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Publicado el 5 Julio, 2017 por Lázaro Barredo Medina en Mundo
 
 

VENEZUELA

¡El 30 se rompe el corojo!

La “escuálida” oposición está haciendo lo imposible para impedir la Asamblea Nacional Constituyente

Por LÁZARO BARREDO MEDINA

Si algo ha quedado probado en estas semanas en Venezuela es que el Gobierno Bolivariano ha actuado con ética y legitimidad popular, con una sensibilidad extraordinaria, para no dejarse provocar ante las continuas acciones desestabilizadoras de una derecha violenta y antipatriótica que desesperadamente fomenta desorden y caos para crear temores en la población, a la vez que escala de manera peligrosa sus agresiones a instalaciones militares buscando reacciones que generen la guerra civil y se produzca la intervención extranjera.

Con otro gobierno en Venezuela ya el conflicto planteado por la derecha recalcitrante se hubiera resuelto al estilo del “Caracazo”, pero la Revolución, como ha dicho el presidente Nicolás Maduro, ha decidido viabilizar el camino de la paz y el diálogo a sabiendas de que solo hay dos opciones en este momento: la violencia, el odio y el fascismo o la Constituyente.

¿Por qué el “cogollito” de dirección de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) rehúsa participar en el proceso de la Constituyente y, por el contrario, aviva sus vandálicas acciones de calle para tratar de impedir que se realicen las elecciones del 30 de julio?

Ante el juego político trancado, lo lógico era asumir la responsabilidad nacional de resolver el conflicto social con el pueblo y decidir mediante la Asamblea Nacional Constituyente cuál rumbo seguir. Si la MUD, como asegura, tiene mayoría podría buscar la implementación de su propuesta, así como el Chavismo propondrá la suya y el pueblo decidirá.

Ese es un mérito que le cabrá para la historia a Nicolás Maduro que ante la gravedad de los acontecimientos ha ido al proceso democrático de la Constituyente, sin saber si ese cuerpo colegiado tendrá mayoría revolucionaria, y con la posibilidad real de que pueda salir del poder. Una apuesta muy alta, con muchos riesgos y no exenta de peligros y amenazas, pero que es la opción más viable, para tratar de mantener la paz en el país.

La dirección escuálida y antipatriota tiene temor de que la Constituyente pueda tomar decisiones que trastoquen sus aspiraciones de retomar el poder y le impida ejecutar sus planes de retornar al país otra vez al mandato del imperio y la entrega de sus poderosos recursos a las transnacionales, quien son los que están e detrás de esta promoción de la salida violenta y radical.

Por eso van a arreciar todos los intentos por provocar el golpe de Estado ya denunciado tantas veces por Maduro y otros dirigentes bolivarianos, van intentar propiciar y acelerar la crisis político-institucional con los traidores que saltan la talanquera, como se ha visto con la Fiscal y otros exdirigentes chavistas, así como con el ataque contra sedes del instituciones públicas que se produjo desde un helicóptero secuestrado para tratar de fomentar –o al menos hacer creer-, la traición de militares activos.

Pero también van a intensificar los sabotajes a servicios básicos para fomentar desánimo e incrementar los niveles de abstención en los comicios constituyentistas para deslegitimar dicho proceso electoral.  Y lo peor, como denuncian varios analistas venezolanos, es que proseguirán con el terror para convertir a los chavistas en objetivos de los terroristas para insultarlos, quemarlos, perseguirlos, torturarlos y hasta asesinarlos. Todo ello incitado sobre todo por las redes sociales donde impunemente pululan todo tipo de mensajes, imágenes y videos donde primero se estigmatiza al chavismo para luego justificar cualquier tipo de tropelías contra sus seguidores.

Mientras más se acerque el final del mes de julio, se verán acciones de todo tipo para impedir la realización de las elecciones e impedir la participación ciudadana, pero como dijo el presidente Maduro: “el próximo 30 de julio ‘llueva, truene o relampaguee, la Constituyente sí va’ “.

El término corojo nos sirve a los cubanos para varias frases coloquiales. La más emblemática reedita aquella página gloriosa para reanudar hostilidades contra el imperio español tras la vibrante Protesta de Antonio Maceo en Baragúa. Los hermanos venezolanos afrontan hoy ese decisivo combate, por lo que ¡el 30 se rompe el corojo!


Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina