestructura civil. (IDEASOCIALISTAS.CL)

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Las autoridades sirias y la comunidad internacional se han propuesto que este 2017 sea el Año de la Paz para Siria. Sin embargo, para que este deseo se convierta en realidad debe haber una voluntad política de todas las partes, lo cual hasta ahora no ha ocurrido. Este 10 de julio, tomando en cuenta reportes policiales, se supo que a pesar de la vigencia de las zonas de distensión en el país levantino, los grupos terroristas provocaron la muerte de cinco personas al atacar con morteros un barrio de la ciudad de Alepo, a 300 kilómetros al norte de Damasco, la capital.

Y aunque esto pudiera parecer un acontecimiento menor, hay que darle seguimiento porque se trata de una peligrosa provocación. Alepo, la mayor y la segunda ciudad en importancia de Siria, por su población y desenvolvimiento económico, fue liberada del terrorismo en enero de este año, y de ahí surgieron las expectativas en torno a una real distensión. Este hecho suscitó asimismo que se comenzaran a evaluar todas las opciones en el terreno porque esta victoria se debió en lo fundamental a la ofensiva del Ejército sirio, junto a Irán, las milicias libanesas Hizbolah y Rusia.

Así lo confirmó Bassam Abu Abdala, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Damasco, al subrayar que la nueva actitud estadounidense no es una maniobra política o una concesión a Rusia, sino algo más. “Esto indica que reconocen el fracaso de sus políticas anteriores. Se ha hecho del todo evidente que, sin una variación en sus políticas, la situación en Siria no puede hacer más que empeorar”, indicó Abdalá a la prensa local.

Por eso un eventual retorno a la violencia en Alepo es un elemento disociador. Así y todo, el Gobierno y tres representantes opositores decidieron intentarlo nuevamente en Ginebra, también este 10 de julio, con la séptima ronda de conversaciones indirectas, lo cual fue anunciado desde Ginebra por Staffan de Mistura, el enviado especial de la ONU para Siria. En esta nueva fase están previstas cinco jornadas de trabajo.

Esta reunión tiene la particularidad de que las partes no se sientan frente a frente, se enmarcarán en la resolución 2254 del Consejo de Seguridad, una hoja de ruta para la paz fijada en diciembre de 2015, a partir del consenso logrado entonces por Rusia y Estados Unidos. Ginebra VII, cuenta con el visto bueno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido). Todos estos actores, incluidos los expertos de la oposición, tienen la intención de avanzar a paso de gigantes con el propósito de un mayor progreso del diálogo.

Pero el panorama es complejo a partir de las discrepancias dentro de las diversas facciones antigubernamentales. Esta circunstancia es reconocida por Mistura quien admitió “no esperar demasiado del nuevo encuentro”.  Aquí se impone recalcar que la paz se asienta en la subjetividad de los actores implicados al margen de la situación en el terreno, que en este caso es proclive a una solución del mal llamado conflicto, pues se trata de una cruenta guerra en contra del pueblo sirio que en marzo cumplió seis años.

También es preciso decir que las ideas pueden variar a partir de las condiciones objetivas, y eso es lo que ha sucedido. La oposición siria ha tenido que sentarse a evaluar una paz debido al triunfo sin precedente de las tropas gubernamentales y de sus aliados contra el terrorismo. Todavía no obstante, flota en el aire el condicionamiento de la salida del poder de Bashar al Asad, aspiración tanto de Estados Unidos, de la Unión Europea, y de una parte de sus detractores.

Sumamente constructivo ha sido la decisión de Rusia, Estados Unidos y Jordania de apoyar, este 9 de julio, una zona de distensión en el sur sirio, lo cual fue evaluado de muy positivo por el secretario general de la ONU, António Guterres, porque esto supone un paso significativo para reducir la violencia y aumentar la ayuda humanitaria en el país levantino.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda